La Hora de Gustavo Rodríguez

Os presentamos un triatleta completo que está en uno de sus mejores momentos de forma, así es Gustavo Rodríguez
Cristina Azanza -
La Hora de Gustavo Rodríguez
La Hora de Gustavo Rodríguez

En 2014 Gustavo Rodríguez desterró su presentación como ex ciclista, para convertirse, a sus 35 años, en plena madurez deportiva, en un gran Triatleta de Larga Distancia. Su evolución ha sido meteórica, pero con pasos firmes, minimizando sus debilidades, ahogando sus preocupaciones con una gran sonrisa y afianzando su gran potencial como fondista que se maneja como nadie cuando la fatiga inunda su cuerpo.

1. Empiezas tu carrera deportiva en el mountain bike, de ahí pasas al ciclismo de carretera, aunque esporádicamente te vemos todavía con la bici de montaña. Luego das el salto al Duatlón, aunque sigues compitiendo en carretera (Rías Baixas). Esta temporada te centras más en la Larga Distancia, pero sigues compitiendo en Duatlón (10º en el Campeonato del Mundo). ¿Eres un deportista insaciable? ¿Cuál es la próxima especialidad deportiva en la que te gustaría competir?

G.R: Yo no diría insaciable. Simplemente me gusta mucho lo que hago… entonces lo hago muchas veces!!! Jajaj… al final,  las competiciones se acaban convirtiendo en la excusa perfecta para conocer sitios nuevos, gente, cambiar de zona de entrenamiento y dar ese puntito de calidad a la preparación. Seguiré probando deportes y mezclado las modalidades que me atraigan, aunque esto no tenga que ver con el rendimiento… es otra cosa. Aún tengo pendiente probar algún trail y alguna otra cosilla relacionada con la montaña.

2. Tienes 35 años, si fueras futbolista de élite, estarías pensando en la retirada, con la vida prácticamente resuelta. Sin embargo, acabas de firmar tu mejor temporada, con un final espectacular (Campeón de España de  Larga Distancia, Bronce Europeo de Media Distancia, 6º en el Mundial de Larga Distancia). ¿Se puede seguir mejorando a tu edad? ¿Tu carrera deportiva ha empezado la cuesta abajo o todavía sigues progresando?

G.R: No me gusta pensar que mi carrera deportiva está en un determinado punto, con el tiempo te das cuenta que simplemente tu vida deportiva pasa por diferentes fases… si bien es cierto que noto que he llegado a mi madurez deportiva en el triatlón. Creo que aún me queda cuerda para rato, sobre todo en las distancias más largas. El secreto está en saber adaptarse y sobre todo disfrutar de lo que se hace. Normalmente el tope lo pone nuestra cabeza y no el cuerpo, e ilusión y motivación aún no me faltan!!!

3. Has sido ciclista profesional aunque tu biotipo es más de corredor. Hace tres años, apenas sabías nadar y ahora, aunque la natación sigue siendo tu mayor hándicap, eres capaz de contar casi por victorias tus triatlones en media y larga distancia, ¿cómo has conseguido progresar tanto en tan poco tiempo?

G.R: La base del ciclismo está claro que estaba ahí y ayudó mucho, pero creo que la clave fue empezar en el triatlón rodeado de gente con mucha experiencia que me supo asesorar y no caer en errores para después tener que rectificarlos.

En ese aspecto, el trabajo de Diego Álvarez, mi preparador desde el momento cero y el de Aida fue importantísimo. Normalmente, la gente que llega al triatlón desde la bicicleta, entrenan como ciclistas que corren y nadan. Yo directamente empecé a entrenar desde un primer momento como un triatleta.

4. El hecho de que no seas un buen nadador y tu pasado ciclista, hacen que tus carreras estén orientadas a minimizar el tiempo perdido en el agua, a explotar al máximo tus condiciones de ciclista para llegar en cabeza  a la t2 con la mayor renta posible y luego, hacer una carrera de supervivencia y aguantar la posición. Sin embargo, este año has tenido carreras en que no has llegado en primer lugar a la carrera a pie y en ésta has sentenciado la victoria. ¿Diversificar el entrenamiento en tres disciplinas te ha hecho perder potencial en bici? ¿Has aprendido a regular más en bici o simplemente has mejorado como corredor?

G.R: Un poco las tres cosas. Una de las preguntas que me suelen hacer mucho, es si noto diferencia en la bicicleta de cuando era ciclista profesional a ahora. Evidentemente hay ritmos que me cuestan más, soy menos explosivo… pero en las zonas de esfuerzo que tengo que mantener en un triatlón de media y larga distancia creo que soy más eficiente que antes. Después, tampoco me gusta verme como un ciclista que hace triatlón… quiero sentirme triatleta, y para ello he puesto muchísimo esfuerzo en mejorar la natación y la carrera a pie. El resultado es que en muchos triatlones he marcado mejores parciales a pie que en bici.

5. Llegas al duatlón, y posteriormente al triatlón, al desaparecer tu equipo ciclista, Xacobeo Galicia y ante la imposibilidad de continuar en el pelotón profesional. Después de tres años en nuestro deporte, ¿te has planteado volver al ciclismo profesional si te llegase alguna oferta? ¿Sigues siendo un ciclista que hace triatlón o ya te consideras un triatleta con pasado ciclista?

G.R: Interiormente noto que mi fase como ciclista ya ha quedado atrás, si bien, aún me siento muy vinculado con este deporte.

Pero ahora mi motivación y esfuerzo se encuentran centrados en el triatlón. Mi pasado como ciclista es una época que ya quedó atrás, a veces la recuerdo con orgullo y un poquito de nostalgia, pero consciente que ahora mismo estoy haciendo lo que más me motiva y lo que realmente quiero hacer. No creo que aceptase la oferta.

6. El año pasado debutaste en la distancia Ironman, por partida doble. En el Challenge de Barcelona, una avería mecánica no te impidió terminar la carrera, pero si calibrar tus verdaderas posibilidades en la distancia. Luego fuiste al IM de Florida, donde lograste una marca  8h35. ¿Qué sensaciones te dejaron ambas carreras? Por tu trayectoria de fondista y tu hándicap, cada vez menor, en la natación, ¿crees que cuanto más larga y dura sea una carrera, más se adapta a tus características?

G.R: Me gusta pensar que si… pero en ambas carreras he chocado un poco con la distancia. Los últimos 10km de la maratón son brutales. Seguiré trabajando para conseguir adaptarme… si lo logro o no, ya será otra cosa, pero me gusta el reto. Si fuese fácil la cosa no tendría gracia.

7. Hemos tenido acceso a tu dossier de prensa 2015 y sitúas entre tus objetivos la clasificación para el Campeonato del Mundo Ironman de 2016. ¿El objetivo es sólo clasificarte y competir allí sería el premio o crees que podrías ser competitivo con los mejores del mundo, ahora que las carreras en Kona son tan tácticas y la natación tan selectiva? ¿Te ves remontando posiciones en bici a lo Kienle y disputando realmente la carrera?

G.R: Buuffffffffff… Kona es otro mundo, decir eso sería saltarse muchos pasos. Si no nadas bien, remontar en bicicleta allí está al alcance de muy pocos privilegiados… y cada vez el nivel sube más. Me gustaría clasificarme y verme en la línea de salida.  Simplemente el hecho de luchar por ello sería un objetivo cumplido. Ojalá pudiese, ese es mi sueño y mi trabajo diario va enfocado a conseguirlo, aún siendo consciente de que lo más probable es que no lo logre; pero muchos objetivos que se planteaban más lejanos e inalcanzables que éste ya han caído… eso me da un puntito de esperanza.

8. Esta temporada has sido el dominador de la Media Distancia en España, con triunfos en Ican Málaga, Triatlón Bilbao, Campeonato de España, Triatlón de Guadalajara y segundo puesto en Triatlón de Pálmaces. El broche ha sido aún mejor, con éxito internacional y el título nacional de larga distancia. Sin embargo decides alargar aún más el año con un IM tan exigente como Cozumel (por el viento y la humedad). ¿Este Ironman lo haces pensando más en los objetivos de 2015 o para aprovechar el buen momento de forma al que has llegado al final de la temporada?

G.R: Ni por objetivos ni por alargar la forma… lo veo como un premio o un capricho por la temporada conseguida. Lo que busco allí son buenas sensaciones y disfrutar de la carrera… eso si disfrutar “sufriendo”!!! jejej Lo que salga será bienvenido, pero me gusta ir a correr esta carrera sin ninguna presión. Además dejar pasar la temporada sin ningún Ironman a las espaldas era un fallo que no quería cometer.

9. Hablando del 2015, ¿has pensado en cómo te gustaría que fuese tu temporada en cuanto a competiciones? ¿Seguirás apostando por el calendario nacional o buscarás nuevos retos y competir en las mejores carreras contra los mejores triatletas, a nivel internacional?.

G.R: Este año a mitad de temporada noté que me había acomodado un poco, y me di cuenta justo cuando apareció ante mí la posibilidad de correr carreras como el Campeonato del Mundo o el Europeo. ¡Joder!, lo que hasta ese momento me servía ya no era suficiente para estar delante. Creo que necesito ese estímulo de tener objetivos difícilmente alcanzables para seguir evolucionando. Si consigo el apoyo necesario me gustaría dar ese salto hacia un calendario un poco más internacional, el año pasado lo intenté y no lo conseguí, este año esperemos que las cosas salgan mejor.

10. Eres campeón de España, internacional con la selección tanto en Duatlón como en Triatlón de Larga Distancia, ¿estos resultados te permiten vivir de nuestro deporte? ¿Este palmarés se ha traducido en mayor interés de los patrocinadores  en apoyarte de cara a la temporada que viene?

G.R: Algunas ayudas van apareciendo, pero no para vivir exclusivamente de este deporte. Durante el año toca buscarse la vida para ir tirando. El que una temporada te dé beneficios o pérdidas depende en gran parte de los premios económicos, y así no se puede decir que sea profesional de esto. Este año la cosa salió bien, pero a veces la diferencia entre que todo salga bien o no, es tan pequeña que no te lo puedes jugar todo a eso.

11. Vemos en tu ropa de competición los logos de Mr Farenheit, tu plataforma de entrenamientos personales. Ser entrenador se ha convertido en el mejor complemento, en cuanto a ingresos, de un triatleta profesional,    ¿lo haces pensando en tu futuro cuando dejes la competición o simplemente es algo que te gusta?

G.R: Un poco las tres cosas. Siempre tuve claro que quería dedicarme al tema de entrenamientos personales, formar deportistas y poder trasmitir lo que en todos estos años he aprendido en el deporte de élite. Desde siempre me gustó. Ahora mismo es el complemento necesario para dar un poco de soporte económico a todo lo que hago (de hecho es el principal patrocinio que llevo en la ropa). En el momento que deje la alta competición mi intención es potenciar la plataforma y poder dedicarme a ello 100%.  Ahora mismo llevo poquita gente, quiero darles un trato muy cercano y 100% personalizado. Estoy muy contento de cómo va todo y muchas veces sus logros los vivo tanto como los míos.

12. Dejaste el ciclismo, cuando este deporte vivía una crisis por falta de patrocinadores. Llegas al Triatlón, que es un deporte en plena expansión,  donde esta misma temporada, hemos visto a todo un Campeón del Mundo, como Emilio Martín, renunciando a una competición internacional, ante la nula ayuda de la Federación, lo que le suponía la exigencia de un podio para garantizar que no perdería dinero.  Todo un Campeón del Mundo, como Javier Gómez Noya,  sólo tiene un patrocinador español (el resto son empresas extranjeras).  ¿Qué crees que  tiene que cambiar para que deportistas de alto nivel tengan un apoyo institucional y privado a la altura de vuestras prestaciones deportivas?

G.R: Personalmente creo que el apoyo al deporte de élite debe venir de patrocinios privados, las instituciones lo que deberían procurar es hacer atractiva la inversión en patrocinio deportivo a las empresas, servir de mediadores, cuidar el deporte base y facilitar la reinserción laboral del deportista de élite una vez acabada su carrera deportiva. No podemos vivir del mecenazgo institucional, si queremos un deporte profesional de verdad tenemos que ser rentables… ahí es donde nos pueden ayudar las instituciones (ventajas fiscales para patrocinadores, acuerdos con las televisiones públicas…)

13. Tu pareja es Aída Valiño, que además de una gran triatleta, es una de las razones por las cuales tú llegaste a nuestro deporte. En 2013 disputasteis ambos el Triatlón de Buelna, una prueba de media distancia que se corre con el reglamento de “guerra de sexos” (las mujeres salen 30’ antes  que los hombres y gana el que llega antes a la meta). En aquella ocasión ella fue la vencedora, ¿fue la derrota más dulce de tu carrera?

G.R: Sin lugar a dudas!!! Aida es una de las personas con más calidad que he conocido, pero también una deportista a la que estar ahí le ha costado sangre, sudor y lágrimas. Para llegar donde está, ha tenido que sortear un montón de barreras que a la mayoría ya nos habrían hecho desistir, sobre todo por temas de lesiones. Ese día sólo dio una pequeña muestra de lo que vale. Poco a poco va conociéndose y va aprendiendo a esquivar estos problemas. Estoy convencido que la madurez y la experiencia le darán la continuidad necesaria para estar en lo más alto en la media y larga distancia… Tiempo al tiempo.

14. Un año después, días antes de participar en el mismo Triatlón, Aída fue atropellada, junto a otros ciclistas, por una furgoneta mientras entrenaba, resultando herida grave. Todavía se sigue recuperando de las lesiones que le produjo el accidente.  ¿Fue el peor momento de la temporada? ¿Cómo lo afrontaste? ¿Cómo se convive con el peligro que entraña salir a la carretera todos los días?

G.R: El peor momento de la temporada y uno de los peores días de mi vida. La incertidumbre de no saber el alcance de las lesiones hasta horas después, y la situación de encontrarme fuera de Galicia compitiendo en una prueba ciclista hizo realmente de ese día uno de los peores momentos de mi vida.

Realmente, salir en bicicleta lo tenemos tan automatizado que muchas veces no somos conscientes del peligro real, pero creo que es mejor no serlo. No me gustaría sentir que me juego la vida cada día que salgo a entrenar. Simplemente hacer todo lo que tengamos en nuestra mano para que no pase nada y luchar para concienciar a los conductores... el miedo, en este caso,  no sirve para nada.

15. Cierra los ojos, imagínate entrando como vencedor en un Triatlón, la próxima temporada, ¿podrías decirnos dónde  y cómo sería?

G.R: Un Ironman, con calor y duro. Después de una buena bici, me bajo a correr con buenas sensaciones, corriendo rápido y sin molestias… hasta falta de 5-6km para meta… ahí, de repente, se encienden las luces de emergencia y parece que no voy a llegar, los kilómetros se hacen eternos. Finalmente capeo el temporal como puedo para ganar la carrera por escasos segundos y cruzar la meta apenas pudiendo mantenerme en pie!! Molaria ehhhhhh, el nombre de la carrera os dejo que la pongáis vosotros jejeje

 

16. No los abras todavía, imagina que han pasado 10 años, tienes 45,  ¿cómo crees que será tu vida entonces?

G.R: Pues, ayudando a mi grupo de deportistas a conseguir sus objetivos, saliendo a entrenar con los chicos de mi escuela de triatlón y buscando algún ironman a final de verano (no sé por qué) en algún lugar exótico para preparar con calma durante el año junto con un grupito de buenos amigos y disfrutar del viaje juntos. Evidentemente Aida también estaría en ese grupo.

Gracias Gustavo, no sabemos dónde será la victoria en tu Ironman soñado, pero es imposible que el futuro no te depare muchas alegrías, independientemente de tus resultados deportivos, porque eres una persona a la que el simple aire que entra todos los días en tus pulmones es suficiente para hacerte sonreír.

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