"Javi, no le digas a nadie lo que hacemos porque a mí me retiran el título de la universidad"

Las reflexiones de Carlos David Prieto, el entrenador de Javier Gómez Noya, sobre su pupilo.

"Javi, no le digas a nadie lo que hacemos porque a mí me retiran el título de la universidad".
"Javi, no le digas a nadie lo que hacemos porque a mí me retiran el título de la universidad".

A estas alturas, Carlos David Prieto (Lugo, 1972) es ya uno de los mejores entrenadores de triatlón del mundo... probablemente el mejor. Trabaja con Javier Gómez Noya desde 2013. Desde entonces, el triatleta gallego ha sumado tres títulos más en las Series Mundiales (2013, 2014 y 2015) a los dos que ya tenía (2008 y 2010) y ha conquistado en dos ocasiones el Mundial IRONMAN 70.3 (2014 y 2017), entre otras muchas victorias y podios en todos los formatos.

En el grupo de entrenamiento de Carlos David Prieto, que fue triatleta de élite y que en la actualidad es director técnico del Centro de Tecnificación de Pontevedra, también están Pablo Dapena –campeón del mundo de Larga Distancia en 2018– Vicente Hernández o Tamara Gómez, triatletas de reconocido prestigio internacional.

Si hay alguien que conoce bien a Gómez Noya, y al resto de sus pupilos, es el entrenador lucense, que desvela detalles interesantísimos sobre cómo es, cómo vive y cómo entrena el que seguramente sea el mejor triatleta de la historia.

"En Javi se han dado una serie de circunstancias. Si en el deporte tienes que tener 10 para llegar a lo más alto, Javi tiene 11. A nivel físico es un portento de la naturaleza. Y a nivel mental, también. Capacidad de trabajo tiene más que nadie. Y tiene las cosas muy claras. Hoy eres campeón del mundo. Y si quieres volver a serlo, vas a tener que trabajar lo mismo o más. Y más como está el triatlón hoy en día, con mucha gente que puede ganar carreras. Cada vez hay más talento. Tienes que ser consciente de a lo que te vas a enfrentar en el futuro. Si te quedas haciendo lo mismo, sin modificar cosas y no analizas quiénes son tus potenciales rivales y no analizas sus principales características para poder batirlos en competición, pues es difícil. Javi tiene una capacidad de análisis brutal, tanto en carrera como fuera de ella", explica el técnico en una charla que ha mantenido con los compañeros del Club Trinat.

"Tiene una capacidad de entrenamiento increíble. Yo que lo he visto entrenar día a día le decía: Tío, es que la gente no sabe lo bueno que eres. Lo que haces en carrera impresiona. Pero lo que haces entrenando en el día a día... es que, si no lo ves, no te lo crees. A mí, si me lo cuentan, no me lo creo. Yo le he visto hacer cosas... A las siete de la mañana, molido, en ayunas, un fartlek de 25 km, luego a la piscina, a correr… En las escalas de los viajes corría en la cinta en el aeropuerto de Hong Kong. O llegar a las 3 de la mañana a Japón, levantarte a las 5 y a las 9 estar entrenando en la piscina", relata.

"Estábamos Nicolás Bayón (cardiólogo de Gómez Noya) y yo analizando las cosas, hablando de los entrenamientos, de la estructura y pensando… Javi ve las cosas como un talento, como un súper dotado. Yo le decía a Nicolas: Si Javi cree que es capaz de hacerlas, nosotros tendremos que plantear el marco teórico para intentar hacerlo, aunque nadie lo haya hecho, cosas como ganar una semana un 70.3 y a la semana siguiente un olímpico… o un IRONMAN y no se qué prueba más… Si él cree que puede, no le vamos a decir nosotros que no. A veces yo me sentaba a pensar los entrenos y le decía a Javi: No digas a nadie lo que hacemos, tío, porque a mí me retiran el título de la universidad mañana. A veces tienes que experimentar cosas y no siempre tienes las cosas bajo control. Hemos hecho muchas cosas porque es Javi. Con otro ni se te ocurre. A veces es mejor no analizar las cosas porque nos acojonamos y no damos el paso siguiente", bromea. 

"Tuve la suerte de coincidir con Javi (Gómez Noya) y con Iván (Raña) compitiendo y ver sus primeras carreras. Los vi debutar a ambos. Son gente peculiar. Tienen un don. Los dos están ‘tocaos’ de la cabeza perdidos. Javi parece un poco más serio pero están los dos muy mal. Aparte de que les gusta entrenar... pero antes no era ni su profesión. Recuerdo a Iván con 18 y 19 años, haciendo auténticas animaladas. Ahora serían denunciables. Me contaba de estar entrenando en el año 2000 y salir a hacer tiradas de 230 y 240 de bici en Lanzarote", recuerda Carlos David Prieto, que también ha definido en pocas palabras a algunos de sus triatletas y al propio Raña.

"Iván Raña: una leyenda, la ilusión personificada. Hablas con él y parece que estás hablando con un chaval de 15 años que no ha hecho un triatlón en su vida y que va a hacer triatlones de pueblo.

Pablo Dapena: capacidad de trabajo e ilusión.

Vicente Hernández: de los mayores talentos deportivos que ha habido en el triatlón, pero ha tenido el problema de las lesiones. Tiene unos pies planos que le han limitado. Ha hecho cosas increíbles corriendo sólo 30 km a la semana e incluso menos.

Tamara Gómez: capacidad de sacrificio, porque tuvo problemas, como nadie en el mundo del triatlón, a nivel de lesiones, y nunca ha tirado la toalla. Con lo poco que corre a pie, es increíble lo que puede hacer en competición.

Mario Mola: es el caballero del triatlón. Es una persona tan educada y tan tranquila que dices: Es increíble que sea tan bueno. Destaca la capacidad que tuvo para apostar. Apostó por una estructura de entreno fuera de España. Creyó que era la más inteligente, con un entrenador internacional, gastándose un dineral en ese momento. Es un valiente", aclara el técnico lucense, que también ha hecho un pequeño retrato de su persona.

"Carlos Prieto hizo lo que pudo y no ganó casi nada. Una persona normal a la que le gusta el deporte. Un privilegiado por trabajar en lo que me gusta y con los mejores triatletas que yo veía en las revistas. A veces pensaba que estaba en una película", concluye.