The Driving Range: el primer sendero de mountain bike adaptado del mundo

La película 'Best Day Ever' narra la construcción de este sendero adaptado con la ayuda de la comunidad ciclista de Vermont, que se ha convertido en un lugar de convivencia e integración.

Best Day Ever
Best Day Ever

Ensanchar dos palmos un sendero de montaña. Este fue el germen de The Driving Range, el primer circuito para mountain bike adaptado del mundo, y también el argumento del film Best day ever, que a través de las historias personales de Greg Durso y Allie Bianchi, dos ciclistas con discapacidad física, cuenta cómo se construyó este circuito con el entusiasmo y trabajo de los vecinos de la comunidad ciclista de Vermont, en Estados Unidos.

El sendero no es solo un bello trazado, se ha convertido en un lugar de convivencia, amistad e integración, donde ciclistas con y sin discapacidad pueden disfrutar juntos de este maravilloso deporte

Un palmo. Cinco dedos. Unos 23 centímetros. Eso es lo que necesitaba ser más a ancho el estrecho puente de madera a ambos lados para que la bicicleta de montaña adaptada de Greg Durso pudiera seguir rodando por uno de los numerosos senderos de mountain bike de Richmond, en Vermont, uno de los mejores lugares de Estados Unidos para practicar este deporte outdoor. Greg, ciclista con discapacidad física, había salido a rodar con un grupo de amigos una estupenda mañana de otoño de 2022, dispuestos a disfrutar de lo que prometía ser una gran jornada de mountain bike…

Pero a los pocos metros de pedalear por un precioso y técnico sendero que serpenteaba entre árboles se encontró con el primer obstáculo: un estrecho puente de madera. El resto de colegas pudo pasar por el puente sin problema con su bicicleta de dos ruedas, la delantera y la trasera, pero no así la bici adaptada de Greg, con tres ruedas, dos delante y una detrás: las delanteras sobresalían colgando a ambos lados de la plataforma de madera. “No podía continuar solo, así que los demás ciclistas tenían que pararse, bajarse de sus bicis, venir a por mí y aupar mi bici conmigo encima hasta el otro lado del corto puente, tan solo dos metros más allá”, cuenta Greg. Una laboriosa operación que tuvieron que repetir varias veces a lo largo del sendero.

Berne Broudy, periodista, entusiasta deportista y miembro destacado de la comunidad biker de Vermont, estaba en ese grupo de amigos que acompañaban a Greg

Tras esa jornada, Berne se quedó pensando en lo frustrante que había sido. “Pensé: ¿cómo es posible que, a Greg, a quien le gusta tanto el mountain bike como a mí, no pueda disfrutar de una jornada porque el puente es demasiado estrecho? Con que se ensanche tan solo un palmo por ambos lados podría pasar sin ayuda”, cuenta.

“Era completamente absurdo, hay muchos problemas en el mundo que no podemos solucionar, pero este sí se podía resolver: sólo había que ensanchar un par de palmos el sendero”

Así que ni corta ni perezosa se dirigió a los responsables de deporte del ayuntamiento de Richmont, propietario de los terrenos, les contó lo que había pasado y les propuso la idea de construir un circuito adaptado para que Greg y otros ciclistas adaptados pudieran salir a rodar, divertirse y disfrutar solos de los senderos de los bosques y montañas de Vermont en lugar de tener que ir acompañados por seis personas solo para poder cruzar el puente.

“Pensaron que era una gran idea, y nos dieron luz verde, pero el siguiente obstáculo fue cómo llevarlo a cabo. No teníamos ni idea de si existían otros senderos adaptados en el mundo, ni un manual de instrucciones de cómo hacerlo, los que había eran senderos o pistas para esquí adaptado, pero no para bicis. Las estaciones de esquí tienen grandes presupuestos y maquinaria para hacerlos y nosotros no teníamos ni dinero ni máquinas para construir ese sendero…”.

Pero Berne creó la asociación Richmond Mountain Trails, consiguió poco a poco recaudar fondos (350.000 dólares) y sobre todo involucrar -esto no le costó esfuerzo- a los entusiastas vecinos de Vermont para su construcción. Pero antes tuvieron que encontrar al diseñador del circuito: tras varios intentos fallidos de encontrar a alguien que compartiera su visión, Berne y Greg conocieron a Tom Lepesqueur, de L&D Trailworks.

"Era completamente absurdo, hay muchos problemas en el mundo que no podemos solucionar, pero este sí se podía resolver: sólo había que ensanchar un par de palmos el sendero”. Berne Broudy, directora de Best Day Ever

Un sendero construido por la comunicad ciclista de Vermont

Tom se llevó a Greg al terreno para que les ayudara a diseñar el sendero: la anchura necesaria, cómo se podrían salvar las zonas más problemáticas, el peralte de las curvas…  “Cambió mi forma de pensar sobre los senderos de montaña a partir de entonces», dice Lepesqueur."Mirando hacia atrás, hay muchos senderos que he construido a lo largo de mi carrera que podrían haber sido para ciclistas adaptados que podría haber hecho sin mucho más esfuerzo”.

Y de los planos de papel a la práctica, desde 2020 a 2023, tres años en los que la comunidad ciclista de Vermont, más de 200 personas de todas las edades, ayudó a Tom a construir ese sendero. Se reunían cada miércoles por la tarde para trabajar en el trazado: excavando la tierra, moviendo rocas, cortando troncos y raíces, balizando y asando perritos calientes para todos los voluntarios.

Esas tardes también se convirtieron en un lugar de reunión, de disfrute y de integración. Con todos los ciclistas que querían probando el sendero junto a Greg. “Los niños y adolescentes cuando me ven, ven a la persona, no ven la silla de ruedas, eso es importante para mí”, explica Greg. Cinco mil horas de trabajo se inauguraron las cuatro millas de senderos y un amplio aparcamiento con 53 plazas, incluyendo espacios accesibles para personas con discapacidad, también una infraestructura clave para el proyecto.

"Mi experiencia en un sendero es muy diferente de la tuya, cuando yo llego al inicio del sendero, tengo que ver si puedo bajarme del coche y sacar mi bicicleta del coche, si puedo acceder al sendero realmente, si hay una valla o una puerta para acceder…  Todo eso ocurre antes incluso de que haya empezado a rodar por el sendero”.

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Másde 200 voluntarios trabajaron cada miércoles por la tarde durante 3 años en la construcción del circuito

Adaptado no significa que sea fácil

Por cierto, que adaptado no significa que sea fácil. “Parece que adaptado tiene que ser un camino llano y sencillo, y no, es una mala interpretación de la palabra: adaptado es que puedes tener la misma experiencia que la gente sin discapacidad, no es que sea más fácil”, explica Greg, que lo sabe bien. Es un experto biker que ha descendido líneas icónicas en todo Estados Unidos y su iniciativa y lucha fue clave para conseguir el permiso para que atletas adaptados compitieran por primera vez en la historia en el mismo circuito que los profesionales sin discapacidad en el US Open DH 2024 celebrado en Killington.

En el Driving Range se han construido senderos para todos los niveles, el objetivo era hacer un sendero para que descendiera una bici normal, pero más ancho para la bici adaptada, no restarle tecnicidad ni dificultad. De hecho, en el circuito hay senderos “doble diamante” o solo para expertos bikers. “Nunca pensarías que este circuito se hubiera diseñado específicamente para ciclistas adaptados y eso es lo guay para nosotros. Queríamos crear un ambiente y una vibra donde se sintiera normal estar allí, divertirse y socializar, pero también crear una red de senderos más exigente», dijo Durso. Cuando un sendero está marcado como diamante negro, realmente es negro para todos los ciclistas, tengan o no discapacidad. 

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Greg literalmente "volando" en el sendero. Foto: Mark J. Clement 

“En el sendero somos uno más, no existe ningún otro lugar donde te sientas “normal”, comenta por su parte Allie Bianchi, la protagonista femenina de la película, que se lesionó gravemente precisamente en una caída de bici de cabeza, cuando montaba con unas amigas. «Me dijeron que estaría en una silla de ruedas eléctrica toda mi vida», afirma en la película. «Básicamente les dije: “que os den”.

Montando en una bicicleta adaptada que recibió gracias a una subvención —con la ayuda de Greg, que trabaja como director senior de programas en la Kelly Brush Foundation (que ayuda a personas con lesiones medulares), y gracias a este sendero, Allie ha vuelto a montar en bici e incluso regresó al tramo del sendero donde se lesionó la columna vertebral. “Cuando te lesionas y te quedas en una silla de ruedas sin poder mover apenas ninguna extremidad comienzas a tener muchos miedos y muchas dudas: ¿qué voy a hacer ahora? Y saber que hay senderos y encontrar una comunidad ahí fuera que te va a permitir sentir que estás en tu lugar otra vez es muy importante. Llevo tres años herida, pero en este tiempo he conseguido un grupo enorme de nuevos amigos, gente con la que puedo disfrutar de la bici y de hacer otras cosas, es guay, porque no se divide el mundo entre capacitados y discapacitados”. 

"Saber que hay senderos y encontrar una comunidad ahí fuera que te va a permitir sentir que estás en tu lugar otra vez es muy importante. He conseguido un grupo enorme de nuevos amigos, con los que puedo disfrutar de la bici y de hacer otras cosas, es guay, porque no se divide el mundo entre capacitados y discapacitados”. Allie Bianchi, ciclista adaptada

The Driving Range: un espacio para la convivencia 

The Driving Range permite que los atletas adaptados se sientan “normales”. El sendero les hace sentirse parte de la mayoría, no estar en un grupo de personas con discapacidad, les permite hacer cosas junto a personas sin discapacidad”, explica Berne, que añade: “Creo que la tendencia, como personas sin discapacidad, es sentir pena por alguien que ha sufrido una lesión, pero cuando esa persona no siente lástima por sí misma, te cambia la perspectiva”. “De todas las comunidades en las que he estado, la comunidad de mountain bike ha sido la que se ha sentido más normal, donde sentí que puedo ser ‘Greg Durso’ y no tener que preocuparme por ese otro lado de la vida que también tengo que vivir. Es agradable poder simplemente salir y rodar con tus amigos, recorrer los mismos senderos y pistas, ir a las mismas velocidades y tener la posibilidad de hacerlo.

Eso no ocurre muy a menudo.» Greg también ha ayudado a lanzar una serie de campamentos con la Kelly Brush Foundation (para dar la bienvenida a cualquier persona con una lesión medular interesada en el mountain bike adaptado. "Nunca hubiera pensado que pudiera hacer mountain bike estando así», dice Gretchen Dsouza, una ciclista adaptada que asistió a uno de los campamentos, en la película. «He estado en una silla de ruedas durante diez años, y ahora puedo hacer estas cosas. Nunca es demasiado tarde".

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The Driving Range se ha convertido en un lugar de reunión y convivencia de la comunidad biker 

The Driving Range se ha convertido en uno de los senderos más populares de Vermont y cada miércoles por la noche, voluntarios, ciclistas sin discapacidad y ciclistas adaptados se reúnen para comer, beber y pedalear. “Espero que la gente siga viniendo a experimentarlo y que lo utilice como modelo para los senderos de su comunidad. Lo que nos gustaría hacer ver a la gente es que cualquiera puede hacer un cambio en su comunidad, el cambio que sea, y que puede mejorar la vida de las personas. “Solo ve y hazlo”. Ojalá este proyecto se extienda por todo el mundo”. Por cierto, al preguntar a Berne y Gerg por el título de la película, responde Greg: “Diría que el día en que me lesioné fue probablemente el mejor día de mi vida: cambió por completo la trayectoria de mi vida».

“Diría que el día en que me lesioné fue probablemente el mejor día de mi vida: cambió por completo la trayectoria de mi vida». Greg Durso.

¿Quieres contribuir a difundir The Driving Range en tu comunidad? 

 “Best day ever”, es la película que Berne Broudy ha escrito y codirigido junto al realizador Ben Knight y con la que han cosechado los premios del público de prestigiosos festivales de cine de montaña y aventura como el Banff Mountain Film festival (Canadá), el de Kendal (Reino Unido) o el Mendi Festival de Bilbao. Berne Broudy es periodista, apasionada ciclista y esquiadora de travesía, es cofundadora y presidenta de Richmond Mountain Trails, la organización que está detrás de la primera red del mundo de senderos de mountain bike totalmente adaptados.  Actualmente, Berne forma parte de las juntas directivas de Vermont Huts and Trails y de la Vermont Mountain Bike Association, y está recaudando fondos para ayudar a clubes de senderos de todo Estados Unidos a ampliar el acceso al mountain bike adaptado. También les encantaría que la idea se extendiera por todas las comunidades ciclistas del mundo. 

En su web tienen un apartado donde se pueden consultar las diferentes formas de contribuir, donar o impulsar este proyecto. Si queréis poneros en contacto con ellos lo podéis hacer en letsride@bestdayever.mov

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Greg Durso y Berne Broudy, impulsores de The Driving Range