Javier Gómez Noya, el hombre que nunca se rinde, ficha por Maurice Lacroix

"Mi padre lucía su reloj con orgullo... ¡un Maurice Lacroix!".

Javier Gómez Noya, el hombre que nunca se rinde, ficha por Maurice Lacroix.
Javier Gómez Noya, el hombre que nunca se rinde, ficha por Maurice Lacroix.

Maurice Lacroix está encantado de dar la bienvenida a su círculo de amigos al triatleta Javier Gómez Noya. A pesar de pertenecer a diferentes ámbitos, estas talentosas personas comparten la misma visión: superar sus metas.

«Me entrego siempre al máximo en el entrenamiento diario. Pero, como en cualquier trabajo, tengo días buenos y días malos. Mi determinación ha dado sus frutos y me ha permitido superar mis límites». Javier Gómez Noya no es ajeno al éxito. El español, pentacampeón del mundo y nacido en Basilea (Suiza), perfecciona sus habilidades desde los 15 años y disfruta de un éxito notable. ¿Un talento innato para el deporte? Tal vez, pero son su motivación, coraje y espíritu aventurero los que lo han llevado a lo más alto.

El mejor amigo del atleta: el tiempo que dedica a superarse. Así lo explica Javier: «En mi trabajo, el tiempo define mi rendimiento. En mi vida privada, el tiempo es algo que comparto con mis seres queridos».

Mientras hablamos del ritmo de un reloj, Javier recuerda un momento anterior a su carrera deportiva. «Mi padre lucía su reloj con orgullo... ¡un Maurice Lacroix!» Hoy en día, Javier puede identificarse con Maurice Lacroix y lo que representa: «La marca está dirigida a personas urbanas, conectadas y determinadas; algo que me describe perfectamente. Además, el AIKON es deportivo, elegante y accesible. Cualidades que aprecio y lo convierten en el tipo de reloj que me gusta usar».

Es su actitud de «nunca rendirse» lo que atrajo a Stéphane Waser, director general: «Apoyamos a las personas con talento que reconocen que los únicos límites de la vida son los que nosotros mismos nos fijamos. Javier comparte claramente esta mentalidad. Además, tiene un vínculo emocional con nuestra marca, basado en sus recuerdos de infancia del reloj de su padre. Con sus cualidades y los valores que comparte con nuestra marca, tuvimos que invitarlo a unirse a nuestro círculo de amigos».

Durante más de 40 años, Maurice Lacroix ha demostrado toda su pericia en relojería, fabricando relojes dentro de la Manufactura de la marca en Saignelégier, Suiza. Con más de quince premios en su haber, la empresa ha hecho gala en diversas ocasiones de su capacidad para fabricar relojes innovadores y vanguardistas, perfeccionados según un riguroso estándar.

El objetivo de Maurice Lacroix es hacer accesibles los relojes, llenos de un estilo icónico y de un alto valor percibido. En 2016, Maurice Lacroix reinterpretó su modelo icónico de los 90, el Calypso, y lo llamó AIKON. El AIKON, moderno y atrevido, está fabricado para una generación de miléniales conectados, curiosos, ambiciosos y con talento.

El contorno del AIKON refleja la mentalidad de Maurice Lacroix: una marca que se inspira en la vida de la ciudad y busca capturar su energía. La arquitectura, la cultura, el deporte, la ecología y la innovación son una fuente constante de inspiración para los equipos creativos que trabajan   en la Manufactura de la marca. Con esto en mente, Maurice Lacroix elige ser una marca activa y urbana que busca capturar la vitalidad de la vida de la ciudad. Concibió los exitosos juegos digitales #CHASEYOURWATCH y #TIMECODE que invitaban a los participantes a sumergirse en un entorno urbano y descubrir más sobre sus propias ciudades.

Acerca de Maurice Lacroix

Maurice Lacroix tiene su sede en Saignelégier, en la región del Jura, famosa por su genialidad relojera. Durante más de 40 años, la compañía relojera suiza ha producido reputados relojes por su alto valor y la importancia de los detalles. Los relojes de Maurice Lacroix se distribuyen en más de 1.800 puntos de venta. Continúa creciendo gracias a una fórmula de éxito basado en la calidad, fiabilidad, ingenio y determinación, algo que se consigue con diseños que se perciben como frescos y con gran valor, respaldados por tecnologías patentadas.

Maurice Lacroix pertence a DKSH, empresa suiza con sede en Zúrich y proveedor líder en servicios de expansión de mercado en Asia. Con una presencia en 35 países y 33.000 empleados, DKSH facturó 11,3 billones de francos suizos en 2018.

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