Entrena con un pullbuoy

Usa el pullbuoy para mejorar tu técnica en la piscina.

Maribel Blanco

Entrena con un pullbuoy
Entrena con un pullbuoy

Entre los múltiples cachivaches que un triatleta acaba acumulando en su bolsa de piscina, el primero en aparecer suele ser el pullbuoy.

Continuamente escucho en la piscina: "Que más da, si el triatlón en el que voy a participar se va a competir con traje de neopreno, y con él floto que da gusto!!" Luego está el segundo comentario más frecuente: "Yo sólo nado con pullbuoy para trabajar bien los brazos, así me "ahorro" el batido y me canso menos".

Para todos ellos siempre replico con la misma pregunta: ¿Quieres hacer un triatlón o ser un Triatleta?

Si quieres hacer un triatlón, sin más, y sólo entrenas para "salir del agua", haz lo que puedas, sufre excesivamente en la sección de natación y luego tendrás malas sensaciones en la bici y en la carrera a pie. Si estás leyendo este artículo porque quieres ser mejor triatleta, no te pongas limites, ni de aprendizaje ni de entrenamiento, crece, evoluciona y sé un buen nadador, domina tu cuerpo en el agua y usa el material que tienes para mejorar y conseguir tus objetivos prueba tras prueba.

En este camino de mejora, el pullbuoy es uno de los primeros pasos. Lo podéis encontrar de diferentes formas y colores, pero a la hora de decirse por uno u otro lo primero que hay que buscar es que cumpla su función básica: que nos eleve las piernas para que floten con más facilidad.

 

Esto resuelve el principal problema del triatleta ya que, como solemos decir los entrenadores, “te coloca" en el agua, permitiéndote poder trabajar en una posición estable y horizontal del cuerpo en cualquier estilo. Aún así nunca debe sustituir al batido de piernas. Hay que saber "mover" las piernas para tener una buena posición del cuerpo en el agua (punto de partida).

Una vez que tenemos nuestro pullbuoy “ideal" y sabemos dónde colocarlo, parece obvio deducir que sirve para no dar pies mientras nadamos y dejar toda la responsabilidad de conseguir desplazarnos por el agua a los brazos, para realizar una sobrecarga en el nado, en concreto en los brazos trabajando así la fuerza específica de éstos.

Muchos entrenadores lo usan también para trabajar la técnica de la brazada, sobre todo si el nadador es un triatleta al que le pesan muchos las piernas, vamos, a casi todos, porque la musculatura del tren inferior de un triatleta es mucho mayor que la de un nadador, hasta tal punto que le cambia el centro de flotación.

De esta manera el pullbuoy de forma artificial consigue que el nadador no tenga que preocuparse por tener una buena posición en el agua y pueda fijarse en detalles técnicos de la brazada, pero sin olvidar nunca que se está sobrecargando.


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