No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!

Testando los Skinners, una manera sencilla de caminar descalzo, pero con la suficiente protección que ofrece el polímero de goma rugosa que va pegado a su planta.

Alberto Cebollada

No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!
No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!

Hemos aprovechado este periodo de confinamiento para testar un calzado diferente. Se trata de una mezcla entre un calcetín con suela, como el que uso para aquafitness, y una zapatilla minimalista que simula el concepto “barefoot”
o caminar con los pies descalzos.

Se trata de un concepto sencillo pero a su vez revolucionario en el sentido de que ofrecen una total libertad de los movimientos del pie y al mismo tiempo el refuerzo de su suela aporta una buena resistencia y agarre. No los he podido usar para caminar por el medio natural por causas obvias, pero sí para subir y bajar escaleras, realizar diversos y variados ejercicios de fuerza, levantar, traccionar y empujar pesos, así como para realizar mis rutinas de posturas de animal flow, Bowspring, yoga y estiramientos.

No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!         

El concepto Skinners se creó en Noruega en 2016 y en cuanto se dio a conocer entre los deportistas de diversas disciplinas, enseguida recibió varios premios internacionales. Premios que reconocen su ingenio al ser un producto que facilita de una manera sencilla de caminar descalzo, pero con la suficiente protección que ofrece el polímero de goma rugosa que va pegado a su planta.

Su sencillez permite usarlos en una gran variedad de actividades sin comprometer la seguridad de su realización. A esta polivalencia se le suma el hecho de que se pueden enrollar ocupando muy poco espacio, lo que permite poderlos llevar en el bolsillo y usarlos cuando te apetezca.

¿De qué están hechos?

Básicamente, es un calcetín técnico confeccionado con fibras antibacterianas con una mezcla de polipropileno, viscosa, algodón y elastano cuya composición permite ser utilizado en actividades de máxima sudoración ya que el polipropileno está presente en un 48 % y es una de las fibra sintéticas que menos agua absorben. Además, tienen un 9% de elastano que le aporta cierta elasticidad. En la suela tiene una capa de 2 mm de goma termosellada a la planta y al contorno de la planta del pie con una acabado pequeños trocitos de goma aportan además de resistencia a la abrasión y buen agarre, cierta resistencia a los cortes y golpes.

La suela es de un polímero anti-abrasivo de origen sueco que está libre de sustancias tóxicas como Ftalatos, habituales en gomas flexibles. Se confeccionan a mano en la República Checa y esto hace que cada par de Skinners sea único, percibiendo ciertas diferencias entre ellos.

No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!         

El cuello o terminación del Skinner está confeccionado en StretchKnit TM de 3 capas y es relativamente bajo. Su almohadillado y elasticidad hacen que resulte fácil y rápido introducir el pie en ellos, aportando una buena sensación
de comodidad.

No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!         

¿Qué dice de ellos la publicidad?

-Revolucionario calzado híbrido ultraportatil.

-Muévete sin limitaciones.

-Duraderos y ligeros.

-Apto para veganos y descalcistas.

Los Skinners se adaptan a tu cuerpo, activan cada músculo y tendón y permite que tus pies hagan lo suyo. Según el CEO de Skinners, “el desafío no era solo crear un calzado que sea fácil de usar, transportar o mantener sin sacrificar la comodidad, la funcionalidad, el ajuste o la seguridad, sino también que reflejase la cinemática humana y permitiera que los pies hagan lo suyo. Su diseño es básicamente la fusión de un calcetín y un calzado con una sensación única (y adictiva) desegunda piel". 

¿Qué hemos notado nosotros?

El producto es una 'cucada'. Viene en una caja muy bien presentado y desprende una aureola de calidad made in UE. Los múltiples iconos de los deportes en los cuales los puedes utilizar demuestran su polivalencia. Nada más verlos sientes unas ganas tremendas de ponerlos en tus pies y probarlos.

Reconozco que ahora lo que más deseo tras semanas de test indoor, es poder probarlos haciendo actividades en el medio natural. Estoy seguro que usarlos en la naturaleza tiene que ser una gozada y convencido de que pasear con ellos por caminos en buen estado deben permitir vincularte con la naturaleza de una manera más directa.

No son calcetines... no son zapatillas… ¡son Skinners!         

Cuatro semanas probándolos bajo el lema “quédate en casa” me han creado una dependencia sana hacia ellos, o mejor dicho, me han permitido prescindir casi totalmente de calzar zapatillas. He usado los Skinners todos los días y para todo tipo de actividades y desplazamientos, eso sí por superficies relativamente lisas y limpias como pueden ser el garaje, el trastero, los balcones, las escaleras de un edificio... y siguen estando como nuevos. Todavía no huelen y eso que no he seguido la sugerencia del fabricante de colocar un calcetín fino debajo durante la realización de actividades de máxima
sudoración; he preferido probarlos tal y como se venden y están diseñados, para poder dar mi opinión sin interferencias a cerca de un complemento creado para ser calzado como si de una segunda piel se tratase.

Desde mi punto de vista, los skinners lejos de ser unos meros calcetines con refuerzo, son lo más próximo a disponer en los pies de la protección natural que pueda tener un aborigen australiano o un indio del Amazonas en tus pies…

Protección... pero a la vez permitiendo la misma movilidad que se logra al caminar totalmente descalzo. Las partículas de goma pegadas a la suela logran un buen agarre y al mismo tiempo aportan resistencia no solo en la planta, sino
también en lo laterales del pie y parte superior de los dedos. Esta prestación es en mi opinión una prestación que los diferencia de los calcetines típicos de aquafitness cuya protección se orienta solamente a mejorar el agarre en el
suelo de la piscina.

Yo, que soy partidario de caminar descalzo lo máximo posible, he introducido estos skinners en aquellas actividades que antes realizaba en zapatillas permitiendo reducir las horas de dependencia de las zapatillas de deporte.

Los beneficios de caminar descalzo

-Permiten obtener información a través de las plantas del pie que mejoran el control neuromotor, liberar el estrés a través de la estimulación de sus múltiples terminaciones nerviosas y fortalecer la musculatura intrínseca del pie que se ha debilitado por el uso excesivo del calzado.

-Mejora la circulación sanguínea al ejercer las diferentes presiones plantares una acción de bombeo sanguíneo de acuerdo a las diferentes superficies por la que se camina.

-Liberan de presiones al pie y a la planta y favorecen su transpiración natural.

Los beneficios de caminar con Skinners fuera de casa (y descalzo dentro de ella)

-Permiten aprovechar todos los beneficios de caminar descalzo, pero con la protección higiénica necesaria para caminar en espacios públicos.

-Caminar descalzos por espacios públicos nunca ha sido una buena elección por la probabilidad de contagio de hongos, papilomas etc. pero ahora será especialmente aconsejable: ¡No camines sin protección en espacios deportivos de uso público¡

-Descálzate al entrar en casa. Esta pandemia me ha permitido reforzar la costumbre de calarme los Skinners al salir de casa y dejarlos en la puerta al entrar; una costumbre saludable y en los tiempos en los que vivimos muy aconsejable.

Fortalezas

-Óptima relación entre flexibilidad y resistencia. La movilidad que ofrecen es total y la dureza de la suela es adecuada para la mayoría de actividades pero aunque resisten los roces, los cortes y las perforaciones no lo hacen en su totalidad, por ello es mejor que no los pongas a prueba pisando superficies peligrosas como cristales o
chinchetas.

-Calidad de materiales empleados y durabilidad.

-Facilidad de transporte, de colocación y de lavado.

Oportunidades de mejora

-La elasticidad del tejido que cubre los dedos es mejorable, con un mayor % de elastano lograría una mayor sensaciòn de segunda piel y se evitarían los pliegues al extender los dedos.

-El tejido interior que queda en contacto con la parte superior de los dedos resulta un poco áspero, mejoraría la comodidad si en esta zona se incluyera un acabado más suave.

-Ofreciendo diferentes grosores de suelas y composiciones textiles permitiría por un lado ampliar la gama de modelos para adecuarse más a las necesidades concretas que se requieren en determinadas actividades. Perderían polivalencia, pero ganarian en idoneidad al permitir una adecuada elección según la superficie donde se vayan a utilizar. Y posibilitaría que modelos más sencillos tuvieran un pvp más asequible.

Conclusión

Llevo años primando caminar descalzo en casa, en la playa, sobre el césped u otras superficies que no entrañan daños a mi plantas de los pies. Convencido de los múltiples beneficios que tiene caminar y realizar ejercicios de fuerza, equilibrios y movilidad sin protección cuando no es necesaria, y el hecho de que con los Skinners se favorece la movilidad natural del pie y se fortalece la musculatura intrínseca, han sido un complemento perfecto para mi estas semanas de actividades en casa.

Me han permitido romper con dependencias que ahora entiendo eran innecesarias, ganar en sensación de libertad y ampliar la gama de actividades en las que ya no utilizo el calzado deportivo convencional. Al mismo tiempo me han demostrado que es posible reducir considerablemente el tiempo y las actividades en las que es necesario calzarse unas zapatillas deportivas. Y reconozco que me han surgido unas ganas terribles de moverme con ellos por la naturaleza, algo que deseo poder hacer una vez se termine este confinamiento.

PVP: 49,90€

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