Triatletas al volante

¿Estás pensando en cambiar de coche y no sabes muy bien cuál sería la mejor opción? Si eres triatleta y buscas coche, este artículo es para ti.

Antonio del Pino

Triatletas al volante
Triatletas al volante

¿Vas a nadar a la piscina a primera hora antes de entrar a trabajar? ¿Llevas siempre una bolsa con ropa de entrenamiento en el maletero por si surge el momento y hacer un entrenamiento antes de ir a por lo niños al cole? ¿Siempre que viajas intentas llevar la bici para descubrir lugares nuevos?

Los triatletas nos movemos tanto y con tanto material, que el coche y su conducción se acaban convirtiendo en una herramienta indispensable más y casi el cuarto deporte del triatleta. Tenemos el coche que podemos, pero gracias a que la oferta es tan amplia, con el mismo presupuesto podemos aspirar a un tipo de coche u otro que nada tienen que ver entre sí. Cada triatleta necesita el suyo, un vehículo con el que poder organizar su vida deportiva y personal, que en ocasiones o casi a diario, tienen que entrar en el mismo coche.

 En TRIATLÓN, del grupo editorial Motorpress Ibérica, disfrutamos del privilegio de convivir junto a las revistas líderes del sector de coches. Muchos de nuestros compañeros de “coches" también son deportistas y alucinan al vernos pasar cada día con las bicis y todo el material deportivo que probamos para traer a nuestras páginas. La fascinación es mutua porque, como podéis imaginar, nuestros amigos de Automóvil dejan a diario el parking de nuestro edificio a mejor nivel que la puerta del campo de entrenamiento del Real Madrid.

 

¿NO HAY MONOVOLUMENES?

Este fue el punto más delicado de todo el debate previo. El concepto monovolumen está un poco difuso ya que engloba desde vehículos que son utilitarios compactos con el techo un poco más alto, hasta otras opciones monstruosas que casi dejan a la Transporter Rockton probada como un utilitario. Lo hemos comprobado, los monovolúmenes tienen sus fans incondicionales que ya no quieren otra cosa, y quienes no quieren verlos ni en pintura argumentando que ni son un coche ni son una furgoneta. A nosotros particularmente nos gustan mucho, creemos que tienen grandes argumentos a su favor en el día a día de un triatleta, pero era cierto que incluir un solo monovolumen en esta prueba ya suponía posicionarlo con superioridad o dejarlo en desventaja respecto al resto de plataformas que hemos elegido para este informe:

 

-Utilitario compacto inteligente: Opel Corsa Flexfix.

-Familiar con carácter deportivo: Skoda Octavia RS.

-Familiar sin limitaciones: Subaru Outback.

-Furgoneta para hacer del triatlón un estilo de vida: Volkswagen Transporter Rockton.


Hicimos tantas fotos que nos sobran! Hemos preparado una galería para que puedas apreciar los distintos detalles de cada modelo. Aquí la tienes.

OPEL CORSA FLEXFIX

ETERNAMENTE JOVEN

 

 

El Opel Corsa es una institución, un superviviente nato que no ha parado de evolucionar y reinventarse. De ser hace años el segundo coche que había en muchas familias con el que nos llevaban al colegio y que luego heredábamos entre los hermanos al sacarnos el carnet de conducir, ha pasado a ocupar posiciones de cabeza en el ranking de los reyes de la ciudad.

 

Ahora el Corsa es un coche de línea racing, ágil y de conducción reactiva, con soluciones perfectas para los jóvenes…y los no tan jóvenes.

 

Opel ha sido la única marca en lanzarse de manera rotunda en la apuesta por unificar las relaciones entre las bicis y los coches, integrando el sistema Flexfix oculto en el paragolpes trasero y que está disponible en más modelos de la gama Opel. Este sistema nos priva de la rueda de repuesto y en su lugar permite que se obre el milagro de que en un vehículo de tan reducidas dimensiones, puedan viajar dos parejas con su equipaje en el maletero y dos bicicletas en el porta bicis, sin tener que hacer encajes de bolillo para colocar la carga, ni asumir cuatro litros más de consumo en autopista por llevar o dos bicis en una vaca pegada al techo.

 

Quien compra un Corsa no espera grandes lujos y aunque a este coche no le falta de nada, navegador y conexiones USB incluidos, tal vez te sorprenda más por la solidez alemana que se respira en elementos de uso diario como el contundente y rápido tacto del volante de dirección precisa, los fuertes tiradores de las puertas, el sólido accionamiento de los pedales sin holguras o la calidad general de todos los plásticos y guarnecidos interiores para tratarse de coche de esta gama. Esa simplicidad entonces se convierte en toda una virtud, porque un simple trapo húmedo limpia con eficacia casi el 100% de los duros plásticos interiores o la tapicería de tela sintética que queda inmaculada con el mismo proceso de limpieza ante pedazos de barritas pegados, sudor cristalizado o las migas de las galletas que quien más quien menos, alguna siempre nos comemos desde la piscina a la oficina.

 

Respecto al modelo probado, como no, nos ha encantado la versión Turbo gasolina de 120 caballos. Tiene genio si le pisas y aunque es un 1.4 suena a coche “gordo". Al ser cortito, la suspensión deportiva a veces “duele" en los badenes, pero permite ir con cierta alegría en carreteras de montaña, frena muy bien y claro, ahí se acaba la magia, porque  el consumo sube a 8 litros reales de gasolina, algo sin importancia para algunos usuarios, pero que en buena lógica sí preocupará a quien adquiere un coche de 15.000€. La opción más lógica, la del cliente objetivo de este coche, es la misma versión pero con motor diésel (1.3 Color Edition de 95 CV y con llantas negras) que es igual de bonito, no gasta nada, empuja más que de sobra sin necesidad de subirle tanto de vueltas y además cuesta 600€ menos. 

 

2 minutos y 36 segundos. Es lo que, tras una semana de uso, tardamos sin correr ni intentar batir ningún record en montar el sistema Flexfix. Luego subir la bici y fijarla bien, otros dos minutos más. La o las bicis quedan bien ancladas al duro carril con el que sale la propia matricula. Las bicis de montaña de 29" también entran, y aunque al principio sientes cierto pánico al ver por el retrovisor el leve movimiento de tus amadas bicis en el paso por rotondas o badenes, no tardas en comprender que no hay riesgo alguno. En las vacas superiores tradicionales sucede lo mismo o peor al ir en un punto más alto, pero no lo ves.

 

No hace falta más. Si te interesa el Corsa infórmate en tu concesionario Opel más cercano sobre las posibilidades de equipamiento y accesorios, pero nuestra unidad ya equipaba GPS de serie y un puerto USB con conexión de clavija mini jack, con la que sólo hay que conectar el móvil y disfrutar de tu propia música y el manos libres, algo que hoy por hoy nos parece casi obligatorio.

 

  

 

SKODA OCTAVIA COMBI RS

¿ESTAS EN FORMA?

El Octavia RS es adictivo, buscarás cualquier excusa para cargar tu bici y todo el  equipo que quieras para salir a disfrutar del deporte desde que pongas el contacto hasta que regreses a casa y lo aparques tras un día de duro entrenamiento. El RS es un  coche para triatletas competitivos que aunque sean fondistas, buscan intensidad y sensaciones en cada segundo de su vida.  

Será casualidad, que no lo es, pero ha sido el coche que más expectación ha levantado y por el que más nos han preguntado todos los deportistas con los que nos hemos ido cruzando. Como otras muchas cosas, cada tipo de coche tiene una edad, es decir, que lo más frecuente es que en un momento de la vida busques unas cosas y en otros prefieres otras, ni mejores ni peores, distintas. Este Octavia RS está en ese punto que se llama la flor de la vida, en esa franja en la que conservas la energía de un joven, con el incalculable valor que aporta la experiencia en muchas situaciones. Tiene un precio más que razonable y acorde también a una edad en la que se están pagando muchas cosas, para el cochazo de línea racing sin llegar acercarse ni de lejos a lo macarra, que aparcarás orgulloso durante muchos años en la puerta de casa. Sí, el que escribe está en ese momento de la vida e inevitablemente, aunque como probador haya que ser lo más objetivo posible, es imposible inhibirse de uno mismo y no dejarse impresionar por el perfecto balance que supone la capacidad del Skoda Octavia Combi RS juntos a sus deportivas prestaciones sin renunciar a la cordura en precios y consumos.

Como vehículo familiar es 100% satisfacción. Da holgada cabida a lo que haga falta para una pareja que quiera llevárselo todo (bicis de montaña y carretera, neoprenos, rodillos…) a todas partes. Para un matrimonio con uno o dos niños es perfecto, y el día que toque salir de viaje con las cunas, bici, carritos, etc, hay que apretar un poco más el equipaje, pero seguro que entra.

A nivel dinámico es un coche que, aunque esta versión RS incluye suspensión deportiva, se puede conducir a cualquier ritmo con plena satisfacción, sin necesidad de llevar todo el día a los pasajeros con el estómago en la boca. Dispone de varias configuraciones de conducción que modifica el mapa de inyección por si quieres reducir el consumo, que se mantiene en los 6,5 sin escatimar con el acelerador, llevar una conducción normal o sacar el carácter que encierra su condición de RS si pulsas la función Sport en la que la el tiempo de respuesta del acelerador es inmediata. No seremos los que incitemos a la conducción temeraria ni mucho menos, pero es una gozada disfrutar de la sujeción de sus asientos, del generoso empuje de su motor en un amplio rango de vueltas y el agarre necesario para de forma plenamente segura, no tener que tocar el freno en curvas donde con otros coches hay incluso que reducir de marcha.  En este caso, la opción de optar por la versión TSI de gasolina y 200cv es realmente tentadora para un familiar que, sin entrar en disparates de consumos a ritmos sensatos, es capaz de poner en su sitio en test de circuito a coches tan admirados como pueda ser un Golf GTI.    

Dos bicis y con todos los asientos. Los epacios en el maletero del Octavia Combi RS están muy bien aprovechados porque los pasos de ruedas se han rebajado al mínimo para ganarle todos lo centímetros posibles, tanto es así que caben perfectamente una bici de carretera  y otra de montaña, más sus ruedas y dos bolsas de viaje sin abatir los asientos.

Todos cómodos y bien sujetos. Los asientos deportivos del Octavia Combi RS son tan efectivos como prácticos. La tapicería tela tipo neopreno es resistente, muy transpirable, no acumula exceso de temperatura y se limpia casi con la mano. Lo cierto es que el hecho de que sea negro aunque se caliente más con el sol,  ayuda a mantener el coche de aspecto limpio, sobre todo en el maletero, ya que la cadena de la bici suele dejar su firma en los tapizados claros y los neoprenos mojados cercos de humedad que por reincidencia, no se van en la vida.

Apetece conducir. El Skoda Octavia RS no es un deportivo, es un familiar con carácter deportivo que se siente en forma nada más subirte y que permite disfrutar de forma segura de cualquier carretera manteniendo un ritmo constante. Su suspensión más firme y el amplio rango de gas que estira su tercera y cuarta aun siendo un diésel, saca más de una sonrisa porque te permite conducir de forma legal…pero frenando menos de lo que sueles estar acostumbrado.

 

SUBARU OUTBACK

PURO TRIATLÓN

Este Subaru es la sofisticada recreación mecánica de un triatleta consagrado, de esos que no dan evidencias de ser un nadador, ni un ciclista, ni un corredor, pero cuyo físico trabajado impone y da claros indicios de una condición física espectacular. Incluso por su singular marca, Subaru, hacen que el Outback tenga esa aura de coche especial y diferente, como un triatleta. El Outback se ha revelado como un coche serio y capacitado para destacar sea cual sea el reto, cuanto más duro mejor. Eso es triatlón en estado puro.

Desde fuera el Outback impone. Es enorme, fue la primera impresión al subirnos por primera vez en este Subaru al que accedimos con mucha facilidad, incluso midiendo el  conductor 1m 87cm, gracias a la ligera sobreelevación de los asientos frente a un turismo al uso. No engaña, parece muy grande y lo es, tanto en todos sus accesos como en los rincones donde mires. Esto es algo que cada vez es más frecuente y decepcionante: coches aparatosos por fuera y claustrofóbicos por dentro. El Outback está lleno de luz y proporciona una amplia visibilidad por todos sus puntos aunque el morro sea tan alto. El techo está lejísimos de la cabeza, algo que hemos agradecido cada vez que nos hemos puesto un culote o una camiseta de manga larga para salir entrenar desde dentro del Outback, sin la necesidad de retorcernos el cuello dentro del coche ni tener que salir a la calle a medio vestir. Si tienes 20 años seguro que no tienes ni idea a lo que nos referimos, pero los triatletas de grupos de edad “avanzada" sabrán valorar con justicia lo agradable que es cargar un coche así cuando tienes la espalda fría.

No teníamos casi referencias de Subaru salvo del Impreza potenciado y de conducción salvaje hasta el desagrado de un buen amigo. El Outback no tiene nada que ver, el primero era un histérico incontrolado y este Outback respira serenidad, fuerza y madurez por los cuatro costados, pero con ese musculo y toque aventurero que dan la tranquilidad de que pase lo que pase por un imprevisto, incluso con lluvia o barro, saldrá airoso. Nuestra versión es la motorización diésel de 150cv, la más recomendable por concepto general del coche, y no suena a “camioneta fría", que es a lo que uno se acostumbra a cambio de poder hacer más de 800Km con  90€ de gasoil. El Outback es un coche que ayuda a que todo sea más fácil, aun cuando estás cansado de entrenar, todo es agradable. El test clave ha sido preguntarle a los pasajeros y este Outback ha sido votado por todos como el que más les ha gustado, sobre todo por su comodidad y por detalles como que los asientos traseros también se reclinen ligeramente, algo que maravilla en un día de campo y que uniendo el asiento delantero sin el cabecero permite pegar una solemne siesta con las piernas levantadas.

 

Business Class. En el Outback conducir es un momento agradable, en cualquier carretera y en cualquier condición climatológica. El interior de piel sintética, aunque sea beige, se limpia bien y viene microperforada para mejorar la transpirabilidad, algo útil sobre todo para no quedarte pegado en verano cuando vas en camiseta y pantalones cortos. Bajo nuestro criterio y pese a ser un coche que ya se mueve en precios no tan populares, ofrece mucho más de lo que se paga, por fuera y por dentro.

Pasen y vean. El maletero es infinito para ser un familiar, muy limpio de formas  y con una boca descomunal que permite meter hasta seis bicis (hicimos la prueba) con sus ruedas respectivas y con los asientos abatidos, claro está. Es el único de los cuatro cuya hoja del maletero hace a la vez de techo (en el caso de la Rockton sería así pero en panorámico con la versión Multivan) que cubre del sol y de la lluvia ligera para poder calzarte sentado en el borde del maletero, en el que te puedes apoyar sin miedo a forzar el paragolpes con la presión de tu propio cuerpo.

Hágase la luz. El sistema de iluminación es un gran argumento del Outback, sobre todo por la seguridad y comodidad que implica ver mejor cuando estás muy cansado. Su posición sobreelevada nos da una visión de mayor profundidad de campo para aprovechar la gran potencia de sus generosas ópticas xénon, que da una luz prácticamente plana que ocupan todo al campo de visión posible de la luna delantera. El morro más alto contribuye a que la luz llegue más lejos.

Para aparcar y mucho más. Los sensores de aparcamiento son fundamentales para coches de estas dimensiones y la cámara de visión trasera más aun. Sobre todo para quienes bajamos y subimos tantas y tantas veces las bicis, o aparcamos en zonas de boxes muy transitadas, imagina que olvidas este juego de ruedas detrás de tu Outback y das marcha atrás. Su presencia o la de una bici tumbada, nunca lo verías por el retrovisor y posiblemente no fueran detectados por el sensor de aparcamiento. Con la cámara, los sensores y los retrovisores, no hay duda.

VOLKSWAGEN TRANSPORTER ROCKTON

TU VIDA ES TRIATLÓN

Algo tiene la plataforma T5 que despierta el deseo de todos y cada uno de los deportistas que se cruzan con ella. El secreto está en la sensación de poder en el más amplio sentido del término, poder que se extiende hasta las condiciones más extremas en esta versión Rockton, de aspecto un poco “punk" y con tracción integral, para que puedas llegar a cualquier rincón del mundo llevando tu mundo entero en su interior.

Independientemente de tu edad, tu profesión o tu situación en la vida, sólo siendo  deportista, no puedes evitar sentir un fuerte impulso de atracción y la ilusión de poder tener un vehículo como una T5. En un sólo segundo imaginas todas tus bicis guardadas de una pieza, todas las herramientas necesarias, material deportivo sin escatimar para antes, durante y después… Imaginas lo fácil que debe ser cambiarse dentro de ella, entrar y salir de un salto, dormir, estirar o descansar viendo amanecer o al atardecer sentado en su interior con los portones abiertos… o montar las sillas y la mesa que llevabas dentro mientras comes algo y charlas con tu gente de cómo ha ido el día de entrenamiento o competición. Efectivamente, estas y muchísimas más son las posibilidades que ofrece un vehículo como la Transporter Rockton que hemos probado. Estamos hablando sólo de anhelos y sueños, porque la realidad de este tipo de vehículo supera con creces las expectativas que un deportista que no la haya probado nunca pueda poner sobre ella.

Empezar a circular y ver el techo del resto de los coches que te rodean alimenta mucho más que tu ego, porque descubres lo maravillosamente cómodo y seguro que es poder ver 300metros de carretera más allá. Es inevitable arrancar con mucho respeto un vehículo de estas dimensiones, pero sorprendentemente a los pocos minutos lo estarás conduciendo con más facilidad que la mayoría de coches que hayas llevado en tu vida. Entre el altura del puesto de conducción, la facilidad de giro y los inmensos retrovisores con los que se ve la totalidad de lo que te rodea, es muy fácil controlar por dónde vas y todo el entorno. Las posibilidades de uso son tan infinitas como el universo de posibilidades que Volkswagen ofrece sobre esta plataforma en sus versiones: Transporter, Caravelle, California y Multivan, que se mueven en precios que van de altos a muy altos. No son vehículos baratos en ninguna de sus posibilidades. Una Transporter de acabados industriales de primer precio, 114cv diésel porque la 84cv es insuficiente a todas luces, empieza en 34.000€.  Según nuestros compañeros de Transporte Mundial, el motor más recomendable para un uso diario que le daríamos los deportistas, es el de 140cv, como el que hemos probado nosotros en nuestra Rockton. Estas furgonetas “domesticadas para uso particular" son tan duras y duraderas, precisamente porque originalmente están destinadas al desgarrador uso comercial e industrial, en el que al  cambias vigas y palets de ladrillos, por bicis, niños y bolsas de deporte. Así es normal que pasen los años con todas sus temporadas de deporte y cientos de miles de kilómetros siguen como el primer día.  

¡Pasad, pasad! Intentar hacer una recreación lo que puede llegar a entrar dentro de una T5 es absurdo. Hemos apostado por adoptar el papel de agente inmobiliario y dejad que seáis vosotros los mismos los que imaginéis las posiblidades de la inmensidad de su diáfana caja trasera.

Versiones. La plataforma T5 ofrece casi 60 opciones de motorizaciones y acabados de serie en sus opciones Transporter, Caravelle, California y Multivan. Desde los 34.000€ hasta los 72.000€, lo que quieras. Esta versión Rockton de motor 4Motion de 140cv implica una preparación off road que, al margen de la excentricidad  y espectacular resultado estético o que realmente la necesites porque vivas en lo alto de un montaña nevada en la que tengan que atravesar tres ríos todos los días para llegar, no compensa los 20.000€ de sobreprecio que tiene sobre la misma versión que ya ofrece más capacidad todo terreno que cualquier coche al uso. Para los que lo quieran todo, la motorización 180cv diésel y la más aun la 204cv TSI tienen empuje  para dejar boquiabierto al más exigente con las prestaciones, porque sentir el tirón de esos motores a ras de suelo es espectacular, pero a más de un metro de altura mandos de un vehículo de semejantes dimensiones es brutal.

Caja cerrada. El resto de versiones sin sobre elevar no tiene problema, pero la altura de esta Rockton no permite que entre en ningún parking cubierto, por lo que sí es muy útil que la segunda fila de ventanillas venga cerrada para poder proteger de los cacos las bicis y el material deportivo guardado. Las lunas tintadas son siempre efectivas, pero con el uso podemos picarlas y llegado el momento nada impide romperlas, algo que con la chapa y la fila de asientos como barrera, dificulta bastante que nos llevemos semejante disgusto en un vehículo destinado a ir siempre cargado con algo.

Impresiona.Ver el morro de la Rockton desde el retrovisor de un coche impresiona bastante. No es cuestión de convertirse en un abusón al volante, pero curiosamente con este vehíuclo, siempre que pones el intermitente los conductores que te rodean te ponen  todo tipo de facilidades para que maniobres sin problema.