Mercedes "Mercia" Rodríguez, la primera mujer con más de 80 años en completar los 1.500 libres

“Yo empecé a nadar y nunca pensé que causaría tanto revuelo, me quedé asombrada porque me llamaran de todas partes por nadar los 1.500”

EFE (Ivone Palenzuela)

Mercedes "Mercia" Rodríguez, la primera mujer con más de 80 años en completar los 1.500 libres.
Mercedes "Mercia" Rodríguez, la primera mujer con más de 80 años en completar los 1.500 libres.

Cada vez que se tira a una piscina Mercia Rodríguez se deja llevar. “Me tiro a nadar con el objetivo de llegar, como un día cualquiera”, pero el pasado sábado no fue un día más pues la nadadora tinerfeña batió el récord de España al ser la primera mujer mayor de 80 años en completar la prueba de los 1.500.

Yo empecé a nadar y nunca pensé que causaría tanto revuelo, me quedé asombrada porque me llamaran de todas partes por nadar los 1.500”, ha contado la deportista en declaraciones a Efe.

Rodríguez salió de la piscina ante la ovación de sus compañeros del Club Tenerife Masters y tocó “la campana de los campeones” de la Acidalio Lorenzo (Santa Cruz de Tenerife), aunque por su sordera al no poder entrar en el agua con sus audífonos, no escuchó los aplausos pero los sintió y sin duda “fue algo muy bonito”.

La primera vez que cumplió los 1.500 fue en el entrenamiento previo a la competición, cuando esta terminó se dijo a sí misma que haber nadado esta distancia una vez en la vida “era suficiente” pero tras serenarse se preguntó “¿por qué no voy a tirar el próximo año? Si me tiré este pues tiro un año más”.

Rodríguez se considera una “persona nerviosa”, pues entra en tensión varios días antes de competir pensando en si le saldrá bien o mal. No obstante, una vez que entra en el agua, fluye.

Había un relevo y una de las compañeras no se sentía bien y me tocó nadar a mí mariposa, yo no nadaba este estilo desde los 20 años y a los 80 me volví a tirar. Para mí eso es voluntad”, ha contado.

Tuvo que entrenar durante diez días porque era un relevo de 50 metros “y no aguantaba ni 25” pero una vez más, lo consiguió y a partir de ahora a sus dos modalidades preferidas, crol y espalda, se suma de vez en cuando una carrera de mariposa.

Y esto le llevó, una vez más, a ser la primera mujer mayor de 80 años en terminar 50 metros del estilo más exigente de la natación. En total, tiene nueve marcas nacionales individuales en piscina de 50 y cuatro en 25, además de quince récords en pruebas de relevos femeninos y mixtos.

Su historia con la natación empezó a los 17 años, se federó y siguió a los 20: “Tiré la toalla, tenía otras obligaciones y me dije, yo aquí no hago nada”. A los 55 años fue su hija, también nadadora, quien le inscribió en el Tenerife Masters.

“No es que yo haya ido sino que ella me apuntó y me dijo que tenía que empezar a entrenar”, ha añadido Rodríguez que desde los 20 a los 55 años no perdió “contacto con el agua” pues siempre iba al mar y a la piscina.

Su mejor recuerdo durante los más de 30 años que lleva compitiendo fue cuando al terminar una prueba en un campeonato de España en la península miró la clasificación, de mitad para abajo como hacía siempre, y no se encontró. “Resulta que había llegado la primera, yo siempre había quedado del centro para abajo”.

Según la encuesta nacional de salud de 2017 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, las mujeres son más sedentarias que los hombres en casi todas las franjas de edad. Concretamente, en mayores de 75 casi el 40% de las mujeres no realizan ningún tipo de ejercicio físico.

A las personas mayores les diría que no estén todo el día en el sillón, si no pueden ir a nadar, porque no todo el mundo puede, que camine y si no puede, que haga gimnasia en casa”, ha señalado Rodríguez que cree que lo más importante “es estar activas porque eso es salud”.

En su caso, entrena tres días a la semana y a veces cuatro, si le apetece ir los sábados y “si no hay inconvenientes con esto de la pandemia” que ella afronta “cumpliendo las normas y evitando aglomeraciones”.

Mercia Rodríguez es una inspiración por batir récords pero también por mantener la vitalidad en un momento tan complicado para las personas mayores como esta crisis del covid-19. Sin embargo, prefiere mantener en secreto su vida en la piscina.

No hablo de lo que hago con mis parientes, ni con mis amigos, yo cierro una puerta cuando salgo del agua porque no todo el mundo comprende que decidas hacer deporte”.

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