Ajusta tu MTB en cuatro pasos

Con unos sencillos trucos conseguirás ajustar tu bici de montaña a tus necesidades.

Antonio del Pino

Tras muchos años de pruebas, con errores y aciertos, la experiencia dice que la posición ideal para ir rápido y seguro en una bici de montaña, es una posición equilibrada en todos los términos. Se trata es de ser regular en todos los terrenos, sin posiciones radicales, ya que si llevas una poción muy deportiva, lo pagarás en las bajadas y, por el contrario, si llevas una posición excesivamente bajadora, te costará demasiado pedalear en cuanto la pendiente se ponga en contra. Cada uno ha de añadir pequeñas modificaciones a su estilo y necesidades, manteniendo siempre un equilibrio.

1. La altura del sillín

Si la altura es excesiva, el sillín te impedirá retrasar el cuerpo en la bajadas más técnicas irás siempre con miedo y además, biomecánicamene no podrás aprovechar el ciclo bajo del pedaleo donde hacemos mucha fuerza. Si lo ajustas demasiado bajo, efectivamente gozarás de mucho espacio para moverte encima de la bici en los descensos, pero al pedalear, las piernas quedarán demasiado dobladas y te costará pisar las bielas con fuerza.

La pierna tiene que quedar casi estirada con la biela en su parte más baja y el pie en posición horizontal. Así la posición de pedaleo es perfecta, porque los músculos trabajan en contracción durante todo el ciclo del pedaleo sin perder tensión, pero margen suficiente para moverte con comodidad sobre la bici.

2. La distancia del manillar

Esta medida se ha estudiado mucho a lo largo de los años y exactamente igual que en el caso anterior…un término intermedio es el que al final elegen todos los corredores y usuarios expertos. Una potencia excesivamente larga, permite tirar con fuerza del manillar en las subidas cuando pedaleas de pie, pero en las bajadas no podrás controlar la bici, la rueda delantera llevará demasiado peso y a poco que el camino se ponga hacia abajo…”saldrás por las orejas”.

Una potencia excesivamente corta te dará más ontrol sobre la dirección en las bajadas y más margen para poder retrasar tu peso en los tramos más técnicos, pero en las subidas no podrás inclinarte bien hacia delante y tendrás la odiosa sensación de no poder hacer fuerza con  todo el cuerpo. Una buena referencia para una bici de XC para duatlón o triatlón cross es que la línea del manillar caiga justo en el punto donde se unen las barras con las botellas de la horquilla de suspensión y lo puedes ver con una simple cuerda a modo de plomada.

3. La altura del manillar

Este es el último ajuste a revisar, pero no menos importante. La altura del manillar define el punto de fuerza del que tiras del manillar y la línea de palanca sobre la rueda delantera. Esto, fuera de confusos términos, significa que cuanto más alto lleves el manillar, tienes más potencia de giro sobre la rueda delantera y las reacciones son más lentas. Si lo bajas, la dirección será más dura y rápida… es como la dirección confortable o deportiva de los coches. ¿El punto adecuado? El que te permita doblar y extender los codos sin necesidad de mover la espalda. De este modo puedes usar los brazos adecuadamente: un poco doblados a modo de suspensión para que absorban los baches cuando rodamos, o como contención manteniéndolos rígidos en las bajadas más verticales y todo…sin modificar nuestra equilibrada posición.

4. Ajuste fino del sillín

Puede que te hayas comprado el sillín más técnico o el más cómodo y aun así…no estés nada a gusto. La teoría clásica de que el primer ajuste del sillín se hace buscando la horizontal perfecta con un nivel, es correcta, pero incompleta y nada específica. Por lo primero esa teoría sólo tiene en consideración la inclinación del sillín, pero no habla nada del avance ni de las particularidades de cada usuario. Es cierto, hay que partir de una inclinación neutral, pero cada usuario tiene una configuración específica de sus apoyos y por eso cada uno tiene que inclinar el sillín a su manera. Los cambios de inclinación tienen que ser muy leves y en cualquier caso siempre para bajar la punta, nunca para subirla por encima de la horizontal.

Si notas que necesitas elevar la punta, entra en juego el ajuste del avance y el retraso del sillín. Avánzalo o retrocédelo por los raíles hasta que te sientes de la manera más cómoda bajo tu criterio. Los usuarios con los cuadriceps más fuertes que centran su pedaleo en pisar con fuerza las bielas, suelen preferir llevarlo algo más avanzado, y los que pisan y tiran hacia arriba de los pedales, suelen preferir llevarlo algo más retrasado.