Cameron Wurf "se castiga" con un entreno de 30 km a pie... tras 141 km de bici "al límite"

Así ha sido el 're-debut' en el ciclismo profesional del triatleta australiano.

Foto: Getty Images

Cameron Wurf "se castiga" con 30 km de carrera a pie... tras 141 km de bici "al límite"
Cameron Wurf "se castiga" con 30 km de carrera a pie... tras 141 km de bici "al límite"

Cameron Wurf ya ha 're-debutado' en el ciclismo profesional. Lo ha hecho este domingo en la Cadel Evans Great Ocean Road Race, en Australia, tan sólo tres días después de que el INEOS confirmara su fichaje para este 2020.

Wurf compitió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 en Remo, con 20 años. Luego, en 2007, se hizo ciclista profesional. Su último equipo fue el Cannondale, en las campañas 2013 y 2014. A continuación, en 2016, se pasó al triatlón de larga distancia. En 2018 se puso en la línea de salida de hasta ocho IRONMAN. Y en el pasado Mundial de Kona acabó 5º. Antes de concluir la temporada 2019, en noviembre, hizo la Copa del Mundo ITU de Santo Domingo, porque, según confesó, se había llegado a plantear la posibilidad de luchar por la clasificación olímpica. En Santo Domingo terminó penúltimo...

Este domingo, a sus 36 años, el triatleta-ciclista australiano, ya con el maillot del INEOS, ha vuelto a competir en una prueba UCI WorldTour, sobre un recorrido de 171 kilómetros. Wurf se ha reencontrado con antiguas sensaciones. "Fue muy difícil, como se esperaba. Como equipo no teníamos un velocista. El plan era hacer la carrera lo más dura posible desde el principio. Para mí, en esta primera primera carrera, hubiera sido maravilloso tener unos 50-60 km para calentar motores, pero era el primer encargado de tirar. Eso fue a los 5 km. Y desde entonces ya fui al límite", ha explicado en cyclingnews.com.

"Cuando tienes un equipo como este, es fácil motivarte a ti mismo para hacer lo que puedas. Me sentí bastante cómodo en el pelotón. No sabía si todos sabían quién era yo y me daban un poco más de espacio. Muchos corredores me saludaron y me dieron la bienvenida, lo cual fue realmente agradable", ha añadido Wurf, que no acabó la prueba.

Completó 141 kilómetros de los 171 (con 1.230 metros de desnivel), en 3 horas y 40 minutos, a una velocidad media de 38,5 km/h y con una potencia (promedio estimado) de 367 vatios.

"El objetivo es Kona, al cien por cien", recordaba Wurf en la víspera. Por tanto, Pero la jornada no acabó ahí... El mismo domingo, tras el DNF en la Cadel Evans Great Ocean Road Race, realizaba un entrenamiento de carrera a pie de casi 30 kilómetros, a un ritmo medio de 4'07"/km. Concretamente, fueron 28,92 km en 1h58'57", según los datos que figuran en su cuenta de Strava.

La denominación con la que ha calificado la actividad es bastante gráfica: 'Castigo por el abandono' (Punishment for DNF).

"La bicicleta es la parte central del triatlón y tiene la mayor influencia en el resultado. Si puedo encontrar una manera de seguir progresando en la bici y seguir mejorando en los otros dos, en teoría, me va a convertir en una mayor amenaza en Kona. Físicamente, una competición de ciclismo es solo un día difícil en la oficina. Y he afrontado muchos días difíciles. El triatlón, en especial el IRONMAN, es un deporte muy psicológico. Es muy fácil convencerse de que estás cansado después de entrenar cualquiera de las tres disciplinas. Es cuestión de que tu cerebro diga: 'Tengo que ir a hacer otra cosa'. Y eso es algo que disfruto y amo. Y creo que las carreras de ciclismo me ayudarán a pasar al siguiente nivel", ha asegurado en velonews.com.