Ambas tienen un largo y glorioso historial a sus espaldas y es por eso que pueden presumir de una cartera de clientes enorme. Curiosamente cada una recurre a una receta bien distinta para lograr el éxito. La 1080 siempre se ha caracterizado por actualizaciones bastante marcadas y, cada cierto tiempo, una revolución tecnológica. La Glycerin siempre opta por evolución tranquila, casi predecible y poco dada a la sorpresa.
Esta comparativa tiene un morbo especial porque precisamente ambos modelos se encuentran en un momento en el que son los máximos exponentes de esa filosofía. La 1080 ha llegado a su decimoquinta edición y para celebrarlo ha estrenado un nuevo compuesto de media suela que deja atrás más de un lustro de Fresh Foam. La Glycerin sigue afinando sus tecnologías que ya lleven algún tiempo en el mercado.
¿Quién se lleva este cara a cara?
MEDIAS SUELAS Y AMORTIGUACIÓN
Si hablamos de zapatillas neutras en este nicho hablamos de amortiguación sin contemplaciones y en uno de los pilares fundamentales para ambas. Comenzando por la Brooks Glycerin confía esta isión a una media suela de 39x31 del compuesto DNA TUNED, una EVA supercrítica infusionada con nitrógeno. Es una solución que llevamos viendo tiempo tanto en Brooks como en otras marcas, siempre con matices, pero que ahora tiene la virtud de diferenciar la burbuja de aire según si va en el talón o el antepie.
Cuando se demanda una amortiguación más firme y duradera la burbuja que se insufla es más pequeña y por eso va en el talón, la zona de mayor impacto. Cuando lo que se demanda es un tacto más suave y mejor rebote necesitamos que haya una burbuja de mayor tamaño y que colapse antes.
Como podéis imaginar es un proceso bastante complejo y diferenciador de la Glycerin que lleva el refinado de esta tecnología a otro nivel
La nueva 1080 estrena el compuesto Infinion que también es una EVA supercrítica pero en este caso mezclada con TPEE. Traduciendo esto digamos que lleva lo mismo que la Glycerin en cuanto a base pero mezclado con otra espuma que suele utilizarse en zapatillas de competición. Esta combinación busca una media suela con algo más de rebote y elasticidad. El perfil es de 38x32 mm con lo que tiene un drop más bajo (8 de la Glycerin frente a 6 de la 1080) y busca una relación más equilibrada entre la amortiguación del talón y el antepie.
Los datos son esos pero toca analizar cómo se traduce todo esto en lo que sentimos porque son bien distintas. La Glycerin tiene esa sensación de colchón denso al que nos tiene acostumbrado. La sensación de aislamiento es alta, poco se percibe de lo que hay en el suelo y el tacto es agradable pero con un recorrido limitado. A poco que tengamos tacto notaremos la diferencia marcada del talón al antepie y esto es interesante porque precisamente se traduce en equilibrio.
Aunque haya diferencias en el tacto al correr solemos ser más sensibles en la zona delantera con lo que en la práctica, cuando rodamos, percibimos una zapatilla muy igualada
La 1080 estrena su nuevo compuesto y lo hace bajo la sombra alargada del exitoso Fresh Foam. El nuevo compuesto, el Infinion, seguramente pueda tener casi infinitas configuraciones ya que al mezclar dos compuesto de distinto comportamiento basta con que la mezcla se decante más por el uno que por el otro.
Como punto de partida New Balance ha apostado por el equilibrio entre amortiguación y rebote y así la zapatilla no destaca ni en un extremo ni en el otro. Quizás sea lo más lógico pero en mi opinión la 1080 siempre ha sido una zapatilla que rompe moldes y en esta primera edición con el nuevo compuesto es demasiado equilibrada, correcta.
No encontrarás a nadie que diga que está poco amortiguada o que le resulte muy lenta pero tampoco nadie que se haya sorprendido
LA ESTABILIDAD: DE LO BRILLANTE A LO CORRECTO
En cualquier comparativa si te enfrentas a una Brooks sabe que en este apartado tienes las de perder casi siempre y aquí no es excepción. La Glycerin se apoya en una base ancha y una amortiguación algo más firme para llevarte sobre raíles todo el tiempo.
Lo realmente interesante es que ese equilibrio de argumentos hace que no tenga que hacer gala de un footbed grotesco o una amortiguación demasiado firme sino que un punto de cada cosa salvan el partido. La 1080 pierde y no lo hace porque sea inestable, de hecho tiene una estabilidad buena, sino porque enfrente tiene a una colosal Glycerin. Su argumento es una base también ancha y plana que le da bastante apoyo.
No se percibe como un chasis fuerte pero tampoco le hace falta para pasar el examen
EN RODAJE
Llega la hora de la verdad, la de ponerse a correr. Son zapatillas destinadas a hacer kilómetros a ritmos tranquilos aunque hoy en día también se les exige un punto de respuesta y un peso contenido que no lastre. Hablando de esto último New Balance gana por goleada ya que son 258 gramos contra 309 de la Glycerin. ¿Se notan? Sí, la Glycerin se percibe como más pesada pero también como mejor armada.
En la primera puesta ambas son excepcionales en confort pero hay que decir que la Glycerin se nota más compleja, como si tuviera más piezas que encajar. La 1080 V15 es la típica zapatilla en que metes el pie y no hay nada que te moleste o se deje notar.
Nos ponemos a correr justo donde les gusta a estas zapatillas, en el ritmo cómodo. Nuestras predicciones se cumplen y la Glycerin se nota más pesada y robusta pero tiene un as en la manga, el chasis. Brooks hace una curva tardía pero de cierta entidad que hace que la Glycerin tenga una sensación de avance económico a ritmos bajos y que luego, a ritmos más alegres, sea capaz de moverse con más soltura de la esperada.
Desde luego que es una zapatilla con predilección por los rodajes lentos en donde brilla por su capacidad para llevarte sin sobresaltos y con gran sensación de control
La 1080 V15 se percibe más ligera y a ritmos bajos también es brillante aunque sin esa sensación de empaque de la Brooks. La amortiguación está muy equilibrada y si algo tengo claro es que esta nueva versión es mejor para los corredores de mayor peso que siempre se habían quejado de algunos modelos anteriores que se sentían demasiado orientados al rendimiento.
Subiendo las vueltas al corazón es donde quizás esta 1080 más frío me ha dejado pues su chasis, excesivamente plano, no le hace justicia al nuevo compuesto que precisamente busca mayor rebote
¿QUIÉN GANA?
Mi veredicto es que gana la Brooks Glycerin 23 y lo hace porque sabe lo que busca, lo tiene muy estudiado y lo plasma en una zapatilla que lo ejecuta a la primera. La Glycerin busca un corredor de cierto peso que busca hacer kilómetros tranquilos con mucha seguridad y aplomo y es precisamente lo que te da la Glycerin a discreción. Evidentemente no tiene la mejor respuesta pero es que tampoco la vende y no resulta para nada un lastre a la hora de correr.
La nueva 1080 V15 tiene pecados de juventud muy marcados y probablemente esté comprometida por el peso de su historia. Siempre fue la zapatilla neutra tope de gama más juguetona, la que más corría y por ende la que tenía opiniones más encontradas. Se percibe que la marca ha querido contentar a todo el mundo y quizás ha conseguido una zapatilla que no se equivoca en nada, sí, pero que tampoco te asombra y eso en un mercado tan competido puede ser un problema.
Desde luego tiene potencial, muchísimo, pero tiene que descubrir el foco porque si a esta zapatilla le subes la media suela un par de milímetros de altura y le metes un chasis más curvado lo mismo hablamos de otra cosa
Otro punto importante es la calidad percibida de ambas y aquí desde luego que hay tela que cortar. Ambas son dos pedazos de zapatillas con las mejores tecnologías del mercado pero sinceramente creo que a un profano le costaría verlo. Decir que Brooks peca de demasiada sobriedad ya suena a hacer apología de lo evidente pero también es verdad que aun así les funciona.
Caso aparte es la nueva 1080 V15 que para mí ha pegado un enorme paso atrás y es realmente grave porque precisamente New Balance siempre ha sido magistral a la hora de vestir a su modelo estrella. Cuando tú veías unas 1080 V10 te quedabas anonadado, era algo sin competencia, pero ya en la versión anterior vimos que el diseño decaía un poco. Una zapatilla de este calibre no puede ser monocolor porque eso resulta anodino.
Problema añadido para la 1080 V15 es que vale 200 euros frente a los 180 de la Glycerin y me cuesta ver esa diferencia porque incluso igualadas, comparando producto nada más, está mejor situada la Glycerin.
Por Fernando Chacón de Als Sport Sevilla



