"No sirve de nada ponerse a entrenar ahora como una loca"

Así está viviendo el confinamiento la triatleta internacional Anna Godoy.

EFE

"No sirve de nada ponerse a entrenar ahora como una loca".
"No sirve de nada ponerse a entrenar ahora como una loca".

Antes de la pandemia del coronavirus la vida de la triatleta Anna Godoy (Barcelona, 1992) se basaba en entrenar, estudiar, comer y dormir. Ahora, durante el confinamiento, su vida se basa en hacer prácticamente lo mismo. "Y, quizá, estoy cocinando un poco más de lo normal", explica en una entrevista a EFE.

La deportista está llevando el confinamiento "bastante bien, mejor de lo que esperaba". Su actitud positiva, que se aprecia en las publicaciones de su cuenta de Twitter (@AnnitaGodoy92), le está ayudando a gestionar de forma satisfactoria esta situación excepcional que todos estamos viviendo.

"El aplazamiento de los Juegos me provocó un poco de rabia porque tan solo faltaban dos meses para cerrar la clasificación, que ya casi tenía en la mano", admite Godoy, quien en Tokio sería olímpica por primera vez.

De momento, hace meses que está estudiando un poco de japonés. "Aplazarlos era la decisión más lógica. Los deportistas no hubiésemos llegado en igualdad de condiciones. Ha supuesto un alivio para la mayoría y ha permitido que estemos más relajados durante este confinamiento, sin agobios. Sobre todo los nadadores y los triatletas, que no podemos tocar agua", añade.

De momento, la UIT (Unión Internacional de Triatlón) no se ha manifestado respecto a cómo se acabarán los clasificatorios. Los dos meses de competición que faltan por celebrarse tanto pueden disputarse a finales de año como al principio del que viene. También se contempla la opción de que se cierre la clasificación tal y como está ahora. Godoy estaría dentro.

"El hecho de que los triatletas tengamos tres deportes para entrenar durante el confinamiento considero que es una suerte", dice. "Porque, por lo menos, dos podemos entrenarlos. Me pongo en la piel de un nadador que no puede tocar agua y su situación es mucho más complicada. Los triatletas casi todos tenemos rodillo en casa, y de una manera u otra podemos conseguir una cinta para correr. Y la natación la sustituimos por ejercicios con gomas. Nuestra situación no es tan mala", argumenta.

Después de la noticia del aplazamiento de los Juegos, Godoy ha rebajado la carga de entrenamientos. Ahora 'tan solo' hace dos horas al día. Una por la mañana y otra por la tarde.

"Hablé sobre el tema con mi entrenador y decidimos mantener la forma sin forzar demasiado, porque este año la temporada será larga cuando se reanude la competición. Supongo que no comenzaremos a competir hasta julio o agosto. Así que no sirve de nada ponerse a entrenar ahora como una loca. El entrenamiento de pretemporada ya está hecho y hay que mantener esta forma", afirma.

Estos últimos días, EFE ha podido hablar con dos deportistas, la nadadora Jessica Vall y la triatleta Judith Corachán, que se las están apañando para tocar agua durante el confinamiento gracias a piscinas de plástico instaladas en el interior de sus casas. De momento, esta no es una opción que contemple Godoy: "Es una manera ingeniosa de entrenarse, pero yo vivo en un piso de 50 m2 en Barcelona y, aunque quisiera, no me cabría una piscina".

Mientras tanto, la triatleta sigue estudiando Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Las clases se siguen haciendo de la misma manera que antes del estado de alarma, de forma virtual, y las fechas de entrega de los trabajos siguen acechando, impertérritas. 

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