"El dopaje era inevitable y posiblemente todavía lo es"

Johan Bruyneel, director de Lance Armstrong durante gran parte de su carrera, repasa y reflexiona sobre la 'oscura' etapa que vivió en el mundo del ciclismo.

Foto: Arturo Rodríguez

"El dopaje era inevitable y posiblemente todavía lo es"
"El dopaje era inevitable y posiblemente todavía lo es"

“Este es el último capítulo de la historia del equipo US Postal-Discovery Channel", proclamaba el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) cuando en octubre de 2018 sancionaba de por vida a Johan Bruyneel, director del equipo de Lance Armstrong, a Pedro Celaya, médico deportivo del mismo equipo, y a 15 años al entrenador Pepe Martí. A todos ellos el TAS los encontró culpables de “tráfico, administración y posesión" de sustancias dopantes.

Fue una gran lección de vida. Ahora soy una persona diferente. 20 años mayor y 20 años más sabio. A veces, tengo la sensación de que realmente he tocado fondo y que nunca me recuperaré. Me dieron ayuda médica, tanto mental como física, durante todo ese tiempo. A veces, me encuentro con alguien que dice: es increíble que aún estés de pie", explica Bruyneel en una reciente entrevista en Cycling Opinions.

"Soy el ejemplo perfecto de una persona que una vez estuvo en la cima del mundo y que de repente cayó en desgracia a una velocidad impresionante. Me caí desde una gran altura. Y luego llegas a la conclusión de que estás solo en el mundo. Desde que se publicó ese informe [en junio de 2012, la USADA -Agencia Antidopaje de Estados Unidos- acusó a Bruyneel de ser parte de la operación de dopaje que ayudó a Lance Armstrong a obtener sus siete títulos en el Tour de Francia], han sucedido muchas cosas. Me costó mi matrimonio. Por otro lado, también aprendí que, por muy mal que pienses que están las cosas, siempre hay otro nivel, ya sea hacia arriba o hacia abajo", asegura el ex ciclista belga, profesional entre los años 1989 y 1998.

"¿Me arrepiento del dopaje? Esa es una pregunta muy difícil. De hecho, mi mayor arrepentimiento es cómo fuimos tan arrogantes y la forma en que nos comportamos. Creo que el dopaje era inevitable y posiblemente aún lo es. Es una pena que nos hayamos encontrado en una era en la que lo que dijimos es: está bien, si así es, lo haremos. Si queremos sobrevivir, eso es lo que había que hacer. No había otra opción", comenta Bruyneel, de 55 años.

"Cuando miro hacia atrás, hay tanto, por supuesto, que hubiera preferido no haber hecho o pasado. Pero ahora, cuando me miro a mí mismo y veo quién soy y dónde estoy, cómo veo la vida, bueno... estoy orgulloso de mí mismo", añade Bruyneel, que ha creado recientemente una nueva empresa de gestión deportiva, llamada 7evenPlusTwo, en referencia a las nueve victorias en el Tour de Francia: las siete de Armstrong, que fueron anuladas, y las dos de Alberto Contador en 2007 y 2009.

Los mejores vídeos