"Kona se gana en la bici: la clave es ir igual de rápido pero con mucho menos esfuerzo"

Cameron Wurf seguirá en 2021 compitiendo como ciclista profesional con el INEOS porque es, según él, la mejor manera de mejorar como triatleta y, por tanto, poder conquistar el Mundial IRONMAN de Kona.

"Mi objetivo sigue siendo ganar en Kona; en casa nado 20-25 km y corro 100 km a la semana".
"Mi objetivo sigue siendo ganar en Kona; en casa nado 20-25 km y corro 100 km a la semana".

Cameron Wurf compitió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 en Remo. Luego, en 2007, se hizo ciclista profesional. Su último equipo fue el Cannondale, en las campañas 2013 y 2014. A continuación, en 2016, se pasó al triatlón de larga distancia. En 2018 se puso en la línea de salida de hasta ocho IRONMAN. Y en el último Mundial de Kona, en octubre de 2019, acabó 5º

En 2020, el triatleta australiano, a sus 37 años, le dio otro giro de 180 grados a su carrera. Le reclutaron para fomar parte del equipo INEOS, debido a la plaza vacante que dejaba Vasil Kiryienka –el bielorruso se retiró del ciclismo profesional por un problema cardíaco–. Así, Wurf regresaba al ciclismo del más alto nivel el pasado mes de febrero en la Cadel Evans Great Ocean Road Race, en Australia, tan sólo tres días después de que el INEOS confirmara su fichaje. 

"Me incorporaron al equipo como suplente, alguien a quien podían llamar cuando tenían poco personal disponible y alguien que siempre estaría en muy buena forma. En una temporada normal, dudo que hubiera tenido tantas oportunidades de correr. Pero con la pandemia, el calendario muy condensado, y con la mayoría de los IRONMAN cancelados, también Kona, hubo muchas más ocasiones de las que inicialmente habíamos pensado, incluidas carreras importantes", explica Wurf ahora en una entrevista en velonews.

"Al principio, tuve muchos problemas con el ritmo de las carreras. ¡Créeme, en la Vuelta, persiguiendo a Luis León Sánchez o a Imanol Erviti, Dios mío, era realmente infernal! Es muy diferente en un IRONMAN, donde tengo el control total de lo que está sucediendo", concreta el triatleta australiano, que no se ha olvidado de trabajar las otras dos disciplinas. 

"Mi objetivo sigue siendo ganar el Campeonato del Mundo IRONMAN de Kona, aunque todavía no sabemos si podrá disputarse. Cuando estoy en casa, entreno mucho más y sigo haciendo 20-25 km en la piscina y 100 km corriendo a la semana. Una vez que sepamos que hay un IRONMAN en el que competir, el cuerpo estará preparado. En cualquier caso, mientras no confirmen oficialmente que se va a disputar el Mundial de Kona, no tiene sentido centrarse demasiado en él", asegura. 

"Durante la Vuelta, corría a pie solo los días de descanso. Me hubiera gustado correr unos días después de algunas etapas, porque es una gran oportunidad. Pude hacer carrera a pie, por ejemplo, después de competir en la Flecha Valona y en la Lieja-Bastoña-Lieja, porque no hay tantas oportunidades para correr con las piernas tan cansadas. Fue simplemente brutal. Hice 10 km. Cuando empiezas, no te sientes bien. Después de 5 km te sientes un poco mejor y después de 10 km empiezas a sentirte bastante fresco", explica Wurf, que está convencido de que su regreso al ciclismo profesional le convertirá en un triatleta más completo y, por tanto, en serio aspirante al triunfo en Kona.

"El Mundial de Kona se gana en la bici, aunque sea en la carrera a pie donde rubriques la victoria. No se trata de que yo intente ir más rápido en la bicicleta, se trata de tener la capacidad para ir igual de rápido pero hacerlo con mucho menos esfuerzo. El objetivo es estar más fresco que los demás para la carrera a pie y poder hacer el mejor maratón posible. Al final del día así es como ganas Kona. No tiene sentido morir en la bici y ganar cinco minutos, porque podría costarte entre 10 y 15 minutos en el maratón", concluye.

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