Gustavo Rodríguez, el triatleta que ha hecho del reinventarse su modo de sobrevivir

La autocomplacencia no está en su vocabulario.

Cristina Azanza

Gustavo Rodríguez, el triatleta que ha hecho del reinventarse su modo de sobrevivir.
Gustavo Rodríguez, el triatleta que ha hecho del reinventarse su modo de sobrevivir.

GUSTAVO RODRÍGUEZ... TRIATLETA DEL MES

Este año se presentaba lleno de alicientes y retos del máximo nivel para nuestro protagonista del mes. Después de acariciar en 2019 el ansiado slot para el IRONMAN de Hawaii (se quedó apenas a dos minutos en Brasil) y conseguir como guía de Héctor Catalá (triatleta paralímpico) el Campeonato del Mundo de Paratriathlon, que les aseguraba una plaza en los Juegos de Tokio 2020, a los que acudirían con las máximas aspiraciones, GUSTAVO RODRÍGUEZ, alargando su eterna juventud a los 41 años, afrontaba el 2020 con dos claros objetivos: Juegos de Tokio y hacer el intento definitivo para estar, por fin, en el Campeonato del Mundo IRONMAN de Kona.... hasta que llegó el Covid19.

Gustavo es, sobre todo, un deportista tenaz, capaz de reinventarse cuantas veces sea necesario. Ex ciclista profesional que encontró en el duatlón una grieta donde seguir explotando sus cualidades de fondista y su exagerada capacidad de tolerar el sufrimiento. Poco a poco esa grieta se fue agrandando y, a pesar de sus limitaciones en el agua, encontró, primero en la media distancia y después en la larga, su sitio en el triatlón.

Durante varios años fue, a los puntos, el mejor triatleta-duatleta de media distancia del triatlón nacional, con varios títulos y victorias de prestigio en las mejores pruebas del calendario español. Tampoco se conformó con su estatus de prácticamente imbatible en este formato y dio el salto a la distancia IRONMAN. Eso sí, con titubeos, a pesar de que por su edad y su excelente condición de fondista todo hacía presagiar que alcanzaría su máximo potencial, pero la distancia IRONMAN es relativamente fácil de cubrir (ser finisher), pero muy difícil de dominar. Y en eso se empeñó "Gus", que poco a poco mejoró sus prestaciones y alcanzó un tercer puesto en el mítico Embrunman (el triatlón de distancia IRONMAN más duro del mundo) y en el IRONMAN de Gales.

Con estos mimbres y una fe en sí mismo no exenta de dudas, pero inquebrantable cuando nada, pedalea y corre, se lanzó en 2019, con el cambio de clasificación de ranking KPR a slots directos, a por una plaza en el IRONMAN de HawaiI. El camino fue extenuante. Se presentó en la salida del de Sudáfrica con el mejor plantel de participantes de la historia. Una táctica arriesgada (no cabía otra) y el efecto “estela locomotora Weiss” le abocó a una maratón muy sufrida, un puesto 13º final y la sensación de haberlo dado absolutamente todo.

Segundo intento en IRONMAN de Florianápolis (Brasil), donde consiguió la 4ª plaza final y su mejor marca con 8h12, con una maratón en 2h50 que le dejó a dos minutos del ansiado slot de Kona. Aun así, más por tenacidad que por fuerzas, hizo un tercer intento en en Kalmar, donde obtuvo una 7ª plaza final y la sensación de que, con el actual sistema de clasificación directa, es necesario un gran estado de forma y poner todos los cartuchos en la carrera correcta, y además compatibilizar estas variables con el calendario de Héctor Catalá, del cual es guía. Y eso lo dejó para 2020.

Desde que nos confinaron en marzo, Gustavo, mente inquieta pero cuerpo más inquieto aún, ganó el Campeonato Oficioso de Triatletas Confinados (única posibilidad de competir estando encerrado en casa). Como curiosidad, para obtener este título oficioso, hizo una hora en rodillo a 370 watios (5,1 watios/kg).

Con el calendario IRONMAN cancelado o pospuesto (incluidos los Juegos de Tokio) dirigió su objetivo y su preparación a su 'viejo amigo' el Embrunman (única prueba internacional de larga distancia que se mantuvo en pie) hasta que se canceló, quince días antes de su celebración. Sin tiempo para lamentarse y con el mazazo de que Giant, la marca con la que compitió con éxito en 2019, le cerraba las puertas (a pesar que la industria de la bicicleta es de las pocas que ha salido reforzada de la crisis), no dudó en enfundarse el maillot de ciclista de nuevo (con el equipo Louriña Cycling) y llevarse las metas volantes en una prueba estatal, Xacobeo 2021, de ciclismo amateur.

Ahora, Gustavo mira, todavía con la ilusión que le da su 'juventud' de 41 años, a lo que puede venir, como el Triatlón Ciudad de Santander de este domingo o el Campeonato de España de Media Distancia de Bilbao dentro de tres semanas... Porque él es así, reinventarse es su modo de sobrevivir, y lleva haciéndolo toda la vida.

GUSTAVO, eres nuestro TRIATLETA DEL MES y un ejemplo permanente de RESISTENCIA...

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