Así rozó Sam Laidlow la gloria en Kona: 315 vatios en bici y 2h44 a pie... con una posible fractura

Con tan sólo 23 años, Sam Laidlow estuvo a punto de dar la campanada este sábado en Hawaii: así vivió la prueba el joven triatleta francés, que ya piensa en volver para ganar.

Así rozó Laidlow la gloria en Kona.
Así rozó Laidlow la gloria en Kona.

Sam Laidlow, de tan sólo 23 años, 8º en el Mundial de St. George de mayo y también 8º a día de hoy en el ranking de la PTOestuvo soñando con ganar el IRONMAN de Hawaii durante más de siete horas, las que permaneció al frente de la prueba, con una valentía mental y una fortaleza física que sorprendió a todos, también a los dos grandes candidatos al título, los noruegos Iden y Blummenfelt, que se tuvieron que exprimir al máximo para recortarle los seis minutos de ventaja que tenía en la segunda transición. 

El arrojo y la calidad de Laidlow valen una plata, ya que Blummenfelt terminó pagando el esfuerzo de la persecución, aunque el sueño del oro se desvaneció cuando vio aparecer la sombra de Gustav Iden.

Aun así, el joven triatleta francés, capaz de hacer 20 km corriendo con la bici al hombro tras codearse con el mismísmo Noya en el Triatlón de Cannes, o de marcarse un 'hidalgo' de tres cervezas en el podio de Hawaii, está bastante satisfecho con su 2º puesto en su estreno en Kona. Y decimos sólo 'bastante' porque el bueno de Sam quería más, quería el título. 

We (almost) fucking did it [nosotros (casi) jodidamente lo logramos], ha escrito en una divertida publicación en las redes sociales después de la prueba, que ha resumido así:

- 2º tiempo más rápido de la historia
- Nuevo récord del segmento de ciclismo 
- Récord francés de IRONMAN 
- Un Sándwich Noruego 
- Un abrazo sudoroso con Jan Frodeno
- Y mucho dolor 

Todo lo que puedo decir es gracias... vuestros mensajes y apoyo significan mucho para mí y estoy un paso más cerca de lograr este estúpido sueño mío.

A un paso de la gloria

"Yo era un niño que quería ganar esta carrera y muchos padres decían: Vé y busca un trabajo de verdad. Hubo momentos en los que quería dejar el deporte y mis padres me dijeron: Creemos que lo tienes en ti", explicaba pocos minutos después de llegar a la meta de Kona en segundo lugar, en 7:42:24, tras liderar la prueba prácticamente desde el cañonazo de salida y hasta el km 35 del maratón, con récord en el segmento de bici incluido (4:04:36).

“He soñado con ganar esta carrera. Le que quitado ocho minutos al récord de Jan [Frodeno], pero no fue suficiente. Sabíamos desde hace unos años que mis números están ahí, solo necesitaba una carrera para demostrarlo. Hasta ahora había hecho grandes carreras, con una buena bici, y me derrumbaba en el km 35 del maratón. Hoy he tenido buenas piernas, con el mejor parcial de bici en Kona y mi mejor maratón de siempre. Fueron 315 vatios en la bicicleta y un maratón de 2h44, lo cual es genial en estas condiciones", aseguraba Laidlow, que en el Mundial IRONMAN de St. George del pasado mes de mayo acabó en la 8ª plaza, tras encabezar también gran parte de la prueba, aunque en aquella ocasión cedió el liderato al poco de comenzar el maratón.

Al ataque siempre, como Jan Frodeno

"Al salir de la natación en Hawaii, probablemente me encontré con la peor situación de carrera para mí. En St. George formamos un grupo pequeño y ya teníamos 4-5 minutos sobre Kristian y aún más sobre otros grandes favoritos. A pesar de todo, en Kona me ceñí a mi plan, que siempre es competir agresivamente. Estaba ligeramente por encima de mi objetivo de potencia, pero me sentí muy bien todo el día", relataba el galo, que arrancó el maratón con 6 minutos de ventaja sobre los noruegos.

"Cuando dejé la bici, sabía que había que estar por debajo de las 8 horas para obtener un gran resultado. Después de St. George, predije que los ocho mejores en Hawaii rompería esa barrera. Es solo una nueva era. Hasta ahora solo había cuatro triatletas por debajo de 8 horas en Kona. Ahora son 14”, afirma Laidlow, que vio cómo su sueño se esfumaba a falta de 7 km para el final. Por detrás, apareció Gustav Iden; y en el pie, una molestia que tiene mala pinta. 

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Gustav Iden... y un pie maltrecho

“La semana pasada tuve un dolor en el pie. Realmente empezó a empeorar en los últimos kilómetros del maratón. Ya he tenido este dolor anteriormente, cuando he sufrido alguna fractura por estrés. Espero que no sea lo mismo, pero si lo es, valió la pena”, aclara.

“Cuando me pasó Gustav lo intenté, pero después de 30 km de maratón ni siquiera sabes lo que está pasando. Tu mente está borrosa y sólo sigues adelante. Esos últimos 10 km es cuando tu motivación profunda entra en acción y las razones por las que realmente lo haces”, concluye Sam Laidlow.