Con tres Juegos Olímpicos a sus espaldas y una carrera consolidada en el triatlón de élite, Miriam Casillas decidió que era el momento de romper la rutina.
¿Su nueva meta? El IRONMAN 70.3 Valencia. Y no se lo tomó como una simple prueba más: “Quería hacer algo diferente, algo que me hiciera volver a aprender desde cero”, explica.
Su debut en la media distancia se saldó con una excelente quinta posición… pero lo más importante fue todo lo que vivió en el proceso. Durante seis semanas se preparó de forma específica, enfrentándose a uno de los mayores retos: adaptarse a la bicicleta de contrarreloj y a las exigencias estratégicas de un formato totalmente distinto al olímpico.
“Lo más difícil fue acostumbrarme al ritmo, a comer en carrera, a gestionar cada segmento. Me sentía como una novata… y me gustó esa sensación”, cuenta entre risas.
Una vida dedicada al triatlón
Miriam se enganchó al deporte con solo 12 años, casi por casualidad, como parte de una recomendación médica para tratar una escoliosis. Lo que empezó como una forma de cuidarse se convirtió en su vida entera: “El triatlón me ha hecho crecer, conocer el mundo y compartir momentos que no cambiaría por nada”.
Desde entonces ha vivido la evolución de este deporte en primera persona: “Antes nadie sabía qué era un triatlón. Ahora hay miles de personas apasionadas, sobre todo en pruebas como los IRONMAN, donde los grupos de edad viven cada kilómetro como si fuera el último”. Ese ambiente, según cuenta, fue parte esencial de lo que la enamoró en Valencia.
“No tengas miedo a salir de tu zona de confort”
Su paso por el IRONMAN 70.3 ha sido un punto de inflexión. Una ventana abierta a nuevas motivaciones. “No sé si repetiré pronto, pero sin duda este tipo de pruebas me han abierto nuevas puertas. Me ha encantado sentirme parte de otra comunidad, con otros ritmos, otras prioridades… y el mismo amor por el triatlón.”
Para quienes empiezan, Miriam tiene un mensaje claro: “Hazlo porque te gusta, no por obligación. Rodéate de buen ambiente, de gente que te apoye, y aprende de cada experiencia. Es lo que te engancha y te hace seguir”.
