El triatlón como solución

Carta de José Hidalgo, presidente de la Federación Española de Triatlón (FETRI).

El triatlón como solución.
El triatlón como solución.

En este momento, todos somos conscientes de que nos enfrentamos al gran reto colectivo de nuestra generación: una tragedia sanitaria con un coste social incalculable (miles de vidas sesgadas por la COVID-19) y un coste económico aún por determinar.

El deporte español en general y el triatlón en particular han demostrado estar a la altura del momento: deportistas, clubes, federaciones, etc., están siendo ejemplares, y plenamente conscientes de que ahora toca estar al lado de las personas que sufren, y de los que están en primera línea luchando contra la COVID19.

Afortunadamente, el triatlón español ha mostrado disciplina y comprensión para cumplir las normas y ha sido ejemplar abanderando, cada uno desde su ámbito, acciones solidarias o compartiendo actividades para ayudar a otros a sobrellevar el confinamiento. Podemos estar orgullosos de lo conseguido hasta ahora, sin que esto haga que bajemos la guardia: hemos intentado ser la solución a los problemas y no causa de más dificultades, y así seguiremos trabajando.

En la anterior crisis económica desaparecieron el 23% de los clubes deportivos españoles (entre 2005 y 2015, según un estudio de la consultora Deloitte) y la suspensión de todas las competiciones y entrenamientos está suponiendo un duro golpe al colectivo sobre el que se asienta el modelo deportivo español. Ellos son los responsables del desarrollo deportivo, de nuestros triatletas de élite, de los grupos de edad y de la formación de nuestros jóvenes triatletas... la rueda que hace posible que todo funcione y que ahora está detenida.

El futuro es incierto y todas las previsiones indican que las administraciones van a tener que destinar sus recursos de forma prioritaria (al menos durante el próximo año y medio) a cuestiones sociales y sanitarias. La consideración del deporte como algo secundario nos enfrenta a escenarios complicados poco favorables para la supervivencia de nuestros clubes y lo que ellos representan.

Ahora más que nunca, ha llegado el momento de que desde el triatlón español cambiemos el paradigma de cómo se ve y percibe el deporte (“maría” o algo secundario). Creo que es el momento de probar que somos una herramienta eficaz para salir antes y mejor de esta grave crisis. El triatlón español es industria (hay puestos de trabajo, generamos impactos económicos en las sedes, etc.), salud, calidad de vida y, por tanto, mayor felicidad; mejoramos la resiliencia y, por supuesto, educamos a través del deporte: generamos valores asociados a las personas.

Por eso, ahora el deporte va a ser más necesario que nunca, y los clubes y federaciones nos tenemos que presentar como entidades generadoras de valor humano, social y económico. Somos la mejor y más económica herramienta para la mejora de la salud y la felicidad de las personas en estos momentos tan duros que nos toca vivir.

En la FETRI nos estamos adaptando, como todos, a esta desconocida e incierta realidad social, trabajando en futuros escenarios, pero teniendo claro que ahora, y como siempre, tenemos que saber estar al lado de las personas buscando ser ejemplares: no acometiendo ningún ERTE y ofreciendo seguridad a nuestro personal, elaborando un plan de actividades formativas que se adapten al estado de confinamiento y distancia social, y dando retornos a nuestros patrocinadores. Y todo ello teniendo dos premisas claras: todas y cada una de estas acciones tienen que ser gratuitas y, en la medida de lo posible, solidarias. La prioridad de la FETRI es no parar la actividad y, sobre todo, ofrecer servicios de valor añadido a nuestros colectivos y federados.

Todo esto mientras intentamos diseñar soluciones que nos permitan reactivar nuestro deporte. Es buen momento para la planificación, para la reflexión: pensar en un futuro diferente al que habíamos imaginado hacia dónde queremos llevar nuestro deporte; porque sin duda, la vuelta al triatlón, a los entrenamientos y a las competiciones, no va a ser de forma inmediata, sino gradual y bajo unas condiciones de seguridad en las que las personas y su salud primarán sobre cualquier otro aspecto. La elaboración de protocolos en esa línea es ahora parte de nuestra ocupación: evaluar escenarios competitivos y mapas de riesgo donde prime la protección del triatleta y que implicará en un primer momentos, casi con toda seguridad, la restricción de participantes y aforo.

No debemos caer en el desánimo, ni en el pesimismo que ahora nos golpea con cada noticia; el triatlón ha sido siempre el deporte de la innovación y del reto, y ahora necesitamos que las que ya eran nuestras fortalezas sean más evidentes aún y se conviertan en las fortalezas de todos. Nuestro deporte se tiene que presentar como la palanca que sirva de ayuda a las personas y a las administraciones para salir de esta crisis: no seamos derrotistas, seamos posibilitas. Creo sinceramente que el triatlón es un deporte que tiene grandes valores y más y mejores recursos para salir adelante, por eso os pido que seamos optimistas y mostremos en nuestro entorno, allí donde tengamos voz, que somos ejemplo de superación y por eso el triatlón es parte de la solución.

En la crisis nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’...”. (Albert Einstein)