Cómo evaluar tu natación para subir el nivel la próxima temporada

El periodo de paso de una temporada a otra es el momento perfecto para valorar nuestro rendimiento y pensar en todo lo que queremos mejorar.

Descanso de temporada
Descanso de temporada

En esos días de “paso” entre temporadas, una vez acabadas las competiciones, es el momento perfecto para recuperar cuerpo y mente.

El objetivo es exponerte a ti mismo tu modo de actuar con la natación y el triatlón, entonces verás con realidad qué te puedes plantear para el próximo año y cómo hacerlo, para obrar en consecuencia. El año que viene por estas fechas también tendrás conclusiones, pero lo más importante… es que no sean las mismas.

¿QUÉ HACER?

Después de unos días de desconexión total y antes de empezar a nadar a lo loco, hay que sentarse a evaluar cómo ha sido realmente la temporada y revisar el cuaderno de entrenamientos.

¿No tienes diario de entrenamiento? Primer error, prepara un cuaderno, diario, blog… Cada cual le pone su nombre y ahí debe quedar  recogido nuestro día a día. Tiempo de series, el volumen, resultados, datos objetivos de nuestro esfuerzo… También hay un precioso hueco entre sus hojas donde se apuntan sensaciones, incluso sentimientos, eso que hace diferente un número, anotando incluso situaciones personales que afectan en positivo o en negativo a nuestro rendimiento.

¿CÓMO EVALUARTE?

Os planteo una forma de evaluaros con la natación y que seguro que podéis extrapolar a cada segmento y al Triatlón en su conjunto.

Datos objetivos
Revisa cuál fue el objetivo de la temporada y si se ha cumplido o no

  • Cómo se consiguió o no ese resultado. Se puede alcanzar el resultado cometiendo multitud de errores o no alcanzarlo haciéndolo todo bien.
  • Suma los metros totales semanales, mensuales y anuales.
  • Qué metros de esos fueron de intensidad baja, media y alta.
  • Cuántos fueron de trabajo de técnica, con o sin entrenador.
  • Revisa los test de rendimiento y su evolución en la temporada.
  • Compara los datos de todas las competiciones, aunque no sean de triatlón.
  • Anota las lesiones y parones, señalando el motivo.
  • Suma el tiempo dedicado a horas de sueño y descanso, sesiones de masaje, alimentación, reajuste de objetivos.

Datos subjetivos
Es lo más difícil y al tiempo lo más sencillo. Debes ir directamente a los comentarios y a las apreciaciones que acompañan a tus entrenamientos y competiciones. Por ejemplo:

  • Fui con el corazón en la boca, iba muy pasado.
  • Hoy no he dado un palo al “agua”. Estaba cansado.
  • Creo que podría haber ido más rápido.
  • Llevo una semana con mucho trabajo y no me sale ni un entrenamiento
  • Tengo los hombros muy cargados, no puedo nadar con soltura.

Esas frases, bien leídas, dan una información muy clara sobre nuestro entrenamiento, porque nos indican si hemos hecho más intensidad de la que podemos asimilar, si no hemos llegado con la suficiente activación al entreno o a la competición, si no hemos
respetado los descansos, si no hemos cuidado los gestos técnicos…

CONCLUSIONES VALIOSAS

Con todo esto, podrás valorar tus entrenamientos y resultados en competición para determinar si los problemas o aciertos han sido técnicos, tácticos, circunstanciales o psicológicos. Si el autoanálisis ha sido meticuloso, las conclusiones más frecuentes suelen ser tan clarificadoras como las que te exponemos.

  • He nadado pocas sesiones y de muchos metros, o al reves
  • He nadado siempre solo, o siempre a pies de un compañero
  • He usado mucho las palas u otros métodos de sobrecarga
  • No he desarrollado la posibilidad de respirar por ambos lados.
  • Siempre me pierdo en aguas abiertas.
  • Perdí las gafas en el agua y se me olvidó el neopreno en casa.
  • El miedo me paralizó. Las boyas estaban muy lejos.
  • Estaba tan motivado que no pensaba.

PRUEBA ESTO

Ahora que estamos en un período de buenos propósitos, es buen momento para que integres de manera diaria y sistemática ejercicios en seco.

Son sólo tres pasos que no te llevarán más de diez minutos antes de cada sesión de agua, te valdrán de calentamiento y te  garantizarán mayor progresión y menos lesiones:

  • ESTIRAMIENTOS: Bíceps, pectoral, antebrazos, tríceps, dorsal, cuello, cuadriceps y femorales.
  • MOVILIDAD: Cuello, hombros, espalda y muñecas.
  • FORTALECIEMIENTO: Con gomas: deltoides, bíceps, tríceps, dorsal y abdominal.