Este domingo se ha disputado la 52ª edición del Maratón de Nueva York, con más de 50.000 corredores inscritos y con sendas victorias en la prueba élite masculina y femenina del etíope Tamirat Tola, que estableció un nuevo récord del evento, y de la keniana Hellen Obiri, quien se impuso en un emocionante esprint final después de que tres corredoras llegaran igualadas al último kilómetro. La jornada, en definitiva, deparó muchas emociones y transcurrió sin ningún contratiempo reseñable, algo que no ocurrió el sábado...
Durante la disputa de la carrera de 5 kilómetros denominada Dash to the Finish y que tiene lugar 24 horas antes del maratón, se vivió un momento rocambolesco.
El trazado de la prueba va desde la sede de la Organización de las Naciones Unidas hasta Central Park. Este año, además, albergaba el Campeonato de Estados Unidos de los 5K en ruta. Participaban 12.000 corredores, muchos de ellos acompañantes de los miles que vienen de todos los rincones del planeta a correr el maratón del domingo.
El caso es que cuando el grupo de cabeza con los corredores élite del mencionado Campeonato de Estados Unidos de 5K, escoltado por tres motos, llevaba 800 metros y se disponían a cruzar Madison Avenue, un autobús de la Autoridad de Transporte Metropolitano irrumpió en el recorrido, tal y como se aprecia en el vídeo (puedes verlo más abajo).
Afortunadamente y a pesar del susto, dos de la motos se detuvieron a tiempo de evitar el choque, y los atletas y la otra moto también pudieron sortear el autobús.
Morgan Beadlescomb, a la postre campeón de la prueba, relataba así lo ocurrido: "Estamos en Nueva York, ¿no? No se me ocurre otra explicación. No vi dónde estaban las personas en el semáforo ni quién bloqueaba el tráfico. Alguien tiene que rendir cuentas por ello porque podría haber matado a alguien".
