Hace algunos años, investigadores suizos publicaron los resultados de un estudio en el que valoraron los efectos de la actividad sexual sobre distintas variables en un test de esfuerzo, niveles plasmáticos de testosterona y capacidad de concentración en atletas masculinos de alto nivel.
Los escasos estudios que se han publicado sobre la actividad sexual y el rendimiento deportivo, así como el número de variables que condicionan el propio acto sexual, hacen muy difícil sacar conclusiones sobre este tema
Se realizaron test de 2 y 10 horas desde la actividad sexual. Los resultados mostraron que la actividad sexual no indujo cambios en los valores máximos de la prueba de esfuerzo o en la concentración mental de los atletas.
Sin embargo, los valores de la frecuencia cardiaca fueron más altos durante la prueba de esfuerzo en el test realizado a las 2 horas de haber tenido relaciones sexuales.
Por tanto, los resultados del estudio sugieren que la capacidad de recuperación de un deportista podría verse afectada si la relación sexual tiene lugar en un periodo de tiempo cercano a las 2 horas antes de la competición
