Sam Laidlow: "No tengo ganas de entrenar; he tenido una crisis nerviosa porque estoy perdido"

Las confesiones del campeón del mundo IRONMAN sobre lo que ha supuesto su victoria en Niza, sobre todo a nivel mental.

Las confesiones del campeón del mundo IRONMAN.
Las confesiones del campeón del mundo IRONMAN.

Sam Laidlow hizo historia el pasado 10 de septiembre en Niza. El triatleta francés se convirtió 'en casa' en el campeón del mundo IRONMAN más joven de la historia tras su triunfo con tan sólo 24 años, desbancando al estadounidense Scott Tinley, que en 1982 conquistó el Mundial en Kona con 25.

Pero, como le dijo Rocky Balboa a su hijo en una de las últimas entregas de la archiconocida saga, "el mundo no es todo alegría y color"

En el último vídeo que ha publicado Laidlow en su canal de Youtube (puedes verlo más abajo), titulado para más señas Depresión posterior al Campeonato del Mundo, el flamante campeón desvela la parte amarga que también conlleva una gran victoria como la suya.

"Ahora no sé a dónde quiero ir, no sé qué voy a hacer con mi vida"

“Tuve una pequeña crisis nerviosa por primera vez en mi vida porque estoy un poco perdido. Desde los cuatro años sé a dónde quiero ir y ahora no sé a dónde quiero ir, no sé qué voy a hacer con mi vida. He llorado más de una vez porque estaba completamente perdido. Durante mucho tiempo, no sólo sabía adónde quería ir, sino que también tenía una razón muy poderosa. Ahora, no.

Mi familia, cuando llegó a Francia, lo pasó mal. Y yo sabía que si era campeón del mundo, el negocio familiar [servicios e instalaciones de triatlón] marcharía mejor. Ahora sé que todavía quiero ganar, quiero ganar más títulos que nadie, pero no encuentro el motivo", confiesa Laidlow, que ha cumplido los 25 este viernes y que también ha sentido agobio por la presión mediática y los muchos compromisos inherentes a su nueva condición de campeón del mundo.

"Sientes que estás a años de distancia del estado de forma que te hizo campeón"

“Tengo tantas solicitudes, me muevo tanto... que estoy en muy baja forma en comparación con donde estaba el 10 de septiembre, y como resultado te sientes muy mal contigo mismo, y sientes que estás a años de distancia de esa condición física que te hizo campeón. Te preguntas si realmente eres capaz de volver al nivel de entonces, lo cual es estúpido, porque por supuesto que eres capaz”, explica el galo, que incluso reconoce que no "tiene ganas de entrenar".

“Han pasado dos meses desde Niza y todavía no me he recuperado. No tengo tantas ganas de entrenar. Ahora están empezando a regresar, pero hay muchas sesiones en las que siento que no tengo fuerza mental y llevo cinco minutos en una sesión y me aburro", afirma Laidlow, cuyo pensamiento ya está en Hawaii, sede del Mundial masculino en 2024, aunque quiere cambiar su mentalidad a la hora de marcarse objetivos.

"Cometí el error de fijarme una meta alcanzable en lugar de establecer un estilo de vida"

“El proyecto de ganar Hawaii es viable, pero para eso necesito saber qué voy a hacer a continuación. Si me fijara una fecha límite para Hawaii, después no me iría bien. El Mundial de Niza me hizo darme cuenta de que necesito saber dónde quiero estar dentro de 10 años.

Creo que el error que cometí fue fijarme una meta alcanzable en lugar de fijarme una meta de estilo de vida. Si tienes más un objetivo de estilo de vida, es algo que evoluciona. No debería centrarse en ganar una carrera porque eso es blanco y negro”, concluye el campeón del mundo IRONMAN más joven de la historia.