Sam Long es el triatleta de moda. A sus 28 años, el estadounidense lidera el ranking mundial de la PTO por méritos propios. También ocupa la 1ª plaza del escalafón del T100 Triathlon World Tour.
En lo que va de temporada, Long ha ganado el IRONMAN 70.3 de Pucón (Chile); fue segundo en el de Oceanside (EE.UU.); también ha conquistado la plata en dos pruebas del T100 Triathlon World Tour, tanto en Miami (EE.UU.) como en Singapur; se hizo con el triunfo en el IRONMAN 70.3 de St. George (EE.UU.), reeditando la victoria que ya logró en 2023 en esta misma competición; y en el evento T100 de San Francisco terminó en la 8ª plaza.
Un bagaje que convierte al estadounidense en el amo y señor de la media distancia, ya sea el formato 70.3 o la distancia T100 (2.000 metros de natación, 80 km de bici y 18 km de carrera a pie).
Pero Sam no se conforma. En el último vídeo que publicaba en su canal de Youtube confirmaba que también quiere luchar por el Campeonato del Mundo IRONMAN que se disputará en Hawaii el 26 de octubre (esta campaña los hombres compiten por el Mundial IRONMAN en Kona; y las mujeres, en Niza).
Un "mes en el infierno"... con máximas de 48 grados
Antes, el 28 de julio, luchará en Londres por conseguir la que sería su primera victoria en el T100 Triathlon World Tour. Allí le esperan los viejos roqueros – el español Gómez Noya y el británico Alistair Brownlee– y las nuevas estrellas del triatlón mundial –el danés Ditlev, el francés y campeón del mundo IRONMAN Sam Laidlow o el germano y campeón del mundo IRONMAN 70.3 Rico Bogen–.
Para llegar a la capital británica en el mejor momento de forma posible, Sam Long está afrontando lo que él mismo ha denominado "el mes del infierno", tal y como relata en las redes sociales.
"El mes del infierno está aquí. ¿Por qué he llamado de esta manera a las próximas cuatro semanas? Las temperaturas diarias rara vez bajan de una mínima de 25 ºC y las máximas llegan a los 40 ºC, incluso cuando sólo son las 9 de la mañana. Por tanto, todos los días me levanto a las 4:45 am.
Es un mes para mejorarme a mí mismo. No solo para entrenar para la próxima carrera, sino para mejorar mi fisiología y mentalidad a largo plazo. Para convertirme en un hombre más duro. Para enseñarle al cuerpo cómo manejar el calor mejor que nunca antes”, explica el estadounidense, originario de Boulder pero residente en Arizona, donde el verano pasado las temperaturas alcanzaron un máximo de 48 ºC.
“Este mes también se centrará en continuar con el desarrollo de la natación mediante un mayor volumen, al mismo tiempo que mantengo y mejoro la técnica. ¡Vamos!”, sentencia Long.
