Gato con guantes no caza ratones. ¿Os suena este dicho popular? Pues sabed que en ningún caso es aplicable al mundo del ciclismo. En las ultimas etapas del presente Tour estamos viendo con frecuencia tomas de las cámaras que muestran las manos desnudas de los corredores, tanto en las etapas de alta montaña como en las de lucha contra el crono. Un buen número de integrantes del pelotón buscan el mayor contacto con el manillar para una sensación más viva en carrera, pero ello debe quedar para los profesionales. El resto de los ciclistas, aquellos que no llegamos a la categoría de gato y quedamos en mínimos, habremos de llevar siempre la mano enguantada. Repasaremos las razones por si aún queda algún escéptico en la grupeta:
Sobra decir que, cuando bajan las temperaturas, los dedos son una de las partes del cuerpo que más sufren el frio.
En caso de caída, ¿qué crees que pondrás antes sobre el asfalto para evitar el impacto? Pues eso.
Además de ello, también en verano, los guantes evitan rozaduras en las manos, lo que da mayor confort a la marcha.
La sudoración es también importante para garantizar un buen agarre, y los guantes mantendrán este más firme en bajadas técnicas o cuando un obstáculo aparezca en el lugar más inoportuno de la carretera.
Además, podrán secarte el sudor con el dorso, cosa que seguro agradeces en días de sol.
¿Quieres más razones? La piel se beneficiará de no recibir excesivos rayos ultravioleta.
Y la última ventaja de todas. Podrás combinar el outfit de tu ultimo maillot y calcetines con los mitones del mismo color :-)