Dime cómo nadas... y te diré qué triatlón debes hacer

¿Qué tipo de nadador eres? Elige las competiciones en función de tus capacidades en el agua.

Maribel Blanco

La personalidad de cada uno se refleja en nuestro cuerpo, en nuestra forma de hablar, de vestir, de movernos… Pero también de nadar y, por supuesto, competir. Si a esto le unimos nuestras propias características técnicas del nado, tendremos nuestro perfil de triatleta en el agua. A partir de este conocimiento, podremos elegir la prueba con aquella natación ideal para “expresarnos”.

Algunos ejemplos

A. Si te pueden las ganas, probablemente te gustará nadar en aquellos triatlones donde puedas demostrar lo que has entrenado. Busca pruebas donde la salida sea amplia y la primera boya lejana. Así podrás demostrar tu competitividad.

B. Si eres habilidoso en el agua, te gusta jugar y te divierte la dificultad, elige pruebas donde la natación sea determinante, donde las condiciones del agua sean complicadas, donde solo los buenos nadadores marcan la diferencia.

C. Si lo que te gusta es competir contra ti mismo, márcarte tu propio ritmo y disfruta de verte en pleno esfuerzo. Decídete por aquella prueba que sea un desafío. No entres al trapo, mejor elige tu camino, evita el mogollón y todo aquello que te impida hacer tu natación.

D. Si tu relación con el agua es de amor-odio, te encanta nadar pero te imponen las aguas turbias porque al no ver nada tu imaginación vuela... escoge mejor pruebas que se disputen en el mar.

E. Si eres peleón, con hambre de victoria y seguro de tu nivel de natación, entonces te verás en cualquier prueba. Las dificultades serán ventajas para ti. Podrás competir y disfrutar en cualquier circuito y tipo de agua. La propia competición te pondrá en tu sitio.

F. Si estás empezando en esto y el agua es tu punto débil, busca triatlones de corta distancia y aguas tranquilas, como estanques artificiales y puertos-bahías de mar. Si además es en formato vuelta, mejor. La pausa de nado al salir del agua te aportará “aire”.

G. Si además no estás acostumbrado a nadar con gente a tu alrededor, elige, entre esas pruebas, aquélla en la que la anchura de la salida sea amplia. Seguro que en un lateral encuentras tu hueco.