Palos en las ruedas: "La falta de componentes ahoga el mercado de la bicicleta"

La crisis global obliga a esperar al consumidor más de un año para la entrega de una bicicleta.

EFE (Carlos de Torres)

La falta de componentes ahoga el mercado de la bicicleta
La falta de componentes ahoga el mercado de la bicicleta

El boom de la bicicleta derivado de la pandemia de la covid-19, donde se produjeron récords de ventas y facturación, ha desembocado en la "crisis de los componentes", que ha puesto un palo en las ruedas del sector, que se desespera ante la tardanza e incertidumbre de los componentes básicos que deben llegar en su mayoría del mercado asiático, especialmente de China.

La crisis global obliga a esperar al consumidor más de un año para la entrega de una bicicleta. Problemas de componentes, de transporte, de encarecimiento de materias primas básicas como el combustible encarece el sector, que planifica el recibimiento de piezas imprescindibles para el periodo 2002-2005. La dependencia de Asia tiene un alto precio.

ANTE EL DESABASTECIMIENTO, IMAGINACIÓN

"La falta de componentes ahoga el mercado de la bicicleta", admite José Vitoria, socio fundador de Berria Bike, empresa fabricante de bicicletas con sede en Villarrobledo (Albacete). La visión previa de la jugada en plena pandemia palió los efectos de la crisis en esta empresa.

"La gente ve que faltan bicis. La falta de componentes, los problemas con el transporte... afecta a otros gremios, a la industria en general. Nosotros fuimos los primeros dentro del sector en ver este fenómeno, que se empezó a manifestar de forma clara al final del confinamiento. La gente estuvo encerrada y quería comprar bicis, quería libertad, buscaba la naturaleza. Las tiendas y almacenes se vieron desbordados", explica Vitoria.

La particularidad de Berria Bike, "es que la empresa no depende tanto de Asia como otros", ya que diseña y monta la bicicleta, pero no depende de todos los componentes. "Nos mandan el cuadro de Asia, pero la pintura y el montaje lo hacemos nosotros", explica.

"Con el boom reforzamos los planes de abastecimiento después de la pandemia. Si teníamos previsto pedir 100 unidades de un componente, subimos a 150, nos adelantamos a la jugada, aunque luego otras marcas se movieron y se alargaron los planes de abastecimiento y de esperar 90 días para recibir la mercancía pasamos a 150 en los meses de mayo-junio de año del confinamiento, en septiembre pasó a 300 días y en octubre de 400 a 700 días", detalla Vitoria.

Este empresario destaca la estrategia de recurrir a proveedores alternativos cuando la espera de componentes se demoraba 150 días. "Por ejemplo, si una marca no me daba una horquilla, me iba a otra".  Con esta estrategia Berria Bike ha superado gran parte de esta crisis, y ahora los planes de abastecimiento se hacen para el periodo 2024-2025.

"Los retrasos se deben a una serie de circunstancias, pero no nos ha afectado al fabricar en España, ya que nos libramos de las listas de espera. En esa parte no dependimos de Asia. El hecho de fabricar aquí lo hemos adaptado en nuestra cadena de montaje".Vitoria explica que su empresa ha duplicado la facturación en los dos últimos ejercicios. "Las tiendas han tenido bicis para vender, otras marcas no tenían".
Según Vitoria, la falta de componentes no ha llegado a afectar a los equipos profesionales del World Tour, pero en otras categorías inferiores los equipos han tenido que correr dos años con las mismas bicicletas, con problemas de recambios.

"La TORMENTA PERFECTA"

Didac Sabaté, responsable de marketing de Scott y creador de la bici eléctrica urbana Panot, reconoce que la falta de componentes afecta a la disponibilidad del producto, al encarecimiento de los materiales a la logística y al transporte. Todo este proceso lo define como "la tormenta perfecta".

"Sin componentes no hay bicis. Las marcas podemos fabricar cuadros, pero sin componentes no hacemos nada. Eso nos ha pasado. Tenemos todo preparado, pero la falta de un componente te impide entregar el producto. Además el componente se encarece en un 20 por ciento al no haber unidades en los almacenes. También ha subido el precio en logística, el transporte aéreo y marítimo se ha encarecido. Es la tormenta perfecta, el aumento de la demanda acompañada de falta de suministro y aumento de costes de fabricación", indica Sabaté.

Un alivio es que "el consumidor entiende lo que pasa porque ve que sucede en todos los sectores, algo a nivel global, y por parte de los fabricantes considera que "deben regular porque muchos han querido congelar el mercado para no crear excedente de producción. Deben controlar esta situación, no crecer a lo loco".

También considera Sabaté que "esta situación dentro del sector no se estabilizará hasta 2024, y mientras, la facturación por venta de bicicletas es menor, por lo que "será difícil alcanzar las cifras planificadas, y no será por falta de demanda".
Scott, según explica Sabaté, se replanteará la estrategia de la marca con los equipos profesionales, como el DSM del World Tour, el Scott de BTT o el Equipo nacional de montaña.

DE CRECER EL 100 POR CIEN EN 2020 A LA INCERTIDUMBRE

El desabastecimiento de piezas clave, sumado al alargamiento de los plazos de entrega y al incremento de los costes de transporte de más de un 300 por ciento "ha generado una situación de cuello de botella en el sector, afectando tanto a las entregas y al servicio que se le da al cliente, como a la situación interna de la empresa. Se han generado descuadres en la cadena de montaje, en las finanzas, en los planes de compra y de ventas, y todavía es difícil prever hasta cuándo durará este panorama", señala Esmeralda Vitoria, gerente de la empresa que lleva su apellido.

La reacción ante la situación, explica Esmeralda ha sido seguir trabajando al ciento por ciento "gracias a la flexibilidad y capacidad de adaptación de la empresa y al hecho de tener la mayor parte de los procesos de fabricación internalizados, además de haber ofrecido una amplia diversidad de modelos que ha permitido diversificar la producción y seguir en funcionamiento.

A pesar de estar sufriendo los problemas de desabastecimiento, la empresa Vitoria Cycling Group ha conseguido crecer un 100% en 2020, y va hacia el 20 en 2021. "A finales de 2020 y principios del 2021 hemos incrementado las inversiones previstas, aún así hay incertidumbre en cuanto al retorno de las inversiones debido a la situación explicada anteriormente, en cuanto a la falta de abastecimiento de algunos componentes clave", concluye. 

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