El pasado fin de semana se disputó en Flamanville, en la región de la Baja Normandía (Francia), la sexta prueba de la Copa del Mundo de Ciclocross, con sendas victorias en categoría masculina y femenina del belga Eli Iserbyt y la neerlandesa Lucinda Brand.
Sin embargo, la carrera ha estado marcada por el polémico debate en torno a la leche de vaca de la zona que en su día consumieron Toon Aerts y Shari Bossuyt.
Un dopaje... 'que es la leche'
Según informaciones de Cyclingnews, los dos ciclistas dieron positivo por Letrozol (sustancia prohibida por la AMA: se utiliza para revertir los efectos feminizantes de los esteroides anabólicos) justo después de competir en esta misma zona: Aerts, tras el Mundial 2022 que, precisamente, tuvo lugar en Flamanville; Bossuyt, el pasado mes de marzo.
Así las cosas, ISEA Sport Management, la agencia que representa a ambos, envió, en vísperas de la prueba de Flamanville de este domingo, la correspondiente advertencia al resto de sus corredores:
Nuestra hipótesi es que Toon y Shari dieron positivo después de consumir productos lácteos en Flamanville. Sus expedientes muestran demasiadas similitudes como para ignorarlo. El metabolito de Letrozol puede estar presente en la leche de vaca, pero esto no ha sido confirmado mediante análisis de laboratorio.
"¡Dios sabe que consumimos bastante leche!"
Por descontado, al organizador de la Copa del Mundo de Flamanville, Stéphane Leclère, el asunto no le hizo ninguna gracia.
"Ya plantearon esa idea en el pasado. Y como director de la carrera, no me corresponde a mí posicionarme al respecto. No soy un especialista en la materia pero, como normando que soy, es la primera vez que oigo hablar de este producto. Que yo sepa, ningún corredor de esta región ha dado nunca positivo ni ha sido acusado de doping a causa de los productos lácteos de Normandía. ¡Dios sabe que consumimos bastantes!", comentaba Stéphane Leclère, máximo responsable del evento, en Ouest-France.
