Antes de empezar la pretemporada... párate a pensar

Algunos consejos que te servirán para poder entender de forma sana tu entrenamiento y su relación con el resto de tu mundo.
Alfonso Maltrana / foto: Félix Sánchez Arrazola -
Antes de empezar la pretemporada... párate a pensar
Antes de empezar la pretemporada... párate a pensar

Haz una elección consciente

Si quieres darle una vuelta de tuerca a tu preparación y/o rendimiento, quizás sea bueno ver de forma serena y meditada los pros y contras con los que te vas a encontrar en el camino. Como pensarlo es sencillo, imagínate consiguiéndolo también, pero verse en los momentos en los que debes renunciar puntualmente a aspectos importantes de tu actual vida o, simplemente, salir de tu cálida zona de confort… es otra cosa. Tomar una decisión pausada y consciente, teniendo en cuenta los beneficios y las renuncias, provocará que el compromiso contigo mismo sea mucho más sólido. Y aunque todos tenemos días nublados, tu voluntad se endurecerá poco a poco como una roca.

Sobre todo, organización

De tu periodo de reflexión y planificación vital, y de cómo encajar los tres deportes en tu vida diaria junto a familia, amigos y trabajo, surge la necesidad inexcusable de hacer un horario realista. No metas mil actividades o dos sesiones de entrenamiento al día al menos al principio, hasta que tengas asimilado hacer una sesión y todo está en orden… “vísteme despacio que tengo prisa…” decía el refrán. No tiene sentido empezar casi como un “pro” y en 5 semanas dejarlo por no poder llegar a todo, o lo que es peor, empezar a descuidar lo realmente importante.

Sé exigente, pero no te machaques

Es absolutamente cierto que para entrenar triatlón o cualquier deporte es necesario ser constante. Un día sí y seis de ausencia no es una frecuencia a la que puedas llamarle “proceso de entrenamiento”, sería más una actividad lúdica y/o social de fin de semana, como hacer senderismo o montar un rato en bici… Hay que ser serio y responsable con el entrenamiento para que éste tenga sus efectos y produzca las mejoras que busca. Pero eso sí, si un día no se ha cumplido, no seas más duro contigo mismo de lo que lo serías con un buen amigo, recuerda que compromiso SÍ, pero obligación estricta NO… para eso existe ya el trabajo.

Sé paciente, permanece tranquilo

En esta época que nos ha tocado vivir, la información vuela, y lo que aprendimos a principios de semana en ocasiones al final de la misma ya tiene réplica, ampliación o actualización. Eso nos lleva en todos los aspectos de la vida, incluido en el deporte, a querer llegar rápido a nadar a un ritmo “x”, correr a “y por kilómetro” o hacer un Ironman “en z horas”. Esta inmediatez provoca, a poco que te dejes llevar, que no respetes los pasos obligados para que tu cuerpo y tu mente se vayan adaptando, mejorando y disfrutando del camino. Y lo contrario, intentar estar sereno te permite no prestarle atención al ruido y poder centrarte en lo que verdaderamente importa dentro de tu sesión y momento del proceso de entrenamiento, con independencia de la fase en la que te encuentres. 

El orden de las cosas

El punto de partida en un proceso de entrenamiento está lleno de miles de detalles que tener en cuenta para que ese proceso dé sus frutos. Por eso es normal que en ocasiones nos colapsemos y no sepamos por dónde seguir, algo parecido a lo que te pasa la primera vez que te pones al volante: los espejos, pedales, palanca de cambio, señales de tráfico, otros vehículos, peatones, ete. Para que no se apodere de ti esa ansiedad, te recomiendo el siguiente orden de prioridades en tus entrenamientos:

1) Presta mucha atención a ejecutar correctamente las técnicas de carrera, nado y pedaleo. Esto por supuesto te hará mejorar, pero sobre todo evitará en un porcentaje muy elevado que NO te LESIONES

2) Sé capaz de hacer

3) Haz más

4) Hazlo más rápido

Parece obvio, pero en ocasiones realizar de forma sólida los dos primeros puntos puede convertirse en todo un señor logro durante tu primer año de entrenamiento.

Déjate guiar

Es una obviedad. El triatlón ya no es el deporte que hacían unos cuantos locos hace algunos años ya. Ahora existen grandes entrenadores y cada vez estructuras más sólidas. Déjate guiar. Ahorrarás en tiempo y recogerás alegrías y salud.

El poder del ahora

No, esta vez no te voy a recomendar ese magnífico libro. Pero sí te voy a pedir que pongas tus cinco sentidos durante el entrenamiento. Si estás nadando, siente la presión del agua sobre la mano, siente el trabajo sobre la musculatura principal, controla los movimientos y los cambios de intensidad, se más eficiente, cumple con el objetivo de cada una de las tareas de entrenamiento, de la sesión en su conjunto y de la semana en general. Te aconsejo un entrenamiento consciente que acompañe a tu compromiso consciente al que aludía en el primer punto. Lleva a cabo un ciclo de entrenamiento de esta forma, disfrutarás en tu piel “el poder del ahora”.  Hay una gran sentencia que puedes grabarte a fuego: “Si se entrena, sólo se entrena”.

Esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo 

Es una obviedad en el triatlón, pero voy a recordarlo. El entrenamiento son más que pequeños obstáculos diarios que debes superar para alcanzar la mejor versión de ti mism@. Y para encontrar tu mejor “YO” hay que esforzarse a diario… y mucho. Y cuanto más nivel tengas, más tendrás que esforzarte para subir un peldaño tu nivel. Lo más positivo de todo esto es que si amas este deporte, lo que definimos como esfuerzo se convierte en disfrute. Y lo negativo es que cuando el triatlón deja de apasionarte se convierte en un esfuerzo que debes analizar si te compensa ¡Ojalá esto no te llegue a pasar!

Mejora un 1%

Leyendo el blog de Álvaro Merino hace unos meses me encontré una aproximación a la reciente “teoría de las mejoras marginales”. Esta teoría parte de Sir Dave Brailsford, el cual se hizo cargo del equipo nacional de ciclismo de Reino Unido consiguiendo más de diez medallas de oro entre olimpiadas y mundiales en un “corto” período de tiempo. Posteriormente ya al mando del equipo Sky de ciclismo, consiguió varios Tours de Francia. La idea que nos trasmiten es que mejorando un 1% –una cantidad poco significativa– en cada una de las cosas que haces en tu entrenamiento y alrededor de él, provoca un gran impacto positivo sobre el rendimiento. Detente un instante y piensa, está totalmente relacionado con todas las facetas de la vida. Por tanto, esa aplicación de 360 grados obviamente implementará tu rendimiento en triatlón.

Al final de la próxima temporada y echando la vista atrás, ¿con qué debes sentirte satisfech@ u orgullos@?

Seguro que coincidimos cuando te digo que no será sencillo, pero sin duda la campaña 2019 será un éxito si en septiembre/octubre del año que viene echas la vista atrás y observas que te has retado continuamente a superarte día tras día, si cada uno de esos días has querido ir un poco más allá desde la planificación, la concentración y la conciencia, y sobre todo disfrutando con el esfuerzo. Si lo consigues, tu autoestima va a salir especialmente reforzada, porque habrás demostrado la tenacidad y valentía necesarias para conseguir una mejor versión de ti mism@, una versión “PRO” o “3.0”. Será un éxito “de puertas para dentro” que se verá reflejado de “puertas para afuera”.

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