Fabricando 2019: cómo planificar la próxima temporada

Cada planificación tiene un componente de arte, por así decirlo, aunque este arte esté asentado en el conocimiento científico.
Cristina Azanza -
Fabricando 2019: cómo planificar la próxima temporada
Fabricando 2019: cómo planificar la próxima temporada

La planificación de la temporada (o plan anual) siempre contempla un plan de competiciones a medio o largo plazo y el diseño de las sesiones de entrenamiento, por meses, semanas y días, con unos objetivos concretos y fijados de antemano.

Para establecer un plan coherente, efectivo y asumible por el deportista, necesitamos una serie de datos o ingredientes, más o menos objetivos, que doten al proceso de una base teórica lógica, pero con una finalidad eminentemente práctica: cumplir unos objetivos deportivos y que el proceso nos indique que vamos por el camino deseado.

En la planificación deportiva el concepto clave es la periodización, es decir, cómo distribuimos el volumen y la intensidad de las cargas de entrenamiento para alcanzar nuestro mejor estado físico y psicológico en el momento más importante de la temporada, de acuerdo con nuestros objetivos. Existen en la actualidad diferentes enfoques (tradicional, ATR, inversa), bien fundamentados desde el punto de vista teórico, que aportan diferentes tipos de periodización para alcanzar uno o varios objetivos.

La tarea del triatleta, o en su caso de su entrenador, es encontrar el tipo de planificación óptima que se adapte tanto a las características personales y deportivas, como a los objetivos deportivos. Todo ello, sobre todo con triatletas con dedicación parcial, sacando el máximo provecho a su tiempo.

Independientemente de tus resultados en años anteriores, siempre es interesante abrir nuestra mente a otros enfoques o formas de afrontar la temporada cuando buscamos una mejora o simplemente un nuevo estímulo.

Ingredientes básicos en la planificación

Obviamente, la planificación de la temporada es una competencia exclusiva del entrenador, a menos que decidamos auto-entrenarnos. En cualquier caso, y sea quien sea la persona encargada de establecer un plan deportivo que nos ayude a crecer como deportistas y conseguir una serie de objetivos, existen una serie de ingredientes obligados que es necesario conocer y tener en cuenta:

PUNTO DE PARTIDA

Comprende una evaluación y análisis de la temporada anterior por lo que respecta a los resultados deportivos (coherentes o no con las expectativas), mejoras generales, dificultades, lesiones...

DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS IMPORTANTES

Competiciones más relevantes y expectativa objetiva de resultado. Competiciones secundarias o de control.

MEDIOS Y MATERIAL DISPONIBLE

Engloba tanto a los medios materiales para llevar a cabo el entrenamiento, instalaciones, entorno de entrenamiento, disponibilidad horaria (diaria y de fin de semana), ayudas externas de las que disponemos.

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA

Toda planificación, para que sea efectiva y consiga los objetivos planteados, tiene que respetar una serie de principios básicos como la individualización con cada deportista, la flexibilidad para adaptarse a los cambio previstos y no previstos y que las expectativas en cuanto a los resultados sean coherentes con lo planificado. Estos principios, entre otros, son los que confieren a cada planificación una parte de arte, aunque este arte esté asentado en el conocimiento científico.

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