Tras los múltiples problemas físicos que ha sufrido esta campaña y su DNF en el Open de Singapur de la PTO tres semanas antes del día 'D', parecía que Sam Laidlow no llegaba en su mejor momento al Campeonato del Mundo IRONMAN masculino que se disputó el pasado 10 de septiembre en Niza. De hecho, había recibido ciertos comentarios que le tildaban de 'one-hit wonder’, algo así como 'maravilla de un sólo éxito', en clara referencia a que su plata en Hawaii en 2022 había sido algo excepcional que le costaría volver a repetir.
Pero el triatleta francés tiene una confianza ciega en sí mismo. Y los resultados le dan la razón: en Niza logró un triunfo para el recuerdo, pues ya es, a sus 24 años (cumple los 25 en diciembre), el campeón del mundo IRONMAN más joven de la historia, desbancando al estadounidense Scott Tinley, que en 1982 conquistó el Mundial en Kona con 25.
Sin embargo, al parecer han vuelto a surgir voces que cuestionan el apoteósico triunfo de Laidlow en Niza. Hablan de supuesto dopaje del campeón galo. Y no es la primera vez.
Además, los que ponen en entredicho sus resultados son también los mismos. Lo explica el propio Laidlow en una explosiva publicación en las redes sociales –tanto en inglés como en francés– que ha hecho este viernes, donde no deja títere con cabeza.
No me quitaréis esto.
Hoy estoy disgustado. Hoy estoy triste.
Estoy siendo atacado y estoy listo para ir a la guerra por el deporte que tanto amo.
Algunas personas frustradas me han acusado de hacer trampa. Y no lo dejaré pasar.
He puesto mi corazón y mi alma en mis actuaciones y en mi reciente título mundial.
Sé quién soy y estoy dispuesto a exponer todos mis exámenes médicos pasados y pasaporte de sangre.
NUNCA he pedido una TUE [Autorización de Uso Terapéutico: permite que los atletas puedan recibir tratamiento por afecciones médicas, incluso si el tratamiento implica el uso de una sustancia o método prohibido, evitando al mismo tiempo el riesgo de ser sancionados] en mi vida y nunca he tocado siquiera “la zona gris” en la que tal vez se mueven algunos triatletas.
Sin drogas. Sin agujas. Sin hormonas. Nada...
Así de contundente se expresa Laidlow, al que ya le dolieron los rumores que, insinuando igualmente el asunto del dopaje, pretendían socavar su reputación el pasado mes de mayo, cuando causó baja de última hora en el Open de Ibiza de la PTO.
Pero el francés se defendió entonces y lo hace de nuevo ahora con uñas y dientes. “Todos los nombres que aparecen a continuación se han convertido en mis enemigos", sentencia Laidlow, mencionando expresamente al triatleta PRO estadounidense Rudy von Berg y a los padres de éste.
Según asegura Laidlow, la madre de Rudy von Berg le acusó de supuesto dopaje tras acabar segundo en Kona en 2022. Y el padre ha sido el encargado este año de continuar con la difamación.
Además, Laidlow incluye en esta lista de "enemigos" a otros triatletas franceses, como Brice Hacquart, Clément Mignon y Marjolaine Pierré.
Éste es el post completo que ha subido Sam Laidlow:



