Ya se lo decía Kristian Blummenfelt a Alejandro Santamaría horas antes de proclamarse campeón del mundo IRONMAN en St. George: "Mi plan de nutrición es ingerir 120 gramos de carbohidratos por hora".
Dicho y hecho: el 'toro noruego' logró ingerir el equivalente a 40 donuts en las 7 horas y 49 minutos de competición y se alzó con el título.
Ingerir y asimilar semejante cantidad de carbohidratos supone un esfuerzo extra que precisa del correspondiente entrenamiento específico. A este respecto ha surgido un interesenta debate con opiniones para todos los gustos. El último en dar su visión del asunto ha sido el triatleta de élite español Carlos Aznar, que ha publicado sus reflexiones en las redes sociales.
