Sebastian Kienle, uno de los mejores y más carismáticos triatletas de las dos últimas décadas, se despidió del deporte profesional en 2023.
Así pues, el germano, de 40 años, bicampeón del mundo IRONMAN 70.3 (2012 y 2013) y también campeón del mundo IRONMAN en Kona en 2014, acaba de cerrar la que ha sido su primera campaña como 'jubilado'. Un 2024 de transición que ha resultado más complicado de lo previsto, tal y como ha relatado en las redes sociales.
Aunque 'Sebi' no ha parado de entrenar y sigue tan fino como antes –y más 'cachas', ya que lleva unos meses 'enganchado' al Hyrox–, dice sentir tristeza y añoranza por el pasado, cuando disputaba los mejores triatlones del mundo.
Ésta es la reflexión que ha dejado en Instagram:
Los profesionales mueren dos veces
A principios de este año, tuve la afortunada oportunidad de conocer a @mofuerste, un ex jugador de hockey sobre hierba y cofundador de HYROX.
Durante nuestra conversación, compartió un sentimiento muy semejante a mis experiencias del año pasado: "Los atletas profesionales mueren dos veces".
Esta idea describe la sensación de pérdida que a menudo he sentido: no la emoción de embarcarme en una nueva aventura, sino la tristeza de concluir mi vida como triatleta profesional.
Me imagino las emociones de aquellos que se vieron obligados a retirarse inesperadamente; yo tuve la suerte de poder elegir.
Entiendo por qué atletas como Lindsey Vonn deciden regresar mucho después de retirarse.
He tenido la suerte de recibir un gran apoyo de mis socios, ya sea a través de HYROX, carreras de gravel u oportunidades de compartir mis conocimientos como experto en televisión o conferenciante.
A pesar de eso, la transición ha sido más desafiante de lo previsto.
Sin embargo, estoy más entusiasmado con el 2025 que con el 2024.
Os deseo a todos un excelente comienzo de año.