Por qué deberías nadar 'agarrando' las palas al revés

Te contamos un nuevo trabajo con palas para fijar, sentir e interiorizar la posición correcta del brazo en la crucial primera fase de la brazada de crol.

Por qué deberías nadar 'agarrando' las palas al revés.
Por qué deberías nadar 'agarrando' las palas al revés.

Para realizar este ejercicio, que hace tiempo veíamos hacer al bicampeón del mundo IRONMAN Patrick Lange, tienes que darle la vuelta a las palas. Es decir, las correas quedan hacia el fondo de la piscina.

Debes 'agarrar' –en el sentido literal de la palabra– la pala con los dedos, cerrando fuertemente el puño sobre el borde, como se aprecia en el vídeo que puedes ver más abajo.

Esto provoca que la muñeca quede 'bloqueada, que no se doble, y la mano y el antebrazo formen una línea. Por tanto, deberías poder sentir cómo el antebrazo y la propia palma de la mano también se apoyan en el agua para ejercer fuerza...

La clave, como describen en la publicación de Abbie Fish, es apuntar los dedos hacia abajo desde el primer momento, de modo que el antebrazo, la palma y la muñeca sean una sola unidad, un bloque para empujar el agua, favoreciendo la famosa posición de codo alto, un gesto que te asegura propulsarte utilizando el dorsal ancho y ser, por tanto, más eficiente.

No es un ejercicio fácil. Precisa de flexibilidad y fuerza en los hombros, algo que se puede trabajar también con los ejercicios en seco que también podemos ver a continuación...

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