Fue la gran ausencia en el Campeonato del Mundo IRONMAN de Niza de 2023: Gustav Iden, campeón y recordman (7:40:24) en Hawaii en octubre de 2022.
El triatleta noruego renunció a defender su título en la edición de este 2023 para centrarse en la clasificación olímpica y poder pelear por el oro en los Juegos de París del próximo verano, pero la temporaoda terminó siendo nefasta para él en todos los sentidos.
Su madre falleció después de una larga batalla contra el cáncer, un durísimo golpe emocional que complicó sobremanera el ya de por sí costoso retorno de Iden, de 27 años, a la corta distancia, en la que todos sus resultados fueron decepcionantes.
Además, cuando parecía estar recuperando las buenas sensaciones en el Open de Asia de la PTO (Organización de Triatletas Profesionales) de finales de agosto, sufrió una caída en el tramo de bici. Como él mismo explicaba tras abandonar en Singapur: "No es mi año".
Ante semejante panorama, Gustav, que ha pasado en pocos meses de liderar el ranking mundial de la PTO tras su triunfo en Kona a ni tan siquiera figurar en él, decidió poner punto y final a su fatídica campaña, que para él terminó con el último hándicap que le faltaba por sufrir: una lesión en el tendón de Aquiles.
Nada de carrera; mucha piscina
De ella habla en el último vídeo de la saga Norwegian Method de Santara Tech (puedes verlo más abajo).
“2023 fue el peor año tanto de mi carrera como de mi vida en general. No hubo mucho que decir al respecto en términos de aspectos positivos. No tuve una sola carrera en la que estuviera contento y hubo muy pocos entrenamientos que fueran en la dirección correcta. Pero lo que entendí como 'mera excusa' para finiquitar la temporada antes de tiempo con un ligero dolor en el tendón de Aquiles se ha convertido en una molestia que me atormenta desde hace casi medio año. No tengo experiencia en lesiones. No sé cuál es la mejor dirección a tomar y no sé qué dolor es bueno y qué dolor es malo", confiesa Iden, que ya confirmó hace unos meses que quiere luchar de nuevo por el trono IRONMAN de Kona en 2024.
“He estado luchando con mi tendón de Aquiles durante muchísimo tiempo. En Marruecos comencé a correr un poco de nuevo, pero el dolor volvió bastante rápido, así que decidí acortar un poco la concentración de Marruecos e ir a ver a un médico en Alemania y recibir un tratamiento con PRP [plasma rico en plaquetas]”, asegura el noruego, que se ha volcado en el segmento de la natación, el que antes de la lesión era su punto débil.
“Lamentablemente mi tendón de Aquiles no me ha permitido andar en bicicleta o correr al máximo, pero en la natación estoy obteniendo los mejores resultados de mi vida”, aclara Iden, que, así las cosas, ve cómo se alejan sus opciones de estar en los Juegos Olímpicos de París dentro de poco más de seis meses.
