Lluis Picas: Solo hierro

Lluis Picas, Ironman finisher, quiere agradecer a su mujer todo el apoyo y ayuda para llevar a cabo sus entrenamientos y competiciones.

Triatlón

Nos suelen llamar hombres de hierro al terminar un IRONMAN, y abrimos las alas como si quisiéramos empezar a volar. Este vuelo sería imposible sin ellas; sin ellas solo seriamos Hierro (Iron). Se sacrifican toda la semana para que nosotros hagamos nuestros entrenamientos básicos. Llega el sábado o domingo y solemos hacer las tiradas largas que no hemos podido hacer entre semana por el trabajo.

Y cuando llegamos a casa lo tenemos casi todo hecho: comida, tareas de casa, han ido a buscar a los niños al colegio o han salido con ellos a pasear o de compras. Llegamos a casa y les contamos nuestras batallitas con la bici, aquella cuesta que nos ha costado subir, que hemos rebajado nuestro tiempo, etc.

Aun peor es cuando les damos la tabarra con nuestros problemas musculares, que si fisio por aquí, que si masaje por allá… esto comporta un mal humor que suelen pagar una vez más ellas. Luego llegan los días previos a la gran cita y es cuando nos entran las prisas por ir de compras, y no precisamente para hacerles un regalo por su sacrificio, sino para ir a comprar nuestras prendas favoritas para el evento. En el viaje hacia destino ni te cuento los nervios que llevamos encima.

“Cariño, coge los niños que tengo que descansar; tenemos de bajar al chek-in del material; pasta-party; no te dejes la cámara de fotos que quiero salir pincel; ten cuidado con los niños no se distraigan que los puede pillar una bici, etc.”

No es que quiera parecer o sea un comodón, porque creo que compartimos bastantes tareas de casa, pero aun considero que sin ellas, en este caso sin ella, no sería un IRONMAN. He sido fi nisher 4 veces, más 70.3, maratones, etc, pero me gustaría dedicarle este espacio a ella ya que este año se merece mas que nunca que haya terminado el Ironman Lanzarote 2014. Fui padre de nuestra hija Arlet, quien cumplió 11 meses el día que crucé la meta en Playa del Carmen, y nunca sentí tanta alegría de pasar la línea de meta con ellas dos.

No me gustaría despedirme sin mencionar a Clemente Alonso, al que admiro como triatleta por sus triunfos  y por como transmite unos valores necesarios para los que disfrutamos de este deporte. Es un gentleman de este deporte y me alegra haber disputado más de un half donde él ha ganado como Calella o Zarautz.