Las medusas siembran el pánico en Kona: "Mi corazón latía como loco; pensé que podía morir"

Dos triatletas PRO del Mundial de Kona sufrieron picaduras de medusas: uno tuvo que abandonar; otro, a pesar del contratiempo, acabó en la 5ª posición.

Las medusas siembran el pánico en Kona.
Las medusas siembran el pánico en Kona.

En el apartado de 'revelaciones' del Campeonato del Mundo IRONMAN del pasado sábado hay que destacar un nombre, el del debutante Menno Koolhaas.

El gigante neerlandés (1,93 m de altura), de 28 años, acabó en la 5ª posición en la meta de Kona, después de ser el más rápido en el segmento de la natación. 

Koolhaas dio tiempo (47:02) al nutrido grupo de más de 20 triatletas que emergieron del agua prácticamente en un pañuelo. Su parcial, no obstante, no fue el más rápido de la jornada: el triatleta de grupos de edad australiano Sam Askey-Doran completó los 3.800 metros en 45:43.

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"Mi corazón latía como loco; pensé que podía morir"

Pero volviendo a la figura de Koolhaas, su rendimiento en toda la prueba en general y en el segmento de natación en particular tiene un mérito añadido.

Además de pasar a la historia como el neerlandés que mejor resultado ha obtenido en Hawaii hasta ahora, lo logró tras sobreponerse a un 'ataque' inesperado justo en el momento de la salida...

Así lo relataba el propio Koolhaas en la rueda de prensa de los cinco primeros clasificados posterior a la competición:

El día empezó muy mal: me picó una medusa y fue muy, muy doloroso. Mi corazón latía como loco y pensé que tal vez iba a morir o algo así, pensé que tal vez era alérgico.

Cuando sonó el pistoletazo de salida, lo sentí, pero estaba bien. Luego hice la mejor salida y tomé la delantera.

Mi objetivo aquí debido a la preparación era salir del agua primero para que mi nombre se viera un poco en las pantallas. Y luego el resto fue simplemente: ‘Ya veremos’.

Pero me sentí muy bien en la bicicleta: solo los últimos 10 km fueron realmente duros. Y luego la carrera a pie fue solo un gran signo de interrogación. Creo que fue mi peor maratón en cuanto a sensaciones: me dolían mucho los gemelos después de solo 10 km.

Pero el IRONMAN también es un deporte en el que hay que ser mentalmente fuerte y yo tenía que serlo y sacar partido de ello.

Creo que ha sido una de mis mejores actuaciones, también mentalmente, de lo que estoy muy orgulloso. Soy novato en Hawaii y estoy entre los cinco primeros: no podría soñar con más.

“Mi presión arterial estaba por las nubes”

Dicen los expertos en el asunto que la edición del Mundial de este año se ha disputado en una fecha propicia para la aparición de medusas en Hawaii, que suele ser de ocho a diez días después de la luna llena.

Si en Kona hubo plenilunio el 17 de octubre y el IRONMAN tuvo lugar el 26, salen las cuentas...

Quien más sufrió la presencia de los celentéreos fue el australiano Matt Burton. Tanto que se vio obligado a abandonar la prueba por anafilaxia, una reacción alergénica severa.

Así lo ha explicado en un vídeo que ha publicado en sus redes sociales:

El día después del día que no fue...

Nadie quiere escuchar una historia de excusas o lo que sea que le haya pasado a alguien que no tuvo un buen día, porque todo el mérito es de todos los triatletas que estuvieron delante.

Pero, desafortunadamente, muchos triatletas sufrieron picadoras de medusas en la salida, lo cual es bastante raro en Kona.

Simplemente tengo hipersensibilidad a las picaduras y, ya sabes, una reacción anafiláctica.

No había tenido ningún problema serio durante mucho tiempo, pero sufrí bastante durante la natación, en cuanto comencé a nadar, probablemente después de 10 ó 20 brazadas.

Supongo que solo esperaba que se calmara un poco, como cuando te pican en casa, pero sufrí más dolor del que había experimentado antes. Luego me subí a la bicicleta y, de hecho, siguió empeorando.

Llegó un momento en el que, una vez que me detuve, definitivamente no era yo mismo. Así que gracias al personal médico que me ayudó. No estaba muy lejos de la ciudad. Los médicos fueron geniales, solo se aseguraron de que estuviera bien; mi presión arterial estaba por las nubes”.

Ahora estoy sano. Estoy bien. Siempre esperas que la suerte esté de tu lado, pero a veces está completamente fuera de tu control.