"En Tokio sabré exactamente cómo controlar mi ritmo para no explotar en los últimos 5 km de carrera"

Las reflexiones de Javier Gómez Noya... a diez días de la gran cita olímpica de Tokio.

"En Tokio sabré exactamente cómo controlar mi ritmo para no explotar en los últimos 5 km de carrera".
"En Tokio sabré exactamente cómo controlar mi ritmo para no explotar en los últimos 5 km de carrera".

A sus 38 años, es el triatleta más veterano de los 55 elegidos que lucharán por la gloria olímpica en los Juegos de Tokio el próximo 26 de julio. Aun así, Javier Gómez Noya, nacido en 1983, es uno de los favoritos indiscutibles a las medallas. 'El Capitán', además, compite con la tranquilidad de tener la plata que conquistó en Londres 2012... y con un arma extra que en este tipo de pruebas se antoja fundamental: la experiencia...

"Para los últimos Juegos Olímpicos de Río, me rompí el codo un mes antes de la carrera. Eso fue muy frustrante. No sabía qué hacer. Hice un año en la larga distancia, pero siempre me han gustado las carreras con drafting. Entonces, a finales de 2018, decidí ir a por todas en los Juegos de 2020. Luego vino el aplazamiento, que no fue lo ideal. Pero no quería retirarme sin darme otra oportunidad en los Juegos Olímpicos. Si hubiera corrido y hubiera tenido un buen resultado en Río, ahora no estaría a punto de competir en Tokio", explica el triatleta gallego en una entrevista en triathlete.com.

"Por supuesto, en la mayoría de las carreras, no le ganaría a Alex Yee. Es de una nueva generación y es muy rápido. Pero en Tokio, nos enfrentamos a una carrera muy dura y unas condiciones difíciles. Realmente creo que todavía puedo ser competitivo. Mis resultados están ahí. Estoy muy en forma y he ganado más carreras que nadie. Cualquier cosa puede suceder", aclara 'el Capitán', que en Pekín 2008 acabó 4º, aunque no pudo llegar al día de la prueba en las mejores condiciones debido a una lesión.

"No hay muchas cosas buenas que vengan con la edad. Pero la experiencia es una de esas cosas. He competido por títulos mundiales muchas veces en mi carrera. He tenido toda la presión en Pekín y en Londres, y me siento bastante cómodo en esa situación. Algunos de los chicos más jóvenes pueden sentir más la presión. Sé qué esperar, solo tengo que demostrarlo el día de la carrera", apunta Javi.

"Los viejos estamos ahí. En muchos deportes, vemos a grandes atletas que amplían sus carreras. Se trata de estar motivado para trabajar duro todos los días, cuidar más tu cuerpo y estar al 100% a cualquier edad", añade Gómez Noya, que ha estado concentrado en Cozumel, en México, para aclimatarse a las duras condiciones que les esperan en Tokio dentro de 10 días.

"Incluso a las 6 de la mañana, 29 grados parecen 37, con mucha humedad, y es fácil deshidratarse. He estado monitoreando mi temperatura y mi frecuencia cardíaca específicamente para saber cómo rendir en esas condiciones. Con suerte, en Tokio sabré exactamente cómo controlar mi ritmo para no explotar en los últimos 5 km de la carrera. Me hace sentir más seguro para saber qué esperar y estar preparado física y mentalmente", explica.

"Estoy increíblemente orgulloso de lo que he logrado y de dónde estoy ahora. El viaje ha sido increíble, pero no ha terminado. La gente puede verme como un hombre mayor que intenta competir en los Juegos Olímpicos, y sí, los chicos más jóvenes pueden tener más posibilidades. Pero como probé en 2019, la última vez que tuvimos un Campeonato Mundial de verdad, todavía puedo estar en el podio. Entonces ya tenía 36 años. Dos años más no significan tanto. He estado en la cima desde el comienzo de mi carrera y ahí es donde quiero quedarme. El día que no me sienta competitivo, lo dejaré", concluye Javier Gómez Noya, serio aspirante al oro olímpico... a sus 38 años...

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