"¡Qué destino ni qué cojones... Faltó trabajo... y punto!"

No te pierdas la reflexión de Gustavo Rodríguez después de abandonar en el IRONMAN de Lanzarote.

La reflexión de Gustavo Rodríguez después de no pudo acabar el IRONMAN de Lanzarote que se ha disputado este sábado.
La reflexión de Gustavo Rodríguez después de no pudo acabar el IRONMAN de Lanzarote que se ha disputado este sábado.

El 15 de mayo se impuso en el Half Triathlon Pamplona-Iruña... Un mes después hizo lo propio en la Copa del Mundo de Paratriatlón de Besançon junto a Héctor Catalá... Y el pasado 20 de junio también conquistó el Triatlón de La Rioja...

Así, con la confianza que dan las victorias, Gustavo Rodríguez decidió inscribirse a última hora en el IRONMAN de Lanzarote que se ha disputado este sábado pero, esta vez, las cosas no le fueron tan bien. El triatleta gallego tuvo que retirarse en los primeros compases de la carrera a pie...

Como después del Campeonato de España de Larga Distancia de Girona, nos quedamos con la interesante y sincera reflexión que ha hecho 'Gus' en las redes sociales. En este caso, tras el IRONMAN de Lanzarote:

A veces hay buenas ideas disfrazadas de malas ideas y malas ideas disfrazadas de buenas, y nunca sabemos cuál es cuál hasta que posteriormente acertamos o erramos en la elección.

Lo único cierto es que ayer tocó meter otra cagada de las mías en Lanzarote. Cuando me inscribía a menos de 10 días de la carrera, os puedo decir que sinceramente lo hacía un poco con la sensación de que el destino se había alineado para que saliera el IRONMAN de mi vida... ese que me llevase a conseguir plaza para Kona y, además, en el momento menos pensado... La idea era muy bonita y romántica. ¡¡¡Pero qué cojones... todos sabemos que esto de ganar carreras no funciona así!!!

Podría poneros mil excusas e intentar dar mil explicaciones... Las mismas que mi cabeza busca para intentar justificar lo que pasó ayer, pero la realidad es otro DNF en un IRONMAN. A efectos prácticos, simplemente me bajé con la espalda tan reventada de la bici que no era capaz de correr 500 metros sin parar a intentar estirarla. Algo que no es mala suerte... simplemente el resultado de llevar más de un mes compitiendo y viajando, y no poder meter el volumen de trabajo adecuado para aguantar 180 km acoplado como un pincel. ¡¡¡Qué destino ni qué cojones!!! Faltó trabajo ...y punto.

No obstante, creo que no aprovechar la posibilidad que se me presentaba sería perder el partida antes si quiera de mover la primera ficha. Entonces, con lo flipado que soy, sí que os estaría hablando de la alineación de Saturno con Plutón y como conseguí mi billete a Hawaii.

En fin... ¿Mala o buena idea disfrazada? Os lo iba a preguntar en plan publi de influencer. Pero por un lado pero me da miedo leer vuestas respuestas y, por otro, ya no arregla nada. Así que ¡¡¡qué cojones!!! Me quedo con que fue una idea cojonuda que salió mal... Y listo.

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