Los mandamientos del triatlón IV

Todos los trucos que hay que saber para enfrentarte al triatlón. En este artículo, los consejos para montar en bici en grupo.

Triatlón

Un grupo numeroso de triatletas en las WTS de Hamburgo 2018.
Un grupo numeroso de triatletas en las WTS de Hamburgo 2018.

¿Eres nuevo en el triatlón? ¿O por el contrario te conoces todos los trucos de este deporte? Estamos seguros que, sea cual sea tu nivel, aquí tienes un buen glosario de ideas que bien puedes llamar mandamientos. Hasta que no hayas aprobado estos cien consejos no eres un triatleta de los pies a la cabeza. ¿Seguro que lo eres?

Puedes leer los trucos para la natación en aguas abiertas y en piscina y para cuando salgas a montar en bici en solitario.

BIKE

La bicicleta es probablemente el sector más agradable de entrenar y más divertido, pero no olvides que existe un componente técnico importante y una adaptación al material que debes llevar con absoluta soltura. Si no eres nuevo en el mundo de la bici, muchos movimientos y maniobras los realizarás sin pensar. Pero si eres de los que llevas 10, 15 ó 20 años sin tocar una bicicleta debes saber que existen una serie de pautas que conviene que consideres a la hora de entrenar o competir.

CUANDO MONTES EN GRUPO

43. Frenada progresiva

Si te equivocas de cruce, si pinchas, si se te cae el bidón o te suena el móvil, detente poco a poco, sal del grupo y avisa que te detienes para hacerlo de forma gradual. Pero, sobre todo, nunca claves los frenos, porque si llevas a otros ciclistas a rueda provocarás una buena "montonera".

44. Con hombro y calma

Es muy difícil y poco humano el permanecer absolutamente concentrado durante horas sobre la bici. Una de las situaciones más comunes cuando se circula en paralelo es invadir parcialmente el espacio lateral de tu compañero y quedar parcialmente enganchado. Si eso ocurriera, mantén la calma, no frenes de golpe, usa el hombro apoyándote en tu compañero para estabilizarte y no quites las manos del manillar porque perderás el control. En unas pocas pedaladas cada uno volverá a su sitio sin problema.

45. El afilador

Si circulas muy cerca del ciclista de delante corres el riesgo de que tu rueda delantera toque con su rueda trasera. Si esto sucede de frente no suele pasar nada, pero lo habitual es que contactes de lado, que quedes desequilibrado sin posibilidad de estabilizarte, (porque la rueda queda bloqueada en la dirección de compensación) y lo que pasa a continuación te lo puedes imaginar. La mejor manera de salir de un afi lador es ponerse de pie y frenar un poco, pero es mucho más fácil decirlo que hacerlo, porque todo esto sucede en un segundo.

De cualquier modo, cuando vayas a rueda dentro de un pelotón, ve muy atento no sólo a la rueda trasera del triatleta que  te precede, sino a todos los movimientos que se producen en el pelotón, como un todo, y así podrás anticiparte a esas "mareas" que se generan continuamente. Por supuesto, lleva siempre un dedo puesto en cada maneta del freno y nunca en los acoples o en mitad del manillar.

46. Avisa

Cuando circulas en cabeza de un grupo, eres los ojos de los compañeros que circulan detrás de ti y no ven más que tu trasero. Debes avisar si existe algún peligro destacable en mitad de la carretera. El clásico gesto con la mano suele ser sufi ciente para advertir de la presencia de algo, pero si se trata de un peligro móvil (perro, niño, coche) no dudes nunca en advertirlo verbalmente.

47. Respeta el paralelo

Cuando pedalees en grupo o en paralelo con otro triatleta y entres en una rotonda o negocies una curva, no invadas su trazada. El instinto pide recortar todas las curvas para ir directamente hacia el vértice, pero tienes que anticipar el espacio de el/los triatleta/as que van a tu misma velocidad. Ellos también necesitan su espacio y si tú lo invades obligarás a que frenen de forma violenta y en el peor momento, en mitad de una curva.

48. Boxes: Stop & go

Ponerte o quitarte el chubasquero, un bicho que entra por un agujero del casco y queda atrapado en el pelo, un desajuste en la bici... No intentes resolver este tipo de proble- mas en marcha; es mejor que pares treinta segundos, lo solucionas y sigas. Si no, es cuestión de tiempo que acabes en el suelo de la peor manera posible.

49. Un toque basta

Cuando vayas a rueda y veas que el ciclista de delante te encierra contra la cuneta, no sobreentiendas que el de delante sabe dónde estás. Con rozarle con un dedo el trasero o la pierna ya le indicas tu posición y podrá respetar tu sitio para no recortar o maniobrar en tu sitio.

50. ¡'Mocos' fuera!

La propia transpiración provoca que la mucosa de la nariz emane en abundancia y de manera continua y en la bici no es  fácil llevar un pañuelo para sonarse. Entendiendo que, aunque no muy agradable, es un proceso fisiológico inevitable, deja tu generosidad para la hora de invitar a los cafés y procura que ese exceso de mocos no acabe en la pierna, la cara o el brazo de otro triatleta o la bronca está garantizada. Avisa de que vas a expulsar los mocos, hazlo siempre hacia un lado libre e intenta apuntar al suelo.

51. Con lluvia

El agua lo cambia todo: los tiempos de frenado, el ángulo de trazada en las curvas, el lugar adecuado en el que posicionarse para ir a rueda. Extrema las precauciones cuando montes en grupo con lluvia, porque además de que las propias salpicaduras de los neumáticos no nos dejan ver con claridad, siempre vamos más entumecidos y lentos de reacciones. Tenlo en cuenta y aumenta los márgenes de seguridad en todo.

52. Cuando te pongas de pie

Este es el último y uno de los detalles más importantes a tener en cuenta cuando ruedes en pelotón. Cuando vayas a ponerte de pie para levantar el trasero del sillín, piensa en ese momento en que pasa de estar sentado a estar de pie. En ese instante, la bici se queda clavada durante un segundo, tiempo más que suficiente para que el triatleta que te sigue se trague tu rueda y le tires al suelo. Cuando vayas en pelotón o con alguien a rueda, levántate suavemente, sin grandes espasmos, y todo el mundo te lo agradecerá.

53. Meter cuneta

Cuando un grupo progresa formado muy pegado a una cuneta, producto generalmente de fuerte viento lateral y/o alto ritmo de marcha, se busca endurecer las condiciones de carrera de tal forma que sólo se pueda progresar a cabeza de pelotón desde la zona central de la carretera. Suele ser algo habitual en carreras (menos en entrenamientos de grupos) a menos que se esté entrenando precisamente el rodaje en alta velocidad con condiciones de viento lateral para buscar la protección del que va subiendo para realizar el siguiente relevo.