"La tecnología anti-drafting funciona; si la aceptan los mejores, las carreras serán más justas"

El sistema anti-drafting RaceRanger se estrenó el pasado sábado en el Half Tauranga, en Nueva Zelanda: Braden Currie, ganador de la prueba, saca estas conclusiones.

Foto: @hamishcollie

El sistema anti drafting RaceRanger se estrenó el pasado sábado en el Half Tauranga
El sistema anti drafting RaceRanger se estrenó el pasado sábado en el Half Tauranga

Finalmente, aunque la organización lo había incluido en su lista de salida, Javier Gómez Noya no compitió el pasado sábado en el Half Tauranga, en Nueva Zelanda, donde está pasando esta primera parte de la temporada, después de ser padre hace unas semanas. 

Aun así, la prueba tuvo otro aliciente, pues en ella se utilizó por primera vez el RaceRanger, una nueva tecnología anti-drafting específica para triatlón que, según sus creadores, inaugura una nueva era en nuestro deporte.

El proyecto empezó a cobrar forma en noviembre de 2021, con la alianza de World Triathlon (Federación Internacional de Triatlón) y la compañía neozelandesa del mismo nombre, RaceRanger, cuyos fundadores, James Elvery y Dylan McNeice, triatletas profesionales que han competido al más alto nivel, llevan cinco años desarrollando la nueva herramienta.

RaceRanger es un sistema de sensores electrónicos diseñado para mejorar la equidad en torno al problema del drafting en el segmento de ciclismo de los triatlones en los que no está permitido ir a rueda, que representan aproximadamente el 85% de las competiciones a nivel mundial.

Hasta ahora, la determinación de la distancia de separación reglamentaria de los triatletas en el sector de bici se realizaba con juicios subjetivos a simple vista por parte de los oficiales, jueces y técnicos que supervisaban las pruebas desde las motos.

RaceRanger consta de dos unidades electrónicas que los triatletas en competiciones sin drafting instalan en sus bicicletas, una en la parte delantera y otra en la parte trasera. 

El sistema realiza mediciones muy precisas de la distancia entre los triatletas mientras pedalean. La unidad trasera cuenta con una luz que dirige otra señal de luz hacia atrás, hacia el triatleta siguiente, proporcionando información sobre su distancia de separación. El sistema detecta cuándo se están produciendo infracciones y envía estos datos, a través de la aplicación, a una tablet que llevan los oficiales y jueces. Éstos evalúam la situación en tiempo real y pueden tomar una decisión sobre si es necesario aplicar una sanción a través del sistema. 

Así, RaceRanger elimina gran parte de la subjetividad en torno a la normativa anti-drafting y reduce significativamente el eterno quebradero de cabeza de los triatletas que hacen carreras sin drafting.

Hasta aquí, la teoría. La práctica, como decíamos, llegó el sábado, en el triatlón de media distancia de Tauranga, que ganó el triatleta local Braden Currie. Sus impresiones tras probar en competición el RaceRanger son francamente buenas.

"Innovación, ingenio y trabajo duro. Ésta es mi opinión sobre @race.ranger después de tener la suerte de probar la tecnología en acción en el @taurangahalf. Dos buenos amigos míos han estado trabajando en esto durante años. Ambos se comprometieron a ver un cambio positivo en el triatlón y han trabajado mucho para darle vida a esta tecnología. Muchas felicidades para ellos, ya que en mi experiencia en la prueba la tecnología funcionó sin problemas. Si es aceptado por los grandes triatletas, veremos carreras más justas, que será algo de lo que pueden estar muy orgullosos", ha explicado Currie en las redes sociales.

Ahora les toca a los grandes organizadores, como IRONMAN, Challenge o la PTO, mover ficha y tomar la decisión de implementar el RaceRanger en sus pruebas...