La hazaña de Andrea Mason: derrota al cáncer y completa un triatlón extremo en los Alpes de 538 km

Nadó 38 km, completó en bici 330 km en la zona del Mont Blanc, con 9.000 m de desnivel, y cubrió a pie el recorrido de 170 km –con otros 10.000 m de desnivel– del Ultra-Trail del Mont Blanc.

Foto: SWNS Good News Network

La hazaña de Andrea Mason: derrota al cáncer y completa un triatlón en los Alpes de 538 km en 5 días.
La hazaña de Andrea Mason: derrota al cáncer y completa un triatlón en los Alpes de 538 km en 5 días.

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En 2017, Andrea Mason yacía en una cama de hospital recuperándose de una histerectomía total (cirugía para extirpar todo el útero, incluso el cuello uterino. Fue en ese momento cuando tomó una decisión: necesitaba un desafío "loco".

Su vida ya había sido otro gran desafío, conviviendo con una endometriosis severa desde que tuvo el período, aunque no se la diagnosticaron hasta los veinte años. Y hace tres descubrieron que tenía cáncer de cuello uterino.

Pero Andrea, además de luchar con todas sus fuerzas para recuperarse, decidió hacer algo más al respecto: usar el deporte y los desafíos extremos para dar visibilidad a su enfermedad y crear conciencia sobre la misma.

Tan sólo siete semanas después de la histerectomía, hizo su primera carrera. Y es que Andrea ha sido una amante del deporte desde que nació. A los cuarto años ya fue capaz de nadar 5 km y llegó a ser campeona del mundo junior de natación. También ha sido finisher de IRONMAN. 

Con este bagaje, el año pasado completó un triatlón que incluía cruzar a nado el Canal de la Mancha, cubrir 900 km en bici desde Calais hasta Chamonix, en Francia, y subir a pie hasta la cima del Mont Blanc.

La semana pasada, en plena pandemia, Andrea, de 39 años y residente en Blackpool, en Inglaterra, dio un paso más...

En poco menos de cinco días, nadó los 38 km del perímetro del lago de Annecy, en Francia, hizo en bici 330 km en la zona del Mont Blanc, con 9.000 m de desnivel acumulado, y completó a pie el trazado del Ultra-Trail del Mont Blanc: 170 km con otros 10.000 m de desnivel. En un principio, quería completar el desafío en el Reino Unido este verano, pero estaba en Chamonix cuando se cerraron las fronteras y tuvo que cambiar de plan.

"No siempre he sido una atleta de resistencia tan loca, pero me encanta plantearme estos retos, fijarme grandes metas y tratar de lograr cosas que la gente cree que son imposibles. En cualquier caso, también he tenido algo de ansiedad al tener que afrontar este 'Plan B'. Me estaba aventurando en lo desconocido en la parte de carrera. No había entrenado para hacer 170 km en la montaña con semejante desnivel", explica en declaraciones a la BBC.

Mason inició su particular "aventura" el pasado 4 de septiembre en las aguas del lago Annecy. Completó la natación en menos de 10 horas con "sólo una o dos pequeñas mini-crisis. Me enfadaba con mi marido por no seguir una línea recta con el bote, pero aparentemente, y el gráfico así lo muestra, sí iba en línea recta y era yo quien estaba nadando 'haciendo eses' cuando llevaba 9 horas nadando”, se ríe Andrea.

Después siete horas de sueño, ya estaba dando pedales. A pesar del desnivel y del intenso frío, completó esta parte de bici en poco más de 24 horas. Pero el "infierno en la Tierra" estaba por llegar.

"Había dividido la carrera en seis etapas de no más de 31 km. Tenía que concentrarme en una sola, sin pensar en la siguiente. Pero, después de llegar a la primera cima, me pasé todo el descenso vomitando", recuerda Andrea, que pudo completar esta primera etapa, aunque necesitó seis horas de recuperación que también se pasó vomitando. Fueron los peores momentos. No sabía si podría continuar...

"No digo esto a la ligera, pero lo primero que me vino a la cabeza es por qué estaba haciendo esto. Me propuse promover la conciencia sobre la endometriosis y asegurarme de que las mujeres y las niñas se hagan la prueba de frotis cervical. Tenía que seguir", aclara Andrea, que encaró la segunda etapa con el estómago vacío. Además, le dieron una infusión de jengibre que le aportó una "renovada sensación de energía".

Después de 4 días, 23 horas y 41 minutos, Andrea Mason completó su colosal reto. En cuanto llegó a la ansiada meta, lo primero que hizo fue comerse 100 nuggets de pollo, la recompensan en la que va pensando en los momentos de mayor sufrimiento; lo segundo, empezar a pensar en su próxima 'hazaña'.