12 triatlones internacionales con encanto

Hemos buscado pruebas internacionales con algo especial; por su dureza, por la belleza del entorno en que discurren, por su leyenda, por tener algo que los hace único… Sabemos que la lista es amplia (podríamos haber elegido muchos más), pero sin duda esta docena cumplen de sobra con estos requisitos.
Fernando Belda -
12 triatlones internacionales con encanto
12 triatlones internacionales con encanto

TRIATHLON DE ALPE D´HUEZ

Grandes episodios de la historia del ciclismo, sobre todo en el Tour de Francia, se han escrito en las 21 curvas de este coloso alpino, que también sirve de escenario, desde hace una década, para un triatlón que no para de incrementar su fama y número de participantes. Ideado en 2002 por Cyrille Neveu, Campeón del Mundo de Larga Distancia ITU, la primera edición del triatlón de Alpe d´Huez se celebró en 2006 y fue ambiciosa desde el principio, en un entorno montañoso inigualable. Se disputa cada año a finales del mes de julio, a lo largo de cuatro intensos días en los que se celebran diversas pruebas: triatlón largo (2,2/115/22 km), triatlón corto (1,2/30/7 km), duatlón (6,5/15/2,5 km), y un triatlón para niños (con distancias según la categoría), además de programar diversas actividades para toda la familia. En la edición de 2014 participaron 3.500 deportistas entre todas sus distancias.

El gran aliciente en las pruebas principales es la dura subida en bicicleta a Alpe d´Huez y sus 21 curvas, pero los participantes encontrarán otros muchos atractivos, como nadar en las frías y cristalinas aguas del lago Verney (a 700 metros sobre el nivel del mar, y que se abre solo una vez al año para acoger este triatlón) o correr a 1.800 metros sobre el nivel del mar, alternando senderos de montaña y carreteras asfaltadas en plenos Alpes. En la prueba larga, el recorrido ciclista (115 km) atraviesa tres bonitos puertos de montaña: Alpe du Grand Serre (1.375 m de altitud), Col d´Ornon (1.371 m) y Alpe d´Huez. Víctor del Corral ganó la prueba larga en 2012, y otros españoles como Marcel Zamora o Albert Moreno también han hecho podio aquí. Atraídos por esta mitica cima, la prueba tiene un gran tirón internacional, como muestra el hecho de que cerca del 40% de los participantes sean extranjeros. Son muchos los españoles (más de un centenar en cada una de las últimas ediciones) que se acercan cada verano a competir en alguna de las carreras de este espectacular triatlón.

FUGA DE ALCATRAZ

Conocida también como La Roca, Alcatraz es una pequeña isla ubicada en el centro de la bahía de San Francisco (California, EEUU). Fue utilizada en el pasado como prisión militar y, posteriormente, como prisión federal hasta 1963, y sirve de escenario para uno de los triatlones más peculiares y apasionantes del mundo, en el que los triatletas intentan emular a Frank Morris, personaje real cuya evasión de esta isla prisión fue interpretada en el cine por Clint Eastwood en “La Fuga de Alcatraz”. Esta prueba nació de la mente de Joe Oakes tras regresar de participar en la segunda edición del Ironman de Hawái. Tras dos años desarrollando la idea, en el verano de 1981 se disputaba la primera Fuga de Alcatraz.

La carrera arranca saltando desde un viejo barco de vapor, el San Francisco Belle, a las gélidas águas de la Bahia de San Francisco, para alejarse nadando de Alcatraz. El barco tiene capacidad para 2.000 personas, número máximo de participantes en esta exclusiva prueba. La temperatura del agua suele estar entre 8 y 12 ºC y son habituales las fuertes corrientes que dificultan sobremanera el nado. Tras esos 2,4 km, los participantes llegan a la arena de Marina Green Beach, donde comienza una carrera de 400 metros antes de llegar a la primera zona de transición. El segmento ciclista consta de 30 km, sin drafting, que les lleva por las calles más emblemáticas de San Francisco, atravesando el Golden Gate, antes de regresar, por la Great Highway, hasta la T2 en Marina Green. Para finalizar, 13 km de carrera a pie: pasan por un túnel bajo el Golden Gate, recorren tramos de playa y, a pocos kilómetros de meta, se encuentran com una dura “escalera de arena” (la famosa Sand Ladder), 400 peldaños en vertical con escalones muy separados. La prueba termina en el césped de Marina Green, con miles de aficionados animando. Habitualmente se disputa en junio, y en su palmarés encontramos nombres ilustres como los de Chris McCormack, Mike Pigg, Andy Potts, Leanda Cave... o Javier Gómez Noya, quien ganó en 2013 en 2:04:27.

INDIAN OCEAN TRIATHLON

Considerada la cuarta isla más grande del mundo, Isla Mauricio es un pedazo de paraíso que emerge de las cálidas aguas del Oceano Índico. Arena blanca y fina, aguas color turquesa, cálidas temperaturas y una exhuberante vegetación (con palmeras, cocoteros y una gran variedad de flores exóticas) componen los rasgos más característicos de la isla. Basta con ver la foto que acompaña este texto para intuir donde está el encanto del Indian Ocean, triatlón que se desarrolla en Isla Mauricio a finales de temporada (la edición de este año se disputará el 12 de noviembre).

Indian Ocean comienza con 1.800 metros de natación en las cálidas aguas del sur de la isla, cuya temperatura suele oscilar entre los 23 y 27 grados. Todo un placer para los triatletas frioleros. El segmento ciclista consta de 55 km por el interior de la isla, en un recorrido que incluye un puerto con rampas de hasta el 14%. Por último, la carrera a pie (7,5 km) consiste en tres vueltas a la sombra de los manglares, al pie de la montaña de Le Morne, una de las más bonitas de Isla Mauricio, para terminar en una zona de playas vírgenes, con la dificultad añadida de tener que correr sobre una arena muy fina que dificulta cada zancada. Ésto, junto con la dureza del sector ciclista y el calor y la humedad habituales en Isla Mauricio, son las principales dificultades a las que se tienen que enfrentar los participantes en el Indian Ocean. Pese a todo, participar aquí es como competir en el paraíso. En palabras de Olivier Marceau, campeón del Mundo ITU en 2000 y vencedor de esta prueba en tres ocasiones: “El Indian Ocean es una de las carreras más maravillosas en las que he participado. Es dura pero también divertida”. Marcel Zamora acabó segundo en la edición de 2015.

EMBRUNMAN

Embrun es una pequeña localidad situada en plenos Alpes franceses, en la región de Provenza-Costa Azul. Allí se disputa desde hace 32 años Embrunman, uno de los triatlones larga distancia más antiguos y duros del mundo por los grandes desniveles de su trazado. Siempre se celebra el mismo día del año, el 15 de agosto. A las 6:00 de la mañana los participantes empiezan a nadar los 3.800 metros en el lago Plan d´Eau, con el agua habitualmente muy fría. Después recorren 188 “terroríficos” kilómetros de bicicleta con casi 5.000 metros de desnivel positivo. Es un constante subir y bajar; se ascienden cuatro puertos importantes, el primero nada más salir del agua, y más adelante el “plato fuerte”, el Col D´Izoard, uno de los puertos míticos del Tour de Francia. Por si fuera poco, en el km 140 los participantes se encuentran con un muro de brutales pendientes (El Palon), casi dos kilómetros con un desnivel medio del 15% y rampas del 20%. Alcanzada la T2 aún queda el maratón, 42,195 km que son dos vueltas a un circuito con 600 metros de desnivel.

Es, junto al IM de Niza, la prueba fetiche de Marcel Zamora, quien la ha ganado en cuatro ocasiones: 2009, 2010, 2012 y 2013. “Si Niza es mi casa, Embrunman es mi debilidad –escribía Marcel en su libro “¡Quien quiere una vida mejor!”-. No sólo por su paisaje y dureza, sino también por su espíritu (…). Es una alternativa a las carreras comerciales; es más una aventura que apasiona al triatleta de toda la vida, como lo es también Altriman. Son carreras con poco público, poco marketing, poca feria. Se va puramente a competir y a disfrutar. Y el ambiente es muy familiar. Por lo general, acuden los mismos triatletas a todas las ediciones”. Embrunman solo es apto para auténticos “hombre de hierro”. Como ejemplo de su extrema dureza, el record de la carrera lo ostenta Hervé Faure con los 9h34´ que marcó en 2011 mientras que el mejor tiempo de Marcel es 9h39´, cronos muy superiores a los habituales en un Ironman.

Publicidad

CHALLENGE WANAKA

Wanaka es una localidad de poco más de 7.000 habitantes de la región de Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, puerta de entrada al Parque Nacional del Mount Aspiring. La ciudad está situada junto al lago de aguas turquesas del mismo nombre (Wanaka), rodeada de montañas cubiertas de nieve. Estamos hablando de la que quizá sea la región más bella de uno de los países más hermosos del mundo… y también acoge cada año, ahora en febrero, un triatlón de larga distancia único. Como muestra, tres cuartas partes de los 42 km de la carrera a pie transcurren por senderos off-road, parte de ellos a orillas del lago, dando lugar a imágenes de gran belleza.

La primera edición se disputó en 2007, con la participación de 200 corredores, siendo la primera carrera de la familia Challenge que se organizaba después de Roth. Comienza en la bahía de Roy, donde los participantes se sumergen en las cristalinas aguas (frías y agitadas) del lago Wanaka para hacer un recorrido de 3,8 km en forma de L. Los 180 km de bicicleta se completan dando dos vueltas a un circuito serpenteante en el que los triatletas suben hasta los 1.684 m de altura, rodeando los lagos Wanaka y Hawea. Las fuertes rachas de viento suelen dificultar el pedalear de los triatletas. La carrera a pie, dos vueltas a un circuito, transcurre en su mayor parte por caminos y senderos de tierra, lo que permite disfrutar a los participantes en todo momento de paisajes de montaña con encanto. La prueba resulta de una gran dureza: “Infravaloré la carrera. Tienes que luchar todo el tiempo”, dijo Chris McCormack tras quedar tercero en 2013. Además de la prueba LD, Challenge Wanaka organiza una de media distancia, carreras infantiles y un circuito benéfico. De los 200 participantes de 2007 se ha pasado a los más de 2.200 de las últimas ediciones, la mayoría amateurs. La edición de 2017 se disputará el 18 de febrero.

WILDFLOWER

Un clásico del triatlón norteamericano –con 34 ediciones- que reúne cada año en un lugar remoto de California a miles de triatletas de élite y amateurs. Wildflower es mucho más que un triatlón; es un acontecimiento, un auténtico festival, hasta el punto de que Paula Newby-Fraser, cinco veces ganadora aquí, lo llama “el Woodstock del triatlón”. Wildflower nació en 1983 como un festival bluegrass con música, arte, artesanía, exposiciones florales, una carrera de 10 km y un triatlón de 100 km en el que participaron 89 valientes. Pese a las dificultades iniciales, salió adelante gracias a su carácter “peculiar” que pronto atrajo la atención de triatletas de alto nivel. Mark Allen, Dave Scott, McCormack, Tim DeBoom, Leanda Cave, Simon Lessing, Mike Pigg… forman parte de la lista de ilustres que han competido aquí. Su fama reúne cada año en alguna de sus carreras a más de 8.000 deportistas, muchos de los cuales acampan en la zona para dormir.

Se celebra a principios de mayo, actualmente sobre distancias de 1,9 / 88,5 / 21,1 km, y también pruebas sprint y larga distancia. Música tecno sonando por todas partes, un público numeroso y entregado, más de 1.000 jóvenes voluntarios estudiantes de la universidad local (San Luis Obispo), y eventos paralelos de lo más peculiares, terminan de configurar el ambiente festivo en que discurre este triatlón –realmente duro- que comienza en las aguas del lago San Antonio. Los circuitos de bici y carrera a pie discurren principalmente por estrechos caminos que bordean este lago y por senderos en mitad del bosque. Y hay que superar pronunciadas pendientes y colinas, como la “Nasty Grade” y el duro kilómetro del “Heart Rate Hill”. Una de las mejores definiciones de lo que significa esta prueba la dio el norteamericano Tim DeBoom (dos veces vencedor en Hawái) tras ganar Wildflower en 2003: “Es un clásico del triatlón, una especial de referencia para el Half Ironman en todo el mundo. Si Hawái es el Tour de Francia, Wildflower es el Tour de Flandes; duro e implacable. Estoy muy orgulloso de haber ganado en una carrera tan brutal”. 

NORSEMAN

Este Ironman por tierras noruegas está considerado el triatlón de larga distancia más extremos y frío del mundo… y también es el más septentrional. La participación está limitada a 310 triatletas, 236 de los cuales –la mitad noruegos y la otra mitad extranjeros- son elegidos por sorteo entre las más de 3.500 peticiones que llegan cada año de todo el mundo. Durante la prueba los participantes -que deben llevar su propia asistencia en carrera- transitan por algunos de los paisajes más hermosos de Noruega, en un Ironman que combina a partes iguales dureza, belleza y una fría climatología.

La prueba se celebra en el mes de agosto, pero eso no significa que el tiempo sea favorable para los participantes, que tienen que nadar en las gélidas aguas de los fiordos. Norseman comienza a las 5:00 de la mañana, hora a la que  los participantes se lanzan al mar desde un ferry en el fiordo Hardangerfjord para afrontar los duros, por el frío extremo, 3,8 km de natación. La prueba continúa con 180 km de bicicleta por paisajes espectaculares –en un entorno solo habitado por animales salvajes-, en los que hay que ascender cinco puertos, para finalizar con 42 km de carrera a pie con un desnivel positivo de 5.000 metros, incluyendo la ascensión final hasta la cumbre del Gaustatoppen (a 1.850m de altitud), donde se encuentra la meta. Una meta a la que sólo pueden acceder, por razones logísticas, los 160 primeros triatletas, que recibirán la muy preciada camiseta negra de finisher en Norseman. El resto se quedarán a 4,7 kilómetros de la cima (punto de corte), recibiendo como premio una camiseta blanca también muy meritoria y sufrida. En definitiva, un Ironman exclusivo y con encanto (uno de los más exigentes del mundo), que casi todos los triatletas sueñan con hacer pero que por diversas razones no está al alcance de muchos.

ALTRIMAN

Altriman es sinónimo de naturaleza, de dureza, de reto para cualquier triatleta con ganas de aventura. Alejada del marketing y los focos mediáticos, desconocida para muchos, esta prueba de montaña está considerada por los que la han competido allí uno de los Larga Distancia más duros de Europa, y tiene como principal atractivo la belleza de su entorno, ya que transcurre en idílicos paisajes para la práctica del triatlón, en pleno pirineo francés. Se disputa cada año, a principios-mediados de julio, en la localidad Les Angles, en la Cerdeña francesa, a solo unos kilómetros de la frontera con España. Además de la carrera reina de Altriman (3,5/193/42 km), se programan pruebas de todas las distancias, para que todos los que deseen puedan disfrutar de un gran fin de semana de triatlón -de marcado espíritu no competitivo- en plena naturaleza: Half Altriman (1,9/92/21 km), Altriman Olympic (1,5/42/10 km), Altriman Sprint (750m/18/5 km) y Altriman Promoción, ideal para iniciarse en este deporte (200m/8/2 km), así como una prueba para los más pequeños, Altri´Kids. El recorrido ciclista en Altriman es de una gran dureza; la prueba LD cuenta con 4.675 metros de desnivel, y más de 2.000 la prueba Half.

Se nada en el lago de Matemale, de agua cristalina, y las transiciones se hacen en pleno prado, entre pinos; el segmento de bicicleta –con continuas subidas y bajadas- incluye duras ascensiones y carreteras secundarias, estrechas y reviradas, en un bonito entorno montañoso, y finalmente se corre cruzando un bosque, rodeando el lago Matemale, como colofón a un trazado espectacular. Como lo definió Víctor del Corral, ganador del Half Altriman 2012: “Es un triatlón para disfrutar del entorno, para “surcadores” de carreteras y caminos, para triatletas a los que les encanta hacer kilómetros y kilómetros con exigencia y en estos parajes. Su paisaje es una gran dosis de motivación. Un sitio para disfrutar en la prueba… y los días previos”.

Publicidad

LAGUNA PHUKET TRIATHLON

Mucho más que una prueba deportiva, Laguna Phuket Triathlon es una aventura para disfrutar, una fiesta para los amantes de este deporte. Phuket, en la costa de Tailandia, acoge cada final de temporada el triatlón más antiguo y largo de Asia (1,8 / 55 / 12 km) y, según todos los que toman parte en él, uno de los más atractivos. Su 23ª edición se disputará el próximo 20 de noviembre, para poner fin, como es habitual, a la temporada de muchos triatletas. La prueba tiene una gran tradición, ya que nació en 1994 con la idea de servir de escaparate para esta montañosa región. En los últimos años la organización ha pretendido que Laguna Phuket sea mucho más que una simple carrera de triatlón, convirtiéndolo en todo un festival con numerosas pruebas deportivas y otras actividades sociales durante toda una semana. Desde 2012 Laguna Phuket Triathlon está enfocado a la participación popular, por lo que en algunas de sus modalidades se reducen las distancias y se incluye la posibilidad de participar por parejas, tríos y equipos. Lo importante es disfrutar del evento, de la belleza singular de esta región de Tailandia, y de las delicias tropicales que ofrece, como su peculiar gastronomía.

Su formato es poco convencional, al igual que cada una de sus competiciones. Pese a no tener la competitividad de otros triatlones, en su palmarés encontramos a leyendas como Mike Pigg, Mark Allen, Craig Alexander, Greg Welch, Karen Smyers o Simon Lessing, además de otros grandes triatletas que se han aventurado a competir y disfrutar aquí como colofón a la temporada. Muchos lo hicieron semanas después de participar en Kona. Y es que saber que vas a nadar por las azuladas aguas del Laguna Beach Resort, escalar en bici los empinados senderos de Naithon Hill, con la selva tropical a la vista, y correr por la fina arena de la playa del complejo turístico de Laguna Phuket ya supone un importante reclamo para cualquier triatleta. Siempre hace calor y la humedad es alta, pero el último esfuerzo del año merece la pena en Phuket.  

IRONMAN DE NIZA

Por historia, por recorrido, por personalidad… no puede faltar el Triatlón de Niza, denominado oficialmente desde 2005 Ironman de Francia. Nació en 1982 y ya en esa década Niza se convirtió, junto al Mundial de Kona, en prueba de referencia de la larga distancia mundial, con importantes premios en metálico y gran atención mediática. Mark Allen contribuyó a incrementar la fama de esta prueba ganandola 10 veces consecutivas. Tiene lugar cada mes de junio con plazas en juego para Kona. Las cálidas y calmadas aguas del Mediterráneo acogen los 3,8 km de natación, que finalizan sobre las incómodas piedras de la playa de Niza. Pero son los 180 km de bicicleta los que han dado a este Ironman gran parte de su fama. Se transita por pintorescos pueblos de la Costa Azul y por las montañas de los Alpes Marítimos, en un constante sube y baja, con cerca de 2.000 metros de desnivel y unas impresionantes vistas panorámicas del Mediterráneo. Se suben siete cotas, siendo la más dura el Col de l´Ecre.

La zona de transición está situada en el Promenade des Anglais (el Paseo de los Ingleses), y es en este emblemático paseo marítimo donde se desarrolla la carrera a pie en un circuito al que los triatletas deben dar cuatro vueltas, aclamados en todo momento por las miles de personas (más de 80.000 en las últimas ediciones) que se acercan a ver el final de este clásico del triatlón europeo. El calor y la humedad son los mayores peligros en Niza, ya que las temperaturas raramente bajan de los 30 ºC en esa época del año. Así, la carrera a pie se hace especialmente dura por el castigo que suponen los rayos del sol cayendo a plomo sobre los triatletas tras horas de esfuerzo. La prueba cuenta cada año con una participación de altura (medio centenar de triatletas de élite, junto a más de 2.700 amateurs), con un amplia representación española en grupos de edad dada la cercanía con nuestro país. Marcel Zamora ganó cinco ediciones consecutivas (de 2006 a 2010), y Víctor del Corral ha sido el último vencedor, el pasado 5 de junio.

SAVAGE MAN

El infierno en forma de salvajes rampas. Si por algo se ha hecho popular es por sus ascensos endemoniados y sus peligrosos descensos. La norteamericana Susan Williams, medallista olímpica en Atenas´2004 y ganadora de Savage Man en 2008 y 2009 dijo que era “sin duda, la prueba Half más dura que jamás he corrido”. Se disputa desde 2006, en septiembre, en el corazón de las Allegheny Mountains, en el condado de Garrett (Maryland, EEUU), sobre media distancia (1,9 / 90 / 21 km). Brutal, salvaje… son adjetivos que se usan para definir esta prueba a la que la revista Triathlete consideró “la más dura del mundo”, y en la que se vio al seis veces ganador en Kona, Dave Scott, echar pie a tierra en las rampas más extremas del Westernport Wall y caminar hasta la cima.  

La natación transcurre por las aguas del lago Deep Creek, como tranquilo preludio del “infierno” que se avecina, un continuo sube y baja en los 90 km de bicicleta, con más de 2.000 metros de desnivel positivo y tres duras ascensiones: Big Savage Mountain (10 km con un desnivel medio del 6% y tramos de más del 20%), Killer Miller (3 km al 8%, con rampas de hasta el 22%) y, especialmente, Westernport Wall (1,9 km con un desnivel medio del 14% y una rampa de 300 metros con inclinaciones de entre el 25 y el 31%). Además, el asfalto se encuentra en muy mal estado lo que dificultan aún más la ascensión. Es una auténtica “pared” (tan empinada que ha sido cerrada a los coches) que da lugar cada año a numerosas caídas, situaciones de “pie a tierra” y escenas agónicas de triatletas que intentan, retorciéndose sobre la bici, superar este muro. Quien lo consigue recibe como premio un ladrillo con su nombre grabado. En youtube se pueden encontrar vídeos curiosos sobre esta ascensión de Savage Man. En la T2 se vuelve al Parque Estatal de Deep Creek Lake, para emprender, en dirección a los montes Apaches, los 21 km de carrera, también con tres importantes ascensiones. La participación está limitada a 500 triatletas, y todos sus beneficios se destinan a la Joanna M.Nicolay Melanoma Foundation.

SLATEMAN TRIATHLON

En solo cinco años sus organizadores han consolidado este triatlón único, el más peculiar de todos los de distancia olímpica que tienen lugar en el Reino Unido. Slateman se celebra en la ciudad turística de Llanberis, en el Parque Nacional de Snowdonia (Gales), y vivió su primera edición en 2011. De los 450 participantes de entonces se ha pasado a los 1.700 que han competido en la última edición, tanto en la prueba principal como en la de distania Half. Se nada 1 km en las aguas del lago Llyn Padarn (que no suelen superar los 14 ºC), rodeado por las bellas montañas de Snowdonia, para a continuación hacer los 51 km del segmento ciclista, por terreno escarpado, entre montañas, donde sin embargo no falta el apoyo continuo de los entusiastas vecinos.

En los primeros kilómetros hay afrontar la complicada subida al Pen-y-Pas, a 360 metros de altura. Pero el mayor atractivo de Slateman Triathlon se encuentra en su tramo de carrera a pie (11 km), por caminos de tierra y piedras, pasando junto a las puertas de la central eléctrica de Dinorwig, ascendiendo a las canteras de Dinorwig State, con empinadas cuestas, para finalizar con un precioso tramo entre los bosques de Coed Dinorwig, en el que los participantes deben saltar troncos y esquivar rocas. Los organizadores donan el 50% de lo que ganan con la carrera a organizaciones locales de beneficiencia. En definitiva, un triatlón menos conocido por el gran público pero con mucho encanto.

Publicidad