Alistair Brownlee: "¿Tienen miedo de mí [Noya, Mola o Alarza]? Sí, tal vez"

Confirmado: el triatleta británico luchará en 2020 por el que sería su tercer oro olímpico.

Alistair Brownlee: "¿Tienen miedo de mí [Noya, Mola o Alarza]? Sí, tal vez"
Alistair Brownlee: "¿Tienen miedo de mí [Noya, Mola o Alarza]? Sí, tal vez"

Alistair Brownlee intentará el próximo 27 de julio en los Juegos de Tokio el asalto al que sería su tercer oro olímpico, después de los conquistados en Londres 2012 y Río 2016. Lo ha dejado bien claro en la última entrevista que ha concedido a la BBC.

"Hace un año no estaría haciendo esto, porque sabía que no podía hacer frente a otra lesión grave. Solo quería poder correr, competir y disfrutarlo. Pero en el último año no me he lesionado. Y entonces la decisión se apoderó de mí un poco: quiero ir a otros Juegos Olímpicos y quiero ver qué puedo hacer. La gente que me rodea, creo que la mayoría de ellos, lo esperaban, a pesar de que yo no lo esperaba. Estoy feliz porque quiero competir en la prueba más grande y ser competitivo. El niño de 12 años soñaba con ir a unos Juegos Olímpicos. Así que estaría un poco loco si dejara pasar la oportunidad", asegura el mayor de los Brownlee, que acabó 21º en su estreno en el Mundial IRONMAN el pasado 12 de octubre y ganó el de Busselton hace poco más de un mes en 7h45'.

Competirá en Tokio con 32 años. Será su cuarta participación olímpica... "Es raro, pero estoy en mejor posición ahora que antes de los últimos tres Juegos. En 2008 no pensé que iría. En 2012, a estas alturas, me había roto el Aquiles. En 2016 me operaron el tobillo; tuve problemas con los isquiotibiales. Esta vez no tengo nada malo", explica Alistair, al que le podrían beneficiar las duras condiciones que se encontrarán los triatletas en la capital nipona.

"Tienes que resolver los desafíos y cómo te vas a preparar para esos desafíos. Londres era presionar y tener que correr muy rápido porque sabíamos que iba a ser una carrera rápida. En Río hacía calor e intentamos romper la carrera en la bici, aprovechando el repecho. En Tokio también hará mucho calor y creo que podría ser una ventaja para mí, porque hace que la carrera sea más dura y más lenta. Una gran carga fisiológica. He experimentado mucho con el calor durante el año pasado, así que creo que eso ayudará. El entrenamiento de IRONMAN y el desafío que representa me han dado una renovada sensación de placer, de cuestionarme por qué lo estoy haciendo y cómo. Esa es la mayor fortaleza", aclara.

Cuando Tom Fordyce, el periodista de la BBC autor de la entrevista, le pregunta cómo piensa que habrán reaccionado Javier Gómez Noya, Mario Mola, Fernando Alarza o el francés Vincent Luis al conocer su regreso a la batalla olímpica, Brownlee reponde con confianza y determinación. "¿Podrían tener incluso un poco de miedo?, lanza Fordyce. "¿Miedo? Sí. Tal vez. Eso depende de ellos, ¿no?", contesta Alistair.

En este 2019 ha hecho tres incursiones en formato corto: se proclamó campeón de Europa en Weert (Holanda) -olímpica-, ganó la Copa del Mundo de Cagliari (Italia) -sprint- y acabó 44º en la prueba de las Series Mundiales de Leeds (Inglaterra) -también sobre distancia olímpica-, en la que hasta ahora es su última presencia en un carrera de las WTS, competición que ganó en 2009 y 2011.

De momento, Alistair, ya se ha quitado de encima la clasificación para Kona, al igual que Gómez Noya, al que en 2020 volverá a encontrarse en las Series Mundiales, es posible que en el IRONMAN de Hawaii y, con toda seguridad, también en los Juegos de Tokio. "Prefiero volver a ganar los Juegos Olímpicos. Significa muchísimo. Hay algo muy especial en los Juegos Olímpicos. Tiene una resonancia emocional para mí, pero tiene una resonancia emocional para todos", concluye.