El Club Pentatlón Triatlón Inclusivo estuvo presente con 26 deportistas. Un dato que podría parecer simplemente numérico, pero que encierra una realidad mucho más poderosa: 13 deportistas convencionales y 13 deportistas con discapacidad compitiendo con los mismos objetivos y la misma ilusión.
Sin diferencias, sin barreras, solo deporte
En las salidas, en cada disparo y en cada zancada, se pudo ver algo que no siempre aparece en las clasificaciones: el valor del compañerismo, el respeto y la admiración mutua. Deportistas con discapacidad, practicando la disciplina de laser run del Pentatlon Moderno.
El Club Pentatlon Triatlon acudió con las categorías PMP1, PMP5, PMP7a y PMP7b compartiendo espacio competitivo con el resto, demostrando que el rendimiento y la emoción no entienden de etiquetas. Los resultados acompañaron, y de qué manera. En categoría convencional, oros en U13 y U17, plata en M60. Y platas en relevos mixtos.
En las categorías adaptadas, el club subió a lo más alto del podio en PMP5, PMP7a y PMP7b, además de sumar platas y bronces que reflejan constancia y nivel. En PMP1, la emoción fue doble: oro y plata para el club, en una categoría donde cada participación ya es, en sí misma, una victoria.
Pero si hubo un momento que simbolizó todo lo que representa este proyecto, fue la prueba de relevos inclusivos. Un deportista con discapacidad y otro sin ella compartiendo equipo, esfuerzo y responsabilidad. Más que una carrera, fue una experiencia de unión real, de vivencia conjunta, de esas que no se olvidan porque trascienden el cronómetro.
Detrás de todo ello hay un trabajo constante que no siempre se ve. El club desarrolla 17 sesiones de entrenamiento semanales, organizadas en grupos convencionales, adaptados e inclusivos, donde se practican disciplinas como esgrima, natación, carrera y laser run.
Un modelo que no solo forma deportistas de todos los niveles, sino que crea espacios donde cada persona encuentra su lugar
El motor de este proyecto es su fundadora y entrenadora, Ruth Gómez Álvarez, cuya labor incansable está siendo clave para impulsar una visibilidad real del deporte adaptado e inclusivo.
No desde la teoría, sino desde el día a día, desde la pista, desde el acompañamiento cercano a cada deportista.
Porque más allá de las medallas, hubo momentos que no se pueden colgar al cuello. Miradas de complicidad antes de la salida, abrazos al cruzar la meta, familias emocionadas, historias de esfuerzo silencioso que ese día encontraron su recompensa con un aplauso colectivo.
El Club Pentatlón Triatlón Inclusivo no solo compite. Construye oportunidades, confianza y pertenencia
Y en Oviedo volvió a demostrar que cuando el deporte es verdaderamente inclusivo, no solo cambia a quienes participan: transforma a toda la comunidad que lo rodea.
Porque ese día no se trataba solo de ganar. Se trataba de estar, de compartir y de demostrar que el deporte, cuando es para todos, tiene mucho más sentido.
Y, tras este intenso Campeonato, el lunes hemos vuelto a entrenar, compartiendo nuestras sensaciones, emociones y aportando nuestro esfuerzo



