Michael Phelps: "¡Ojalá no fuera yo! Ya no quiero ser yo; no puedo soportarlo más"

Lectura obligada: la desgarradora carta del 'tiburón de Baltimore', donde relata cómo está librando su particular batalla mental contra el coronavirus.

Michael Phelps: "¡Ojalá no fuera yo! Ya no quiero ser yo; no puedo soportarlo más".
Michael Phelps: "¡Ojalá no fuera yo! Ya no quiero ser yo; no puedo soportarlo más".

"¿Cómo estás? Nos hacen esta pregunta todos los días. Pero, ¿con qué frecuencia simplemente decimos "bien" y seguimos adelante? ¿Con qué frecuencia admitimos la verdad, tanto a nosotros mismos como a los demás? ¿Quieres saber mi verdad? ¿Cómo lo estoy haciendo? ¿Cómo gestiono la cuarentena y la pandemia global? Dicho de esta manera: todavía estoy respirando", así empieza Michael Phelps su confesión en una desgarradora carta que ha publicado la ESPN.

El deportista olímpico más laureado de todos los tiempos, con 28 medallas, 23 de ellas de oro, describe con detalle cómo le está afectando emocionalmente la situación que ha provocado la crisis del coronavirus. "Con la pandemia, mi estado de ánimo salta arriba y abajo, de la manera más aterradora que he pasado. Estoy agradecido de que mi familia y yo estemos bien. Estoy agradecido de que no tengamos que preocuparnos de pagar facturas o poner comida en la mesa, como tantas otras personas en este momento. Pero aun así, estoy luchando", explica.

"Quiero que la gente sepa que no están solos. Muchos de nosotros estamos luchando contra nuestros demonios mentales ahora más que nunca. Las personas que conviven con problemas de salud mental ya lo saben: nunca desaparecen. Tienes días buenos y malos. Pero nunca hay una línea de meta. Alguien que no entiende con qué lidian las personas con ansiedad o depresión o trastorno de estrés postraumático no tiene ni idea... Aquí está la realidad: nunca me curaré. Esto nunca desaparecerá. He tenido que aceptarlo, aprender a lidiar con ello. Y sí, es mucho más fácil decirlo que hacerlo", asegura el ex nadador estadounidense, de 34 años.

"La pandemia ha sido un desafío que nunca me habría imaginado. Toda la incertidumbre... estar encerrado en una casa... y las preguntas... muchas preguntas: ¿Cuándo se va a acabar? ¿Cómo será la vida cuando esto termine? ¿Estoy haciendo todo lo posible para estar seguro? ¿Está segura mi familia? Me vuelve loco. Estoy acostumbrado a viajar, competir, conocer gente. Esto es solo locura. Mis emociones están a flor de piel. Siempre estoy al límite. Siempre estoy a la defensiva. Me descontrolo tan fácilmente...

Hay momentos en los que me siento absolutamente inútil, donde me apago por completo, pero tengo esta ira burbujeante que está por las nubes. Si soy honesto, más de una vez grité en voz alta: "¡Ojalá no fuera yo!" A veces hay una sensación abrumadora de que no puedo soportarlo más. Ya no quiero ser yo. Es casi como esa escena en The Last Dance, donde Michael Jordan está en el sofá, fumando un cigarro y dice: 'Hecho. Descanso'. No puede soportarlo más. Ojalá pudiera ser 'Johnny Johnson', una persona desconocida, al azar", afirma Phelps.

"La otra noche, exploté con Nicole, mi esposa. No estuvo bien. Pero, al mismo tiempo, pude dejar salir todas esas emociones acumuladas. A veces necesitas eso. Fue dificil. Pero hoy me siento mucho mejor. A veces eso es solo parte del proceso.

¿Cómo luchas contra esto? ¿Cómo lo manejas? Yo tengo que ir al gimnasio todos los días durante al menos 90 minutos. Es lo primero que hago. Me despierto entre las 5:15 y las 7, sin alarma, solo cuando me doy la vuelta. Si son las 7, doy de comer a los niños y los organizo, pero si es antes, me escapo al gimnasio. Y hay días que no quiero ir. Pero me obligo a hacerlo. Sé que es tanto por mi salud mental como por mi salud física.

Si pierdo un día, es un desastre. Entonces, me meto en un dinámica negativa de pensamiento. Y cuando eso sucede, soy el único que puede pararla. Y generalmente no se para de forma fácil. Solo la arrastro. Cuando eso sucede día tras día, puedes llegar a una situación aterradora bastante rápido. Y esto ha sucedido muchas veces durante la cuarentena", describe.

"Cuando nadaba, la piscina era mi vía de escape. Tomaba toda esa ira y la usaba como motivación. Pero ahora ese escape se ha ido. En esos momentos aprendí que es importante intentar dar un paso atrás. Respirar profundamente. Volver al punto de partida y preguntarse: ¿De dónde vienen estas emociones? ¿Por qué estás tan enfadado? Es algo que aprendí en el tratamiento y que trato de enseñarles a mis tres hijos. Pero cuando estás de ese humor, no siempre quieres hacer lo que es 'correcto' o lo que sabes que debes hacer.

"No hay nada de qué esconderse. Nada que temer. La lucha es solo contra ti mismo. Piensa en ello la próxima vez que alguien te haga esa simple pregunta: ¿Cómo estás?", concluye Michael Phelps.

 

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