Por qué no deberíamos auto-entrenarnos

Uno de los mayores errores en los que el triatleta popular suele incurrir a la hora de auto-entrenarse, es precisamente no observar ni prestar atención a los detalles.

Cristina Azanza

Por qué no deberíamos auto-entrenarnos.
Por qué no deberíamos auto-entrenarnos.

A continuación, te exponemos los argumentos que ponen de manifiesto, de manera muy simplificada, la necesidad de un profesional que nos ayude en el proceso de planificar el entrenamiento a lo largo de la temporada.

Veamos qué pasos deben seguirse a la hora de diseñar esta programación:

-Análisis o auto-análisis del tipo de deportista y elección del modo de entrenamiento.

-Calendario de competiciones, tiempo entre las mismas y competición objetivo de la temporada.

-Selección de las fases y sub-fases del plan (lo que se conoce como macrociclo, mesociclo y microciclo de entrenamiento).

-Capacidades físicas a desarrollar en cada fase y la distribución de las cargas en cada una de ellas.

-Fechas de control y valoración del rendimiento así como los protocolos necesarios para ello.

-Debatir y analizar los 5 puntos anteriores.

-Ponerse en Marcha.

Además de lo anterior, debemos sumarle la viabilidad del plan con el entorno y circunstancias de cada deportista. La familia, el trabajo, los hábitos de vida, etc.

Son factores que afectan de forma directa y/o indirecta a la consecución del plan y su éxito. Además de las posibilidades y conocimientos para cuidar y tener en cuenta otros muchos detalles como son: suplementación, nutrición, planificación de fases de descarga, etc.

Uno de los mayores errores en los que el triatleta popular suele incurrir a la hora de auto-entrenarse, es precisamente no observar ni prestar atención a los detalles, pues da la impresión que ese tipo de factores no importan o no son relevantes; o simplemente que esté equivocado.

Un claro ejemplo de ello es la mala medición de las ZONAS DE ENTRENAMIENTO, o por contra, no tenerlas en cuenta a la hora de planificar las sesiones y distribuir las cargas e intensidad de las mismas. Eso provoca que el método no se realice correctamente, las sesiones no sean válidas o acorde al objetivo de las mismas. Si existe un cúmulo de sesiones mal planificadas en cuanto a intensidades / cargas, lo más probable es que derive en un microciclo o varios (por ejemplo, período de una semana) inadecuados y, consecuentemente, afectará al resto de períodos y del plan... por lo que resultarán ineficaces de cara a esa prueba objetivo.